Las hipotecas que se firmen desde hoy serán más claras y también más caras

Los bancos asumirán gastos de notaría, gestoría y registro, pero los repercutirán al cliente


Redacción

Quienes formalicen una hipoteca a partir de este lunes conocerán las condiciones del contrato, o al menos tendrán más posibilidades de comprender todas las cláusulas, gracias a las medidas de protección incluidas en la reforma de la Ley de Crédito Inmobiliario, en vigor desde este domingo. Las herramientas para que los consumidores certifiquen que conocen todo lo que están firmando es una de las grandes novedades de esta normativa que busca evitar la judicialización que ha protagonizado el sector bancario en los últimos años (cláusulas suelo o gastos).

Los ciudadanos disponen de un plazo de diez días desde que el banco les da por escrito las condiciones de la hipoteca hasta que se acepta ante notario. En ese período, deben acudir al despacho del fedatario público para que les explique, aclare y asesore cualquier cuestión sobre el contrato. El notario debe haber recibido antes toda la documentación mediante una plataforma «por medios telemáticos seguros». El Consejo General del Notariado ha puesto sobre la mesa su sistema Ancert, pero el retraso de algunas entidades ha obligado al Gobierno a ampliar hasta el 31 de julio el plazo para adaptarse. En cualquier caso, solo quien haya aceptado hasta este domingo una oferta vinculante seguirá acogido a la anterior legislación, aunque la firma de la escritura sea a partir de este lunes.

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¿Qué pagarán los bancos y qué el hipotecado? Las entidades querrán amortiguar los sobrecostes endureciendo las condiciones de crédito a los consumidores

Por otra parte, se refuerza por ley toda la documentación precontractual que el banco debe ofrecer al cliente: la Ficha Europea de Información Normalizada (para comprar el crédito con otros) y la Ficha de Advertencias Estandarizadas (FiAE) con los riesgos y escenarios de coste posibles. El banco no podrá incluir cláusulas que no estén admitidas en el Registro, entre ellas las anuladas por la Justicia. La polémica suscitada en torno al impuesto de actos jurídicos documentados (AJD) obligó a los diputados a redefinir qué gastos asumirá cada parte. Esa distribución se inclina mayoritariamente por que sean las entidades las que lo abonen, tanto el AJD como los gastos de notaría o el registro, excepto el de tasación, que corre a cuenta del cliente.

Cambian las comisiones para amortizaciones anticipadas. En las variables tendrán un coste máximo del 0,15 % o del 0,25 % sobre la cuantía de que se trate, a partir del quinto o tercer año de vida de la hipoteca, respectivamente. En las fijas, la comisión máxima será del 2 %, si se produce en los diez primeros años de la hipoteca, o del 1,5 %. El cambio de una hipoteca variable a otra fija supondrá una comisión máxima del 0,15 % . 

La otra cara de la moneda

La entrada en vigor de la reforma ha coincidido con subidas en los diferenciales aplicados a los préstamos hipotecarios de hasta un 36 %. Es lo que denuncia la asociación de consumidores Adicae, que achaca a la banca alzas que se vendrían produciendo, según sus datos, desde el pasado mes de noviembre. «Un diferencial del 1 % o el 1,5 % es una barbaridad, puesto que antes de la crisis no pasaban del 0,5 %», recuerda Manuel Pardos, presidente de Adicae, que asegura que la ley «favorece con descaro la contratación de las hipotecas a tipo fijo». Según Pardo, estas «podrían ser muy beneficiosas para el usuario, pero con el euríbor en negativo todo lo que supere el 2 o el 2,5 % no es una verdadera hipoteca sana».

Sin embargo, el comparador de precios Kelisto vincula la aprobación de la nueva ley de crédito hipotecario con una rebaja en el interés de los préstamos, que según sus cálculos se habrían reducido entre un 1,3 % y un 7,9 % en las de tipo fijo y un 1,41 % en las de tipo variable, según datos extraídos de las páginas web de las entidades financieras. Así, según Kelisto, las modificaciones y límites a las comisiones que pueden aplicar los bancos a los préstamos inmobiliarios, lejos de encarecer el acceso a la financiación, habrían tenido el efecto contrario. Para un préstamo de 125.341 euros -importe medio de una hipoteca en marzo según el INE- a 30 años el ahorro rondaría los 5.000 euros.

«Es bueno poder ir unos días antes al notario e informarte de qué vas a firmar»

G. L.

Para la decana de los notarios gallegos, Isabel Louro, la nueva ley «es un gran avance para los consumidores»

La visita previa al notario, en los diez días anteriores a la firma de la hipoteca, es uno de los cambios de la nueva ley, con el que se busca reforzar la protección del consumidor y garantizar que entiende toda la letra pequeña de la que, seguramente, será la inversión más importante de su vida. Para la decana de los notarios gallegos, Isabel Louro, la nueva ley «es un gran avance para los consumidores, porque los coloca en una posición central». 

Y es que, reconoce, la visita al notario impone, por lo que el momento de la firma, en el que hay mil cosas en la cabeza, no es «el más idóneo para atender a las cuestiones que van a determinar tu vida»: «Es bueno tener la posibilidad de ir unos días antes e informarte de qué vas a firmar» Será el cliente el que elija al profesional de su confianza, entre los 170 que hay en la comunidad: «Cualquier gallego tiene uno a menos de 30 kilómetros».

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