As Pontes clama por un futuro con energía

PSOE, PP, Ciudadanos y Podemos comprometen su respaldo a medidas para reactivar la térmica


ferrol, as pontes / la voz

Gritó el silencio este miércoles en As Pontes a la par que bramaban sus vecinos en Madrid. La villa minera, esa que pivota alrededor de la mayor central térmica de Endesa, apagó su actividad para favorecer que la voz de sus gobernantes, empresarios y trabajadores se trasladase al Congreso, para recabar el apoyo de PSOE, PP, En Común-Podemos y Ciudadanos a la demanda de una transición energética justa.

El alcalde, el socialista Valentín González, consiguió así el objetivo anunciado cuando, a las nueve de la mañana, partió junto a sus vecinos hacia Madrid, en una caravana de 20 autobuses que los llevó a la capital. «Queremos que se reactive una central térmica que ha hecho sus deberes, que está invirtiendo 220 millones de euros para que siga funcionando, que recibió autorizaciones por parte del Estado para seguir, y que ahora mismo no solo está parada sino para la que se está anunciando su cierre», afirmó.

Además, en los encuentros con los grupos parlamentarios, la delegación pontesa, en donde además del alcalde se encontraban portavoces de la plantilla de la térmica, de los sindicatos UGT, CIG y CC. OO., transportistas y empresarios del municipio, reclamaron ayudas de reactivación económica «cuyos efectos se van a percibir en unos años». Ahora, desde la localidad, esperan «que tanto el Gobierno como la eléctrica muevan ficha». El alcalde reiteró además la apuesta del frente común que se desplazó a Madrid por la continuidad de la central como instalación energética, en la que, en este período de transición, pueda funcionar con una mezcla de carbón y de biocombustibles.

La caravana pontesa regresa a Galicia con el compromiso de los distintos grupos parlamentarios de que apoyarán las acciones administrativas necesarias para poner en marcha líneas de reactivación económica, de ayuda a la central térmica para que vuelva a funcionar y también para los camioneros. «Me voy con algo que no tenía», afirmó González Formoso, quien rehusó, no obstante, realizar valoraciones optimistas.

Mientras los representantes del municipio mantenían los contactos, alrededor de 2.000 personas se concentraron delante del Congreso. Se habían unido previamente a los camioneros -que partieron hacia Madrid el pasado martes- en el entorno del Retiro para salvar caminando la distancia que resta hasta la Cámara Baja.

La jornada de movilización en la capital española se enmarcó en una jornada de paro absoluto en As Pontes, que había amanecido triste y desapacible. Como si de un mal presagio se tratase. La lluvia no dio tregua en toda la jornada. Tampoco el viento. Esa fue la estampa de un miércoles en el que el paro fue total en un municipio que pretendía sumergirse de lleno en una huelga general. Y lo consiguió. Porque el seguimiento alcanzó un 100 % en sectores como el del comercio y la hostelería. Su cierre, en bloque, fue clave a la hora de conseguir la imagen pretendida: la de un bloqueo total de la actividad económica local. Así, las calles, que amanecieron completamente desiertas, permanecieron del mismo modo durante toda la jornada.

En la industria, la estampa que se registró fue idéntica. Los dos polígonos de la localidad mantuvieron su actividad bajo mínimos. Y, en el caso de la central térmica, Endesa cumplió los servicios mínimos aprobados por el Ministerio para la Transición Ecológica. El organismo dispuso el mantenimiento «de la plena disponibilidad de, al menos, uno de los grupos» del complejo. Fue precisamente en unos de los accesos de las instalaciones donde, desde primera hora de la mañana, se mantuvieron los pocos piquetes informativos de la jornada. En concreto, se dispusieron en la conocida como rotonda de los patos por ser ese el punto de acceso de los trabajadores que participan en las tareas de transformación de la térmica.

A las 16.00 horas, coincidiendo con el inicio de la concentración ante el Congreso, los vecinos que no fueron a Madrid fueron convocados a una protesta en la plaza del Concello. A la concentración también asistió una representación del colectivo de transportistas del carbón. Javier Bermúdez apuntó que «queremos se nos escoite e coñeza ata que puntos estamos afectados». El transportista reclamó «que a transición se realice como se ten que facer, de forma xusta».

Camioneros de Endesa: «Si esto sigue así, caeremos todos»

Beatriz Couce

Los transportistas que llevan el carbón a la térmica de As Pontes afrontan pagos de 4.500 euros al mes sin tener ingresos

«Unos aguantarán cinco meses y otros seis, pero al final caeremos todos porque así no podemos seguir». El lamento desesperado de uno de los 150 camioneros que se encarga de transportar el carbón del puerto exterior de Ferrol a la central térmica de As Pontes es compartido por sus compañeros que protagonizan desde el pasado lunes un encierro en el concello minero y en los de Ferrol y Vilalba, ahogados por el parón en la actividad en las instalaciones de Endesa. En días se cumplirán cinco meses del apagón de la planta -expulsada del mercado por la escalada de los precios para la adquisición de los derechos de emisión de CO2 y por los impuestos que gravan a este tipo de centrales- y los camioneros alertan de que la situación es crítica para muchos de ellos.

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