Gallegos atrapados en Portugal: «Tuvimos que hacer más de 60 kms para repostar»

Lucía Vidal REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

RAFAEL MARCHANTE | REUTERS

Aquellos que disfrutan de sus vacaciones de Semana Santa en el país luso buscan alternativas ante la falta de combustible. Algunos aviones repostaron en Lavacolla y vehículos portugueses saltaron la frontera para echar gasolina en Galicia

18 abr 2019 . Actualizado a las 00:41 h.

La crisis energética que vive Portugal por la huelga de los transportistas de combustible está dominada por la confusión y el desasbastecimiento en más de 2.700 de las 3.068 gasolineras disponibles. El paro afecta de forma especial al gasóleo. 1500 estaciones de servicio no tienen ni una gota de gasoil. En Lisboa ya hay ochocientas gasolineras desabastecidas.

La situación ha trastocado los planes de miles de viajeros en plena Semana Santa. Desde primera hora de la mañana se formaron retenciones de más de media hora a las puertas de gasolineras que todavía tenían algo de combustible a última hora del martes. Colas que se multiplicaron por el país vecino y que tuvieron especial impacto en las localidades más importantes, como Oporto o Lisboa.

Gallegos afectados 

Muchos gallegos han elegido la cercana Portugal para pasar estos días de vacaciones. Yoli Asorey es una de ellas. Testigo de las largas hileras de vehículos en las inmediaciones de las estaciones de serivicio, a 170 kilómetros de la capital lisboeta, veía ya carteles luminosos alertando de la ausencia de carburante. O Paula Losada, desde el sábado en la zona del Algarve. «Me enteré esta misma mañana -dice por este miércoles- después de ver las colas en las gasolineras y leer la noticia en La Voz». Su marido tiene que volver a su puesto de trabajo este jueves, en Ourense, y ya han pensado una ruta alternativa para el regreso: «Seguramente vayamos por Huelva o Badajoz porque un depósito lleno no nos alcanza para llegar a Galicia». Tuvieron que recorrer más de sesenta kilómetros -y solo tenían autonomía para cien- hasta encontrar una estación de servicio donde repostar: «Salimos del hotel en busca de una. En la primera nada. En la segunda tampoco. En algunas gasolineras han puesto tornos para que la gente no pase y no se formen atascos». Un final de fiesta estresante, con el añadido de viajar con una niña de nueve años: «Teníamos pensado pasar el jueves en Lisboa y hacer una parada en Aveiro pero ya nada».