Las horas extras siguen creciendo en Galicia pese al control de jornada

Uno de cada quince gallegos exceden el tiempo de trabajo pactado en su contrato


Redacción / La Voz

Cuando se puso en marcha el control obligatorio de jornada, el pasado 12 de mayo, uno de los argumentos que se esgrimió desde el Gobierno era que el registro del horario real de cada asalariado era la única vía para luchar de forma efectiva contra las horas extras no pagadas y «acabar con un fraude» que, como explicaba la ministra Magdalena Valerio, no afecta solo a los trabajadores sino también al erario, ya que las empresas no cotizan por esos excesos de jornada no remunerados.

Un objetivo que, si se atiende a las cifras de la última encuesta de población activa, no se consiguió en los primeros meses de aplicación de la norma. Y es que las horas extras no pagadas crecieron entre abril y junio más de un 10 %: cada semana se hacen 2,9 millones, 300.000 más que entre enero y marzo y casi el mismo nivel que en el segundo trimestre del año anterior, cuando no era obligatorio fichar y las empresas no se arriesgaban a multas que pueden llegar a los 6.250 euros. Si se pudieran convertir en puestos de trabajo a jornada completa esta bolsa de horas no remuneradas permitiría crear 72.800 nuevos empleos.

La tendencia en Galicia es calcada a la del resto del país. Según las cifras del Instituto Galego de Estatística (IGE), son ya 56.700 los trabajadores gallegos que exceden la jornada pactada en el contrato, aunque no especifica si se les pagan o no esas horas a mayores. Son diez mil más que entre abril y junio del año pasado y representan ya el 6,5 % de la población asalariada de la comunidad, esto es, uno de cada quince empleados por cuenta ajena, cuando en el 2012, en lo peor de la crisis, apenas suponían un 4 %. Una tendencia que explicaría que, pese al repunte de la economía y del empleo, todavía hay empresas que prefieren cubrir ciertos picos de actividad estirando la jornada de sus plantillas y no contratando más personal.

Los servicios, en cabeza

De acuerdo con los datos del IGE, el grueso de los trabajadores gallegos que hacen más horas de las pactadas en sus contratos (39.200, siete de cada diez) se concentran en el sector servicios, muy por delante de la industria (12.100), la construcción (4.400) y el sector primario (900).

Pero la estadística también sirve para desechar otros tópicos, como que la hostelería y el comercio son los sectores con más sobrecarga de trabajo. No es que las jornadas allí no sean largas, sino que las hay donde son peores. Así, según la EPA, en Galicia son los trabajadores del campo (agricultores y ganaderos) los que más tiempo dedican a su actividad laboral, una media de casi 44 horas semanales, diez más que el promedio de los asalariados de la comunidad (34,3 horas). Les siguen los empleados de las industrias extractivas (39,9) y, después sí, los de la hostelería (con 38).

Las cifras son similares a las que ofrece la encuesta para el resto de España, donde siete de cada cien trabajadores declaran trabajar más de 50 horas a la semana. En tareas agrícolas y ganaderas esa proporción aumenta a uno de cada seis, un 17 %, cuatro puntos más que en la industria y cinco por encima del sector hostelero.

Si lo que se analiza es si se pagan o no las horas extras, la peor parte se la llevan los empleados de empresas inmobiliarias y financieras, donde más del 90 % de los excesos de jornada no se remuneran, cifras parecidas a las de la educación. En la hostelería son la mitad, como en el campo, y en el comercio, un 41 %, tres puntos más que en la industria.

Los gallegos no cobran más de la mitad de las horas extras que hacen

Gabriel Lemos

La industria es el sector donde más se alargan las jornadas, y el inmobiliario, el que menos compensa los excesos

Si se hace caso a las estadísticas oficiales, solo uno de cada quince gallegos (unos 52.800 de los más de 812.200 asalariados que contabiliza en la comunidad la encuesta de población activa) hicieron en el primer trimestre del año horas extras en sus trabajos. La mayoría, seis de cada diez, fueron hombres. Y eso a pesar de que, al menos en el arranque del año (las cifras van cambiando en función de la temporada) ellas son más en el colectivo de empleadas por cuenta ajena.

La explicación viene por los sectores en los que más se alargan las jornadas laborales. Aunque los servicios se llevan la palma (cosa normal si se tiene en cuenta que ocupan a tres de cada cuatro personas), si se mide en términos relativos, entonces son la industria y la construcción, con mucha menor presencia femenina en sus plantillas, las ramas de actividad en la que más operarios tuvieron que ampliar sus horarios para atender picos de producción (hasta un 13 % en el caso del ladrillo).

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Tags
Comentarios

Las horas extras siguen creciendo en Galicia pese al control de jornada