El ingreso récord por cotizaciones no cubre el aumento del gasto en pensiones

Gabriel Lemos REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en el Congreso
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en el Congreso Juan Medina

La partida para prestaciones por desempleo crece en 700 millones pese a que baja el paro

31 mar 2019 . Actualizado a las 20:15 h.

En un presupuesto diseñado para funcionar como un programa electoral si la aritmética parlamentaria hace imposible su aprobación y aboca a las urnas, el Gobierno ha puesto el acento en el incremento del gasto social, que se refuerza con una inyección adicional de 12.600 millones de euros respecto a las últimas cuentas elaboradas por el Gobierno de Mariano Rajoy.

De esa subida, el grueso (siete de cada diez euros) se la comerá la partida destinada al pago de las pensiones, que se dispara al vincular de nuevo la actualización de las prestaciones a la inflación. El aumento generalizado del 1,6 % (que será del 3 % en las mínimas) incrementa la nómina total en más de 9.000 millones de euros, hasta un total de 153.864 (un 42 % del gasto no financiero del Estado).

Esa mejora del poder adquisitivo de los 8,8 millones de pensionistas no se sostendrá solo con las aportaciones que realizan los trabajadores en activo a través de las cotizaciones sociales. Y eso que el Gobierno es optimista con respecto a la evolución de estos ingresos, que espera que aumenten en casi 8.700 millones (un 7,5 %, hasta superar por primera vez la barrera de los 120.000 millones) por la subida del salario mínimo, de la base máxima de cotización y otras medidas como la penalización a los contratos de muy corta duración.

Por eso, para equilibrar el presupuesto de la Seguridad Social el Ejecutivo realizará este año otro préstamo al organismo, por importe de 15.164 millones (la misma cifra que aportó el año pasado). Pero, además, por primera vez hará una transferencia directa, de 850 millones, para garantizar la sostenibilidad financiera del sistema, para lo que será necesario también seguir echando mano del fondo de reserva del que, según el proyecto presupuestario, se retirarán este año 3.700 millones, lo que lo dejaría en los huesos.

Con todas estas medidas, Hacienda prevé reducir ligeramente el déficit de la Seguridad Social, que cerró el año pasado con un desfase entre ingresos y gastos de casi 19.000 millones puesto que, reprocharon las actuales responsables del ministerio, no se financió adecuadamente la subida pactada entre PP, Ciudadanos y el PNV.

Aunque suponen el grueso del gasto, los Presupuestos incluyen más medidas fuera de las pensiones. Estas son alguna de las principales:  

Desempleo

Más dinero para prestaciones. Pese a que el Gobierno prevé que el desempleo siga reduciéndose este año (hasta cerrar el ejercicio con una tasa del 14 %), el gasto en prestaciones se incrementa en un 4 %, hasta los 18.400 millones de euros. La explicación oficial es que las prestaciones contributivas serán más altas, por el incremento del salario mínimo, y que se aumentará la cobertura por la eliminación de ciertas barreras para cobrar subsidios.  

Paternidad

La ampliación del permiso en tres semanas costará 300 millones. Para avanzar en la equiparación de los permisos de maternidad y paternidad, los Presupuestos recogen la ampliación de estos últimos de cinco a ocho semanas, una medida que costará 300 millones de euros, elevando la cuantía total de la partida hasta los 825 millones.