Abanca cierra un año histórico con un beneficio de 430 millones

El presidente de la entidad, Juan Carlos Escotet, celebra que la morosidad haya caído hasta el 3,6 %, a niveles europeos, y reitera que, a pesar de la mejora de la rentabilidad, aún no es el momento de la salida a bolsa


Santiago de Compostela

Abanca cerró el 2018 con un beneficio neto de 430 millones de euros, un 17,3 % más que en el ejercicio anterior. La entidad deja atrás un año histórico en términos económicos, en el que la rentabilidad alcanzó el 11,4 %, entre las mejores del sector en España, y en el que logró crecer tanto en el negocio bancario como en el de seguros, en el que sumó 80.000 clientes nuevos. Un dato relevante en una comunidad como la gallega, con una pirámide poblacional muy envejecida. Solo el pasado año, Abanca incrementó un 12,5 % la domiciliación de nóminas, un capítulo cuya evolución rara vez dibujaba aumentos de dos dígitos. Entre pensiones y nóminas, la entidad alcanza el medio millón de clientes en un territorio que suma algo más de 2,7 millones de habitantes.

Sin embargo, entre lo más relevante del balance anual, presentado ayer en Santiago por Juan Carlos Escotet, presidente de Abanca, y Francisco Botas, consejero delegado, está que el volumen de negocio con clientes se incrementó hasta los 69.213 millones de euros, sin tener en cuenta las operaciones corporativas; si se suman las incorporaciones de Deustsche Bank Portugal y Banco Caixa Geral, esta cifra sube hasta los 82.700 millones, lo que acercaría a la entidad al objetivo de superar los 90.000 millones en el 2020.

El segundo hito del año es que este crecimiento se ha producido en paralelo a una significativa mejora de la calidad de los activos. Los saldos dudosos se han reducido un 29 %, hasta los mil millones, lo que deja la tasa de morosidad en el 3,6 %, «claramente por debajo de la media sectorial española y en línea con la media europea», destacó Escotet.

Ampliar la red

En relación a la liquidez, el banco gallego mantiene una estructura de financiación basada en los depósitos minoristas, y el cociente de créditos sobre depósitos es del 92 %, una proporción que en la media del sector es del 102 %, lo que da cuenta de una estructura de financiación sana», en palabras de Francisco Botas.

El año 2018 ha venido marcado también por la emisión de deuda de 250 millones de euros con la que Abanca inauguró en septiembre su participación en los mercados de capitales, y que ha tenido continuidad este ejercicio con otra operación de 350 millones. A esto se suma, dentro del 2018, la compra de Banco Caixa Geral, un negocio especialmente enfocado hacia los segmentos de banca de particulares, privada, personal y empresas.

Apoyo al sector primario

Con la incorporación de las 110 oficinas incluidas en la operación, Abanca «reforzará su red nacional y reafirmará su carácter ibérico». Una adquisición que, según avanzó Juan Carlos Escotet, no supondrá ajustes traumáticos ni en oficinas ni en términos de empleo. «Nos ilusiona especialmente que esta operación nos permite mejorar considerablemente en Madrid y en Extremadura, donde podremos apuntalar el desarrollo del sector agrícola, que empieza a tener una cierta importancia en nuestra cuenta de resultados», señaló Escotet durante la presentación de los resultados anuales de la entidad.

El crédito a la clientela aumentó un 6,2%, hasta los 29.286 millones de euros, con especial intensidad en el colectivo de pymes y autónomos, que recibieron una financiación de 2.076 millones, 950 millones de euros más que en el 2017, lo que refuerza el papel que ejercer la entidad para fortalecer el tejido productivo y el sector privado como vía para generar valor y empleo en los territorios en los que opera.

La salida a bolsa tendrá que esperar a que mejoren las condiciones del mercado 

Juan Carlos Escotet volvió a insistir ayer en que la situación de Venezuela no afecta para nada al futuro de Abanca, toda vez que tiene una estructura de propiedad perfectamente separada de la de Banesco; y avanzó que, pese a que en el ADN de la entidad está un mayor desarrollo en el mercado de capitales, la salida a bolsa tendrá que esperar. «En un ambiente de bajos tipos, con márgenes constreñidos, y a pesar de las rentabilidades, no es el momento de salir a cotizar», sostuvo el presidente.

Escotet abogó por esperar a que las condiciones del mercado cambien para poder debutar en el mercado de renta variable, algo que, insistió, sucederá en algún momento. Los accionistas, con el propio presidente a la cabeza, no tiene «ningún tipo de prisa», dijo.

Atentos al mercado

En relación a posibles adquisiciones en el mercado, el presidente de la entidad precisó que Abanca está en estos momentos concentrada en la integración de Deutsche Bank Portugal y Caixa Geral, lo que impide poner el foco en otra clase de operaciones. De todos modos, Abanca deja la puerta abierta a medio plazo. «Más adelante pues ya se podrá ver», sostuvo, pero una vez atendidas las prioridades, centradas ahora en las últimas compras.

Sobre un hipotético interés en Liberbank insistió en que lo que toca ahora es la integración con Deutsche Bank Portugal y Caixa Geral, lo que «impide estar enfocados en eso». En el capítulo de las empresas participadas, se refirió, entre otras cosas, al incremento de la participación del banco en Pescanova. Y explicó que entronca con la intención del banco de contribuir al fortalecimiento del sector privado empresarial gallego, sobre todo en aquellos casos en los que se generan valor y empleo.

La entidad destinará en el 2019 el 3 % de sus beneficios a acciones sociales

 

La entidad presidida por Juan Carlos Escotet tiene previsto invertir este año el 3 % de sus beneficios en obra social, recursos que irán destinados a Afundación para el desarrollo de acciones culturales, educativas y de índole social. De esta forma, habría invertido al cierre de este año unos 40 millones de euros desde el año 2014. En la acción social se inscribe todo el programa de envejecimiento activo (del que se beneficiaron 1,17 millones de gallegos en el 2018) y el apoyo al deporte base, con el que se respalda anualmente a más de 14.611 deportistas de 1.325 clubes de 25 disciplinas diferentes, según los datos aportados por la entidad.

La universidad, en dos años

Escotet defendió, además, el proyecto para impulsar una universidad privada en la comunidad gallega, y lo hizo como algo «absolutamente complementario» con la «alta calidad» de la oferta educativa pública que ya existe en Galicia.

«Lo que se persigue es acercar más la universidad a la empresa y hacer una mayor apuesta no solo por retener el talento gallego en casa sino por atraer el que no esté», dijo el presidente de Abanca, preguntado por los medios. «Es una iniciativa que su toma tiempo. Es un proceso largo, puesto que requiere trámites regulatorios indispensables: esperemos que en un par de años el proyecto sea una realidad», avanzó Escotet.

En el ámbito de acción social, la estrategia de la entidad será también priorizar las iniciativas relacionadas con el medio ambiente. Aquí se inscribe, por ejemplo, la campaña de reforestación llevada a cabo con casi siete mil árboles en las zonas más damnificadas por la de incendios que azotó la comunidad gallega en octubre del 2017. Y en la que participaron 862 profesionales.

Cultura

«A promoción da cultura é outros dos eixos fundamentais de traballo da entidade no ámbito da responsabilidade social corporativa, no que ocupa un lugar destacado a xestión da Colección de Arte Abanca, con propostas expositivas para achegar este valioso patrimonio artístico a toda a sociedade, como a mostra Dalí e o surrealismo, que se puido contemplar entre o 6 de novembro e o 27 de xaneiro no Museo Nacional Thyssen-Bornemisza e que atraeu a máis de 45.711 visitantes», explica Abanca en su balance anual.

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