Una pequeña empresa de Murcia le «come la tostada» a Bimbo

La multinacional mexicana del famoso pan de molde había interpuesto un recurso contra la compañía española Rubio Snacks por la marca figurativa Tía Rosa


No es lo más habitual pero a veces, como ocurrió con David y Goliat, quien a priori tiene menos fuerza se hace con la victoria. Y es lo que ha pasado con el litigio que mantenían la empresa murciana Rubio Snacks y el Grupo Bimbo, por el uso de una marca en varios de sus productos.

La multinacional mexicana del famoso pan de molde había interpuesto un recurso contra la compañía española por la marca figurativa Tía Rosa, anteriormente utilizada por Rubio Snacks. Rubio Snacks se oponía al registro de la misma al considerar que podía generar confusión entre los consumidores debido a la gran similitud entre ambas, desde el punto de vista visual y conceptual, e idénticas en lo fonético.

Finalmente la justicia europea ha hablado y ha fallado a favor de la murciana. El Tribunal General de la Unión Europea ha rechazado el recurso de Bimbo confirmando la validez de la decisión adoptada en mayo del 2018 por la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO).

La EUIPO consideró que había riesgo de confusión en el caso de las galletas saladas, el pan integral, las barritas de cereales los aperitivos y las tortitas de maíz. Solo se salvaron de la «quema» las legumbres cocidas.

De tostadero de almendra a imperio de la patata frita

La murciana Rubio Snacks inició su andadura en 1965, con un tostadero de almendra en una pedanía de Cehegín. Alfonso Fernández Valera comenzó a tostar este fruto seco en el horno del pueblo, para envasarlo y distribuirlo a los bares de la comarca. Los clientes fueron demandando otros productos y el empresario se decidió a fabricar de forma artesanal patatas fritas y cortezas de cerdo, dándose a conocer en toda la comunidad. El aumento de producción derivó en la ampliación de infraestructuras en los años 80. En el 2007 Patatas Fritas Rubio construyó una nueva fábrica en la localidad de Bullas. El pasado año adquirió la riojana Patatas Lahera.

Entre las patatas que comercializan se encuentra la línea Extraordinarias, con una gama de sabores peculiares como el pollo asado al limón, frambuesa con toque de pimienta, huevo frito, pimentón picante, y patatas fritas bañadas en cacao.

La productora de las conocidas patatas «Pijo» surte a los supermercados de la cadena Mercadona de patatas «de churrería», que tardan tan solo dos días en llegar a los lineales de venta desde que son elaboradas, y caducan al mes de su fabricación.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos
Comentarios

Una pequeña empresa de Murcia le «come la tostada» a Bimbo