Más mujeres trabajando que nunca... pero con los mismos problemas de siempre

Gabriel Lemos / Lucía Vidal REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

CARMELA QUEIJEIRO

Alta temporalidad, jornadas a tiempo parcial y la brecha salarial, la otra cara del récord de afiliación femenina en mayo

09 jun 2019 . Actualizado a las 14:43 h.

La herida más visible de la crisis, el zarpazo en el mercado laboral, con la destrucción de 3,3 millones de empleos, quedará suturada este mismo mes. Han hecho falta once años, pero la Seguridad Social romperá por fin su récord histórico de cotizantes, por encima de la barrera de los 19,5 millones de afiliados que rozó, sin alcanzar, en julio del 2007, de cuando data el anterior pico. Lo hará impulsada por las contrataciones temporales para la campaña estival pero, también, y no es menor, por el crecimiento sostenido del empleo femenino que marcó en mayo su propio hito: en España ya hay, por primera vez en la historia, más de nueve millones de mujeres trabajando.

En el último año, de hecho, la presencia de mujeres en el mercado de trabajo creció más que la de los hombres, con un alza del 3,09 % en la cifra de afiliadas, frente a un 2,38 % en la masculina. Aunque la distancia se va acortando, la igualdad real queda lejos, ya que hay aún 1,2 millones más de ocupados varones.

La tendencia se replica en Galicia, donde en mayo también se rompió el techo de mujeres en el mercado de trabajo, con 492.932 afiliadas a la Seguridad Social, la cifra más alta de la serie histórica, que comienza en enero del 2009. El anterior pico se había registrado en julio del año pasado, con 490.689, pero como recuerdan desde la Consellería de Economía e Emprego, hay que tener en cuenta que no son meses comparables, ya que julio suele ser el de más ocupación del año en la comunidad, donde la campaña estival empieza más tarde que en otros puntos de España, por lo que es de esperar que la contratación siga creciendo con fuerza este mes y el próximo. 

La brecha se estrecha

Pero, al margen de las cifras absolutas, desde el Ministerio de Trabajo ponen el acento en la reducción de la brecha de género en los últimos años. Con dos ejemplos. La diferencia en la base de cotización media de hombres y mujeres, que en el 2012 era del 18,6 %, se ha reducido en siete décimas en los últimos siete años. Claro que a este ritmo harían falta casi 180 años para alcanzar la igualdad real, que no llegaría hasta el 2200.

Con más brío, casi trece puntos, se ha estrechado la diferencia en las nóminas de los pensionistas que ingresaron al sistema en ese mismo período de tiempo, aunque la de los hombres recién jubilados sigue siendo casi un 25 % superior a la de las mujeres que se retiran (1.210 euros de ellos frente a 911 ellas).

Y es que pese a todos los avances, la desigualdad es una realidad que constatan todas las estadísticas laborales, que muestran la cara b de esa mejoría del empleo femenino, que sigue siendo más precario y peor pagado que el masculino.

La primera muestra, en los contratos de trabajo. El 48 % de los que se suscriben en Galicia los firman mujeres, que sin embargo tienen menos acceso al empleo indefinido (casi cuatro puntos menos del que les correspondería) mientras son mayoría en los puestos temporales, especialmente en aquellos de muy corta duración, de un mes o menos. A más duración del empleo, más peso de la contratación masculina, que supera el 60 % en los que se firman para un año o más.

De hecho, las expectativas de que, al acabar un contrato, este se transforme en indefinido, es muy inferior para las mujeres que para los hombres: un 12,8 % frente al 19,8 % de ellos, según un estudio del Instituto Galego de Estatística.