¿Se avecina otro catastrazo?

Hacienda fijará este año el valor de mercado de 78 millones de inmuebles, pero asegura que esta tasación, más alta que la catastral, no influirá en el recibo del IBI ni en otros impuestos


Redacción / La Voz

El anuncio viene escondido en la letra pequeña del proyecto de Presupuestos Generales del Estado. Hacienda fijará este año el valor de mercado de más de 78 millones de inmuebles de todo tipo. Viviendas, garaje, naves industriales, parcelas rústicas... todo pasará bajo la lupa del fisco, que quiere tener un cálculo más aproximado de la tasación real de estos bienes, ya que el valor catastral que ahora utiliza como referencia está bastante alejado de la cotización que pueden alcanzar en caso de que se pongan a la venta.

Basta con echar un ojo a las estadísticas oficiales de la Dirección General del Catastro, que revelan que el valor catastral medio de esos casi 80 millones de inmuebles censados en España se sitúa en los 59.425 euros. Por acercarles el ejemplo, en A Coruña esa cifra se sitúa en los 58.157 euros, un precio al que sería más que complicado adquirir un piso en la ciudad.

Para calcular esta nueva tasación de mercado (cuya introducción ya anunció, en las cuentas públicas del año pasado, el anterior equipo del ministerio, que dirigía Cristóbal Montoro), se tomarán como referencia los datos sobre precios que cada día remiten al Catastro los notarios y los registradores de la propiedad respecto a las transacciones en las que participan. Información que se contrastará con el resto de las fuentes de información de las que dispone el Observatorio Catastral del Mercado Inmobiliario.

Pero, más allá del mecanismo que use Hacienda para determinar el valor de mercado de una propiedad, lo que a buen seguro les interesará a los contribuyentes es si esta nueva tasación tendrá alguna incidencia en su bolsillo. Desde el ministerio aseguran, rotundos, que no, que no habrá sorpresas en el próximo recibo del IBI o en el de otros tributos como la plusvalía municipal, ya que estos se calculan tomando como referencia el valor catastral del inmueble, cuyo método de fijación no se modifica. Aunque no son pocos los expertos del sector inmobiliario que ponen en duda que si el fisco dispone de esta información no le vaya a sacar todo el jugo posible, aunque sus efectos sean diferidos.

Si no se va a usar para calcular la cuota de los impuestos, ¿qué utilidad tendrá este nuevo valor de mercado? «Por su capacidad de descripción económica de los inmuebles, es un mecanismo de referencia para el tráfico jurídico inmobiliario y para el desarrollo de las competencias públicas que demanden una evaluación económica real y actualizada de los inmuebles», defienden en el ministerio. Además, como había avanzado el equipo del exministro Montoro, además de ofrecer una nueva fuente de información, saber el valor real de la práctica totalidad de los inmuebles del país ofrece una herramienta para controlar a los defraudadores, ya que permitirá determinar cuando una compraventa se realiza muy por debajo del precio medio al que se han cerrado otras operaciones en la misma zona.

De hecho, la fijación del valor de mercado de estos 78 millones de propiedades se incluye dentro de la línea de actuación de lucha contra el fraude, un objetivo que el fisco quiere reforzar con una mayor dotación de personal (plantea elevar en 88 los trabajadores ocupados de estas tareas de regularización e inspección, hasta un total de 1.474).

Dentro de esas tareas de lucha contra el fraude se incluye también el peinado de otros mil municipios españoles para aflorar inmuebles no declarados al Catastro o en los que se realizaron ampliaciones u obras (como piscinas) que se mantienen ocultas al fisco, una tarea que dará continuidad al plan de regularización extraordinaria que se ha desarrollado en los últimos cinco años, en los que se detectaron 447.900 inmuebles irregulares en Galicia.

Seis millones de propietarios pagarán más en la contribución

A expensas de comprobar cuál es la repercusión real del nuevo valor de mercado que fijará el fisco a lo largo de este año, los que no se librarán de una subida en el próximo recibo del IBI son los 6,1 millones de contribuyentes a los que Hacienda quiere revisarles el valor catastral. De esa cifra, el grueso, seis millones de propiedades, verán ajustada su tasación a efectos fiscales por la aplicación de unos coeficientes de actualización que se recogen todos los años en las cuentas públicas.

Este año, de acuerdo a la información ya publicada, serán nueve los municipios gallegos donde se revisarán al alza mediante este procedimiento los valores catastrales. Dos en A Coruña (Dumbría y Laxe), uno en Lugo (Guntín), otro en Pontevedra (Vilanova de Arousa) y cinco en Ourense, la provincia más afectada (A Gudiña, A Rúa, A Veiga, Celanova y Vilamarín). El porcentaje de subida que se aplicará en cada caso dependerá del tiempo que haya transcurrido desde la última ponencia de valores. Y es que en alguna de estas localidades gallegas no se actualizan las tasaciones catastrales desde finales de los ochenta.

Además de estas revisiones automáticas por la aplicación de coeficientes (con un límite de incremento del 5 %) otras 100.000 propiedades verán actualizado su valor catastral por procedimientos colectivos. El objetivo de Hacienda, que movilizará a 793 funcionarios para estas tareas, es que la información «refleje la riqueza del conjunto de los contribuyentes», lo que permite repartir de manera «más justa» la carga tributaria.

Galicia, el país de las piscinas ocultas

Mario Beramendi
El Catastro utiliza drones, imagenes de satélite y Google Maps para aflorar piscinas.
El Catastro utiliza drones, imagenes de satélite y Google Maps para aflorar piscinas.

Hacienda ha descubierto más de mil por año desde que, en el 2013, arrancó un plan de inspección con el que ha destapado 7.132, la mayoría en A Coruña y Pontevedra

La cultura del «ir facendo», tan arraigada en Galicia, tiene un reflejo inequívoco en los balances sobre inspecciones que maneja el Catastro. Hacienda inició el plan de regularización para aflorar bienes ocultos hace ahora seis años y, desde entonces, peinando la geografía de la comunidad, ha descubierto 7.132 piscinas que eran inexistentes a ojos del fisco, es decir, cuyos propietarios eludían el pago del impuesto de bienes inmuebles (IBI). De ellas, 3.055 en la provincia de A Coruña; 414 en la de Lugo; 1.283 en la de Ourense y 2.380 en la Pontevedra. A falta de conocer los datos de la segunda mitad del 2018, el balance muestra que, en Galicia, Hacienda ha ido destapando una media de más de mil piscinas ocultas por año; es decir, más de tres por día.

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