Galicia, esa enorme despensa alimentaria

De las tierras de Breogán salen cada año 2,9 millones de toneladas de leche, 400 millones de kilos de carne y 45 millones de docenas de huevos. El reto del sector, poner en valor su producto


redacción / la voz

Galicia es una enorme despensa alimentaria. De sus tierras salen cada año más de 2.900.000 toneladas de leche, 400 millones de kilos de carne y más de 45 millones de docenas de huevos, lo que la sitúa entre las primeras comunidades agroganaderas del país. A día de hoy se reparten por prácticamente toda la comunidad -solo ocho concellos no tienen censada ninguna vaca, cerdo, oveja o gallina- más de 2,7 millones de cabezas de ganado.

A pesar de esto, se perciben diferencias notables entre unas zonas y otras en cuanto al número de animales, volumen de producción o dimensionamiento de las granjas. De hecho, resulta relativamente sencillo posicionar geográficamente la principal orientación productiva de cada una de las comarcas gallegas. Así, por ejemplo, mientras en la parte norte de la comunidad abundan las vacas, tanto de leche como de carne, en el sur resulta mucho más habitual encontrarse con explotaciones ovinas, porcinas o avícolas.

Vacuno de leche

Seis comarcas aglutinan el 60 % de la producción. La producción láctea es la actividad agroganadera más extendida por todo el territorio, hasta el punto de que en dos de cada tres municipios existen explotaciones lecheras. Aún así, la mayor parte de la leche gallega sale de media docena de comarcas que, en su conjunto, producen alrededor de 1,9 millones de toneladas anuales, el 65 % del total.

A la cabeza se encuentra A Terra Chá, en Lugo, con algo más de un millar de granjas y una producción anual superior a los 400 millones de kilos. De hecho, tres de los municipios que la integran, A Pastoriza, Castro de Rei y Vilalba, figuran también entre la decena que registra un mayor censo vacuno, relación que encabeza Lalín, con algo más de 15.000 cabezas. También en el norte de Galicia se sitúan las comarcas de Ordes, Xallas (aglutina a Mazaricos y Santa Comba, dos municipios con una alta densidad vacuna), Lugo y Chantada. Completa la relación el Deza, situada en el interior de la comunidad.

A pesar de la crisis de rentabilidad en la que se encuentra inmersa el sector desde la desaparición de las cuotas en marzo del 2015 y la consiguiente caída de las cotizaciones en origen, la venta de leche genera en la comunidad un volumen de negocio superior a los 900 millones de euros. 

Vacuno de carne

Las rubias prefieren el norte. Lugo es la capital cárnica de Galicia sin ningún género de dudas. De los 25 municipios gallegos que cuentan con un mayor número de cabezas con esta aptitud productiva, 20 son lucenses. Encabezan esta relación los ayuntamientos de Vilalba con 6.389 reses, Friol, con 5.992, y A Fonsagrada, cuyo censo se sitúa en algo más de 5.700 animales, la mayoría de razas autóctonas como la rubia gallega o la morena del noroeste.

Cada año se sacrifican en Galicia alrededor de 400.000 cabezas de ganado bovino destinadas al mercado cárnico que se traducen en la comercialización de 95 millones de kilos de producto. Solo lo superan en el conjunto del Estado Cataluña y Castilla y León, cuyas producciones anuales rondan los 130 y 110 millones de kilos, respectivamente.

Si bien la mayoría de la materia prima gallega resulta muy apreciada en los mercados, merece una atención especial la carne amparada bajo el marchamo de calidad Ternera Gallega. La Indicación Xeográfica Protexida no ha dejado de crecer desde su creación hace tres décadas y, actualmente, ya identifica más de 125.000 terneros cada año y certifica más de 20 millones de kilos de carne. De las diez indicaciones geográficas protegidas cárnicas existentes en España, Ternera Gallega es la de mayor producción, con casi el 55 % del total, seguida de lejos por Ternera Asturiana, que representa el 16,6 % del conjunto nacional. 

Porcino

Deza, capital del sector. La comarca pontevedresa del Deza es, sin lugar a dudas, la capital gallega del porcino. Cuatro de los municipios que la componen -Rodeiro, Silleda, Lalín y Dozón- son también los que encabezan el ránking gallego de municipios con un mayor número de plazas de cebo.

Actualmente hay censadas en la comunidad algo más de 20.000 explotaciones, un tercio de las que se registran en el conjunto del Estado, pese a lo cual apenas consiguen poner en el mercado un 2 % de la producción nacional o, lo que es lo mismo, sobre 90.000 toneladas en el 2017, lejos de los 1,7 millones de toneladas que salen de Cataluña, líder absoluto a nivel nacional.

El escaso desarrollo de este sector en Galicia se justifica, según los propios ganaderos, en la ausencia de una industria autóctona de transformación capaz de absorber la totalidad o, al menos, una parte importante de la producción. Esto ha propiciado la desaparición de muchas granjas y obligado a las que permanecen en activo a buscar, a través de intermediarios, mercados como Burgos, Madrid o Toledo

Avícola

Ourense, el gran gallinero. En el ámbito cárnico, el avícola es el sector mayoritario en la comunidad tanto por número de sacrificios en matadero -más de 92 millones de cabezas el año pasado-, como por el volumen de carne comercializada: cerca de 200.000 toneladas. Se trata de cerca de medio millar de explotaciones intensivas encabezadas por la cooperativa ourensana Coren, que aglutina, bien a través de producción propia o de granjas asociadas, el 70 % del total. Precisamente, en esta provincia se sitúan la mayoría de explotaciones de engorde de pollos y muchas orientadas a la venta de huevos. De estas últimas hay casi 70 con una capacidad productiva que ronda el millón de huevos diarios. Entre las principales preocupaciones del avícola cárnico se encuentran los bajos precios que impone de forma sistemática la distribución, que desploma las cotizaciones en origen por debajo de los costes.

Ovino

Pastores al sur de Galicia. En Galicia hay censadas algo más de 200.000 ovejas y 56.200 cabras que se ubican, de forma mayoritaria, en la provincia de Ourense, donde destacan municipios como Xinzo de Limia, Viana do Bolo o Maceda. La producción de carne ovina (su volumen de sacrificio en mataderos apenas ronda las 350 toneladas anuales) viene marcada por una gran estacionalidad en el consumo. Tanto es así que durante el mes de diciembre se consume el 70 % de la carne producida por las 20.000 explotaciones censadas, aunque ocho de cada diez de estas granjas no alcanzan las diez reses. A pesar de estar considerada una actividad minoritaria, en muchos casos complementaria de otras, durante los últimos años han surgido iniciativas interesantes en este ámbito como la marca Pastores de Galicia, un sello de calidad promovido por Ovica, la asociación que agrupa al sector, que busca la profesionalización a través de un producto diferenciado y de gran calidad y que está teniendo una gran acogida en el mercado.

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