El Gobierno propone limitar las futuras pensiones de viudedad en función de la renta familiar

G. Lemos REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Santi M. Amil

El secretario de Estado de Seguridad Social sugiere que si el cónyuge superviviente cobra mucho más que el fallecido no debería tener prestación o, al menos, no una vitalicia. La ministra Valerio ha rectificado a su número dos

20 mar 2019 . Actualizado a las 16:25 h.

Aunque el adelanto electoral frustró la posibilidad de cerrar un acuerdo en la comisión del Pacto de Toledo, la reforma del sistema de pensiones sigue siendo uno de los grandes retos pendientes que se arrastrarán a la próxima legislatura. Y pese al coste que puede tener en términos electorales, el Gobierno ya ha empezado a dejar ver alguna de las propuestas con las que, de repetir en la Moncloa, quiere contener el milmillonario déficit que cada año genera la Seguridad Social.

Fue el secretario de Estado de este organismo, Octavio Granado, el que destapó parcialmente las cartas, durante una intervención este martes en un foro sobre el futuro de las pensiones organizado por la Asociación para el Progreso de la Dirección. En ellas, el número dos de Trabajo sugirió que entre las reformas que habría que abordar está la de las pensiones de viudedad, para vincular su percepción a la renta de la unidad familiar, de forma que ya no serían un derecho para cualquier cotizante, independientemente de su nivel de ingresos, como sucede ahora.

Argumenta Granado, en línea con lo que defienden otros expertos, que las prestaciones de viudedad se concibieron en un momento en el que las mujeres no se habían incorporado al mercado de trabajo, y que es necesario adaptarlas a la realidad actual. El responsable de la Seguridad Social deslizó que no es «razonable» que si una persona cobra mucho más que su cónyuge y este fallece, se le vaya a pagar una pensión para mejorar una renta que le permite vivir sin apuros, y mucho menos que la cobre de forma vitalicia.