Galicia creó menos empleo en el 2018, pese a batir el récord de contratación

Por cada uno de los 20.659 nuevos afiliados se firmaron más de 52 contratos


Redacción / La Voz

Aunque la creación de empleo sigue siendo intensa en Galicia, el ritmo aflojó el año pasado. En el 2018 la Seguridad Social ganó 20.659 afiliados en la comunidad, un 5 % menos que los 21.713 del ejercicio anterior. El frenazo es un poco menos acusado que en el conjunto del Estado, donde la reducción roza el 8 %, con un saldo de 563.965 ocupados más, frente a los 611.146 de los doce meses anteriores.

Pese a esa ralentización del mercado laboral y al tropezón de diciembre, mes en el que se perdieron 3.764 cotizantes, Galicia cerró el año por encima del millón de afiliados (1.006.107, para ser precisos), algo que no sucedía desde el 2009. También en España, donde el último mes del año tuvo signo positivo para el empleo (78.541 puestos de trabajo más) se recuperó, once años después, otra barrera psicológica: la de los 19 millones de cotizantes. 

En el caso de la comunidad, que como es habitual registra un crecimiento interanual de la ocupación inferior a la del conjunto del Estado (2,1 %, un punto menos que el promedio, y solo por encima de Asturias, Cantabria, Castilla y León y el País Vasco), todo el empleo creado el año pasado fue por cuenta ajena. Así, el régimen general ganó más de 22.570 afiliados, entre los que se incluyen 160 nuevos trabajadores del sistema agrario, que compensan en parte la pérdida de 430 empleos domésticos.

En el mar se perdieron 125 puestos de trabajo, aunque la verdadera sangría se produjo en el sector de los autónomos. La burbuja del autoempleo, que tiró de las afiliaciones en los últimos años de la crisis y los primeros de la recuperación, ha pinchado, y el año pasado Galicia perdió casi 1.800 trabajadores por cuenta propia.

Por sectores, la educación y la industria son los dos que actuaron como motores del mercado laboral en la comunidad el año pasado, con 4.700 y 3.000 ocupados más que en diciembre del 2017. Les siguen las actividades administrativas (2.600) y la construcción, que con 2.460 nuevos puestos de trabajo vuelve a enseñar músculo. La otra cara, la Administración pública, que da empleo a 1.100 personas menos que hace un año, la agricultura y la pesca (950 ocupados menos) y el comercio minorista, que perdió más de doscientos cotizantes. Una sangría, la de este último sector, que es especialmente acusada entre los autónomos. La crisis de los pequeños negocios se cobró el año pasado 1.1.00 empleos por cuenta propia, que solo compensan parcialmente las contrataciones de asalariados.

Récord de contratos

Pese a que se crearon menos puestos de trabajo que el ejercicio anterior, en el 2018 Galicia batió de nuevo el récord de contratación, superando por segundo año la barrera del millón de contratos. Fueron 1.082.126, un 6 % más que en el 2017.

El dato, que desnudo no ofrece elementos para el análisis, llama la atención cuando se compara con el de los ejercicios previos a la crisis, en los que se creaba mucho más empleo que ahora con un volumen de contratos mucho menor. El año 2006, por ejemplo, se cerró con un saldo de más de 38.500 nuevos afiliados, con tan solo 860.000 contratos. La ratio de contratos por cada empleo creado estaba entonces en 22, mientras que el año pasado superó ya los 52, lo que prueba que la rotación laboral es cada vez mayor.

En diciembre, por ejemplo, de los 72.251 contratos firmados en Galicia, solo el 8,7 % lo fueron de duración indefinida, mientras que más de nueve de cada diez incluían ya su fecha de caducidad, que en cerca de un tercio del total no va más allá de una semana.

Menos paro

Pese a que la creación de empleo es menor en Galicia que en el resto del país, la reducción del paro es más intensa en la comunidad, con un descenso del 8,5 % en los últimos doce meses, casi dos puntos y medio más que en el conjunto de España, solo por detrás de Extremadura y Castilla y León. Eso se traduce en que 15.718 personas se dieron de baja en las oficinas del antiguo Inem, en las que quedan apuntadas 169.295.

Hay que remontarse al 2007, el año previo al crac económico, para encontrar un dato más bajo al cierre de año.

La Seguridad Social ingresará casi 1.700 millones por el alza de la base máxima y otras cotizaciones

La Seguridad Social ingresará 1.667 millones de euros adicionales por la subida de la base máxima y por otras medidas como el incremento de la cotización del 40 % en los contratos de menos de cinco días, según se desprende la memoria económica del decreto aprobado el 28 de diciembre.

En concreto, con la subida de la base máxima de cotización de un 7 %, el Gobierno espera recaudar 850 millones este año. Esa subida afectará, según sus cálculos, a 1,02 millones de trabajadores, de los que el 68 % son hombres (con una edad media de 48 años) y solo el 32 %, mujeres (46 años de promedio).

Por otro lado, la recaudación por la subida de la base mínima de cotización de los trabajadores autónomos se estima en unos 205 millones, incluyendo el impacto de los nuevos beneficios en la cotización, como son la mejora del acceso a la prestación por cese de actividad o la cobertura por contingencias comunes y profesionales.

Además, gracias a la obligación para las empresas de cotizar al régimen general por las personas que participan en programas de formación, prácticas no laborales o prácticas académicas externas, aunque no impliquen retribución, se estima que la tesorería de la Seguridad Social se embolse unos 74,46 millones.

Contratos inferiores a cinco días

Respecto al incremento del recargo (del 36 al 40 %) en la cuota empresarial para los contratos de carácter temporal cuya duración no supere los cinco días, se calcula una recaudación de 50 millones. El aumento de los tramos de retribución para los trabajadores del sistema especial de los empleados del hogar, que afectará a 530.000 afiliados, tendrá, a su vez, un impacto de 16,28 millones.

Por la modificación de la base de cotización de los trabajadores del sistema especial para trabajadores por cuenta ajena agrario, la recaudación será de 14,33 millones de euros.

La memoria económica también destaca que, gracias a la derogación del contrato de apoyo a emprendedores y sus incentivos, habrá un menor gasto anual en bonificaciones a la contratación, de 40 millones anuales (20 millones en personas jóvenes y otros 20 en mayores de 45 años).

Sin embargo, este ahorro anual tardará en aplicarse por completo tres anualidades, debido a que hay empresas que ya tenían reconocidos sus incentivos antes de la derogación.

«No se tienen que pagar peores salarios para que mejore la situación económica», dice el número dos de Trabajo

El Ejecutivo se aferró ayer al balance del mercado laboral el año pasado, con más de medio millón de nuevos ocupados, para destacar el «optimismo y la esperanza de que se va por el camino correcto», frente a los «agoreros» que vaticinaban un cataclismo económico por las medidas aprobadas en los últimos meses. Así se expresó ayer la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que destacó «el combate» de su Gobierno «contra la precariedad laboral».

A esa política atribuyó ayer el secretario de Estado para la Seguridad Social, Octavio Granado, el cambio de tendencia en la calidad del empleo que se crea en España. Y es que, de acuerdo con los datos del año pasado, de los 513.000 nuevos afiliados con contrato por cuenta ajena (excluidos los autónomos), 484.072 son fijos, un 94 % del total. Datos que contrastan con los registros del 2017, cuando prácticamente la mitad de los nuevos cotizantes eran temporales. Desde el Ejecutivo apuntan que este cambio se debe a las acciones puestas en marcha para hacer fijos a los trabajadores con contratos parciales irregulares o convertir en asalariados a falsos autónomos.

En cuanto a las condiciones laborales, el número dos de Trabajo quiso contradecir el «mantra» que, según él, aplicaba el anterior Gobierno, y remarcó que «no se tienen que pagar peores salarios para que la situación económica mejore». «Hasta ahora, los resultados me dan la razón», apuntó, para a renglón seguido recordar que es fundamental que crezcan los salarios para poder pagar las pensiones de los nuevos jubilados que ingresan al sistema, que rondan los 1.400 euros al mes.

Mientras el Gobierno presume de que se crea más empleo de calidad, el PP se arroga las cifras asegurando que estas demuestran que las reformas del Gobierno de Rajoy «dieron resultado». Si se sigue creando empleo, es, dicen, «gracias a las políticas del PP».

Entre los agentes sociales, la CEOE reclamó «una rebaja generalizada» de las cotizaciones sociales para que esta reducción de los costes laborales permita crear empleo y aumentar los salarios. Aunque valora la bajada del desempleo y el aumento de la afiliación, la patronal ve necesario avanzar en el proceso de reformas «sobre la base del diálogo y la concertación social».

Por su parte, desde los sindicatos, CC. OO. resaltó la ralentización en la creación de empleo y las altas tasas de paro, temporalidad y precariedad que aún existen. Mientras, desde UGT reclamaron extender la cobertura de la protección por desempleo, ya que solo seis de cada diez parados perciben alguna prestación, algo a lo que se ha comprometido el Gobierno, que busca reformar el sistema antes del 30 de abril.

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