Los expertos aconsejan adelantar la toma de decisiones para la jubilación

«El problema de las pensiones no se resuelve con niños ni inmigrantes», aseguran

Foto de familia de los participantes en la jornada informativa sobre el sistema de pensiones.
Foto de familia de los participantes en la jornada informativa sobre el sistema de pensiones.

Redacción / La Voz

Desterrar los falsos mitos que rodean el sistema público de pensiones y concienciar a la población de la necesidad de planificar el retiro para cubrir las necesidades que cada uno se marque cuando llegue el momento de abandonar el mercado laboral. Eran los dos objetivos de la jornada informativa organizada este miércoles por el BBVA, La Voz y la Universidade de A Coruña, en la que se abordaron los dos grandes retos (presentes y futuros) de las pensiones: la sostenibilidad del sistema y la suficiencia de las prestaciones.

José Antonio Herce, presidente del Foro de Expertos Independientes del Instituto BBVA de Pensiones, destacó la falta de adaptación de los sistemas de previsión social a los cambios en la demografía del último siglo y medio. En ese sentido, recordó que, en 1900, apenas el 25 % de la población llegaba a cumplir los 65 años, pero que hoy más del 90 % llegan vivos a una edad que se sigue tomando como referencia para el retiro, pese al aumento de la esperanza de vida. «No estoy diciendo que haya que jubilarse a los 81, sino que a esa edad estamos ahora tan bien como en 1900 a los 65», apuntó el profesor.

Ante ese escenario, Herce concluyó que «el problema de las pensiones no se soluciona con niños ni con inmigrantes», porque el problema no es tener más cotizantes para abonar las prestaciones actuales, sino el desequilibrio estructural entre vidas laborales cada vez más cortas (por la entrada tardía al mercado de trabajo) y retiros más largos.

«La Seguridad Social en doce años ya ha devuelto todo lo cotizado por el jubilado medio, y a este aún le quedan diez años de vida», recordó el experto, que llamó a abordar con seriedad el debate sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones. Y es que aunque el cobro de prestaciones está asegurado, ya que siempre habrá un 10 % del PIB para repartir, la suficiencia de las mismas dependerá de las decisiones que se tomen en los próximos años.

Y es que, recordó, con los actuales ingresos solo estaría asegurado el abono de 12 de las 14 nóminas que perciben anualmente jubilados y viudas. Y eso gracias al sistema de caja única con el que se gestiona la Seguridad Social, ya que si esta se descentralizase, dijo, habría varias provincias (entre ellas algunas gallegas) que apenas podrían cubrir la mitad de esas pagas, siete de catorce, mientras en regiones más ricas, como Madrid o Baleares, el sistema sería excedentario.

Las alternativas en Europa

Entonces, ¿cuál sería la solución para equilibrar las cuentas de la Seguridad Social? Herce dejó claro que no hay varitas mágicas y para ello repasó otros modelos europeos. El sueco, por ejemplo, garantiza que las prestaciones suban todos los años con el coste de la vida, como han reclamado en los últimos meses los movimientos de jubilados en España, pero a cambio ofrece pensiones mucho más bajas (la cuantía inicial ronda el 40 % del último salario, la mitad que en España).

Otro modelo sería el mixto, con prestaciones públicas y otras privadas por aportaciones obligatorias a planes de empresas, como el que se aplica en los Países Bajos y que hace que sus ciudadanos ganen más retirados que cuando están en activo.

En ese contexto, y mientras la Comisión del Pacto de Toledo no acuerda la reforma del sistema de pensiones en España, los expertos insistieron ayer en la necesidad de que los ciudadanos planifiquen con tiempo su retiro, para evitar sorpresas cuando ya no tengan margen de maniobra por el lado de los ingresos. «Cuanto más sabes, mejor decides», incidió Yolanda Martínez-Bajo, directora de la Territorial Noroeste del BBVA, durante la apertura de las jornadas, en la que estuvo acompañada del rector de la UDC, Julio Abalde.

«Los expertos dicen que el momento ideal para hacer una planificación de lo que queremos hacer en nuestro futuro son los 34 años», dijo la directiva, aunque David Carrasco, director comercial, pensiones y márketing en BBVA Asset Management aconsejó anticipar la toma de decisiones y comenzar a planificar el retiro nada más se ingrese en el mercado laboral, «para dar tiempo al milagro de la capitalización compuesta a que ahorre por nosotros». 

Múltiples formas de ahorro

En la mesa redonda -en la que también participaron en el debate Carlos Estévez Mengotti, profesor de Fundamentos del Análisis Económico en la UDC, que llamó a despolitizar el debate sobre las pensiones para abordarlo, y Juan José Sardina, alumno del Máster Universitario en Economía de la universidad-, Carrasco explicó que el ahorro de cara a la jubilación se puede articular a través de distintos productos. Ya sean específicos (como los planes de pensiones) u otras formas genéricas (como la inversión inmobiliaria). Y que hay casos en los que no es necesario siquiera ahorrar, ya que el ajuste se puede realizar, si así se planifica, reduciendo los gastos tras el retiro.

Casi medio millón de personas planifican su retiro a través de los canales digitales del BBVA

Pese a la falta de información oficial, ya que el Gobierno se resiste a enviar la carta naranja con la que, de acuerdo a una ley del año 2011, debería trasladar a los trabajadores mayores de 50 años los datos sobre su futura pensión, estos tienen a su disposición herramientas privadas que les pueden ayudar a planificar su jubilación.

Así lo explicó Carrasco, que recordó que, en el caso del BBVA, la entidad puso en marcha en el 2013 Mi Jubilación, una iniciativa de educación financiera cuya misión es contribuir a un mejor conocimiento del sistema de pensiones entre la sociedad y mejorar la toma de decisiones informadas.

En febrero de este año, el banco daba un paso más con el lanzamiento de BBVA Future Planner, una herramienta con la que busca que las personas que lo deseen puedan pasar de la información a la acción. Con esta nueva aplicación, abierta también a aquellos que no son clientes de la entidad, los usuarios pueden proyectar su vida futura para planificar sus necesidades financieras tras el retiro y, si es el caso, el ahorro que sería preciso para cubrirlas. En estos siete meses, la herramienta roza el medio millón de accesos.

En el caso de los clientes, explicó Carrasco, la aplicación les permite, gracias a la tecnología big data, obtener una estimación de la pensión pública, a partir del salario bruto anual actual, la edad prevista de jubilación y el tiempo cotizado. Además, simulando los ingresos que le quedarían cuando se jubile (además de la prestación pública se tienen en cuenta los productos de ahorro contratados o posibles ingresos extras) y los gastos que deberá asumir tras el retiro (que se calculan reduciendo en un 20 % los que tiene en la actualidad), Future Planner muestra la cantidad extra que necesitaría ahorrar el cliente para poder cumplir sus expectativas financieras una vez jubilado. No solo eso, sino que comparará su situación financiera con la de otros clientes en su mismo estrato socioeconómico que superen los 65 años, para que se pueda hacer una idea de cómo pueden variar sus necesidades tras el retiro.

En el caso de los no clientes que quieran acceder a BBVA Future Planner, simplemente tendrán que introducir en la herramienta una mínima información económica y laboral, como es su salario bruto anual, la edad de jubilación prevista y los años cotizados hasta el momento (contabilizando desde los 25).

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