El Catastro da por finalizado el proceso de inspección que ha destapado 370.000 inmuebles

Nueve concellos podrán elevar sus valores a partir de enero


redacción / la voz

Después de casi cinco años de trabajo, el Catastro da por finalizada la regularización extraordinaria de bienes, un procedimiento para inspeccionar, por tierra y aire, todos los municipios y destapar construcciones ocultas al fisco (que no tienen por qué ser ilegales urbanísticamente, simplemente no se han declarado). Después de dos extensiones de plazo, el Ministerio de Hacienda -de quien depende el Catastro- ha decidido dar por finalizados esos trabajos este mismo mes. «No se va a prorrogar el procedimiento actualmente vigente», apuntan fuentes del ministerio.

Durante este período, el Catastro ha destapado en Galicia más de 370.000 construcciones no declaradas. Es una cifra provisional, a la espera de que complete todo el procedimiento, porque desde que se ofreció esa cifra -mediados de este año- aún quedaban decenas de concellos por terminar de peinar. Prácticamente el 85 % de todos esos expedientes (300.000 bienes) se corresponden con nuevas construcciones o ampliaciones, y una parte residual, con piscinas: unas 7.000 se han encontrado en Galicia.

Las consecuencias de esa inspección van por partida doble: por un lado, se sanciona con 60 euros cada bien detectado; y, por otro, hay que actualizar el IBI de esa vivienda, con la consiguiente subida, y los mayores ingresos para las administraciones locales.

La revisión para el 2019

Mientras, Hacienda desveló ayer la subida en sus valores catastrales, que podrán aplicar los ayuntamientos que han sido autorizados para ello. Podrán hacerlo 728 municipios españoles, entre ellos nueve gallegos. Esta actualización no implica que varíen los tipos del IBI -que fija cada ayuntamiento-, pero sí lo hace la valoración del inmueble, la base sobre la que se aplica el impuesto.

El coeficiente para los nueve concellos aprobados varía entre el 1,05 y el 1,02. En este último se encuentra únicamente el ourensano de Celanova. Es decir, que un inmueble valorado en 1985 en 100.000 euros pasará ahora a constar en el Catastro en 102.000, y este será el importe sobre el que se aplique el tipo del IBI. El coeficiente será del 1,03 para los coruñeses de Dumbría y Laxe; el pontevedrés de Vilanova de Arousa; y los ourensanos de A Gudiña, A Rúa, A Veiga y Vilamarín. Finalmente, la mayor revisión se hará en Guntín (Lugo), de hasta el 1,05.

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