Arias Infraestructuras se centra en Galicia y diversifica su negocio

G. L. / M. M. REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

VÍTOR MEJUTO

La constructora explora nuevos sectores, como el de los servicios municipales

30 may 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Nuevo equipo directivo, nuevo plan de negocio, pero la misma filosofía del trabajo bien hecho y una apuesta redoblada por Galicia. Es la hoja de ruta de Arias Infraestructuras, que abre una nueva etapa tras el cambio en la gestión. A los mandos, Mario Barcenilla y Antonio Aranzadi, dos ejecutivos con más de 25 años de experiencia en el sector y un gran conocimiento del mercado gallego que en el 2018 cerraron la compra de la histórica constructora coruñesa al recientemente fallecido Ildefonso Rodríguez.

Estabilizada la situación de la compañía, tras la finalización de un proyecto en Bolivia que provocó algún que otro quebradero de cabeza, especialmente en el terreno financiero, los nuevos directivos han decidido dar carpetazo a la aventura internacional de la constructora, que incluyó también la construcción de hoteles en Bélgica y Alemania. La idea es centrar sus esfuerzos en el mercado gallego, donde no solo pueden sacar más provecho a su experiencia y al reconocimiento de su marca, sino también incrementar la rentabilidad de su cartera. Es lo que llaman la teoría del compás, según la cual los activos dejan de ser rentables fuera de su radio de actuación.

Para compensar los efectos de restringir el área de actuación de la empresa, su intención es diversificar las líneas de negocio, a través tanto de proyectos de conservación y mantenimiento de infraestructuras como de la irrupción en el segmento de los servicios urbanos, una tarta que en el caso de Galicia ahora se reparten empresas extranjeras y grandes constructoras madrileñas, con escasa participación de firmas locales. Aunque el negocio de la obra civil seguirá siendo el corazón de la empresa (genera actualmente el 65 % de la cifra de negocio), la intención del equipo directivo es ir reduciendo el peso de esta división, así como el de la de edificación, que se centrará en construcciones singulares o industriales, sin entrar en el mercado residencial.