Bruselas investiga si las ayudas de 20,7 millones de euros a la planta de Vigo de PSA son ilegales

La Comisión Europea cuestiona el plan de apoyo a la inversión diseñado por España para la fábrica de automóviles


Bruselas / La Voz

La Comisión Europea ha puesto a la planta de PSA en Vigo bajo la lupa. La institución abrió ayer una investigación en profundidad para aclarar si el plan de ayudas públicas diseñado por el Gobierno español en noviembre del 2017 para reforzar la planta gallega, que asciende a 20,7 millones de euros, cumple con las reglas europeas sobre ayudas estatales y las directrices de finalidad regional (2014).

Bruselas duda por el momento de que ese programa de apoyo financiero a la innovación y modernización de la cadena de producción de la factoría se ajuste a los criterios normativos europeos en materia de competencia: «La Comisión teme que las ayudas públicas españolas puedan haber atraído el proyecto de inversión fuera de una región de otro Estado miembro más desfavorecida económicamente», sostienen sus expertos, dando a entender que las autoridades de otro país han podido denunciar este posible caso de «competencia desleal» al sentirse agraviadas. Bruselas ve indicios de que ha podido distorsionar la competencia y sospechan que «PSA habría realizado la inversión en cualquier caso en Vigo, incluso sin las ayudas públicas» aprobadas.

Las autoridades españolas y la empresa deberán demostrar que los apoyos se diseñaron para poder emprender reformas «fundamentales e innovadoras en el proceso de producción», cambios nunca vistos en el espacio económico europeo (EEE), de lo contrario se considerarán ayudas públicas ilegales. «Por el momento, la Comisión duda de que el proceso de producción previsto sea lo suficientemente innovador como para poder acogerse a esa excepción», señala la autoridad europea en un comunicado en el que explica al detalle los motivos por los que emprende esta investigación.

Más suspicacias

Las suspicacias de Bruselas no acaban ahí. La Comisión también alberga dudas sobre la contribución de estas subvenciones al supuesto desarrollo regional de Galicia, sobre su idoneidad y su proporcionalidad: «Por el momento no podemos descartar que las ayudas tengan efectos negativos en la competencia en determinados segmentos de turismos», explican antes de advertir que analizarán al milímetro si las ayudas incentivan la inversión privada, si se limitan al mínimo necesario o si no tienen un efecto «contrario a la cohesión», es decir, que contribuyen a que Galicia compita de manera desleal con otras regiones europeas, aliviando la carga de gastos a la multinacional.

La comisaria de Competencia, Margrethe Vestager, respaldó ayer las inversiones públicas para impulsar el crecimiento económico en las regiones más afectadas por la deslocalización y la transformación industrial, pero exigió a España que cumpla con las reglas.

Investigación meticulosa

«Debemos evitar las competiciones perjudiciales entre los Estados miembros. La Comisión investigará meticulosamente si las ayudas previstas por España son realmente necesarias para que PSA invierta en procesos de producción verdaderamente innovadores en Vigo y si van a contribuir al desarrollo de la región sin falsear indebidamente la competencia o ir en detrimento de la cohesión en la UE», sostuvo la danesa.

La factoría resta importancia a las indagaciones y asegura que es un proceso «habitual»

c. P.

La dirección de la planta de PSA en Vigo reaccionó ayer a la investigación abierta sobre la subvención planteada por el Gobierno español considerando que se trata de «procedimientos de control normales y habituales de la Comisión Europea para estas ayudas».

Desde la factoría viguesa se trata de rebajar la trascendencia del anuncio, añadiendo que ahora las partes implicadas y los Estados serán quienes den las «explicaciones oportunas» respecto a las dudas que se plantee la Comisión sobre la equidad de las subvenciones de 20,7 millones planificadas que se pretendía formasen parte de la inversión total de 500 millones con los que PSA ha comenzado a afrontar un plan de mejoras de su proceso productivo y la fabricación de nuevos modelos.

Pese a los términos empleados por la Comisión Europea en la explicación de los motivos de su investigación, con los que expresa su «temor» y «dudas» sobre la adecuación de las subvenciones solicitadas para PSA a las normas europeas sobre ayudas estatales, la dirección de la planta de Balaídos no aventura cuál puede ser el resultado del control anunciado ayer desde Bruselas, reitera la «normalidad», a su entender, de dichas fiscalizaciones sobre los fondos Feder y subraya finalmente que estas aún no han sido concedidas, y por lo tanto no hay posibilidad alguna de tener que hacer una devolución de fondos.

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