Las ventas del naval gallego cierran el año por encima de los 2.000 millones

El sector vuelve a los beneficios y encara el 2019 con 30 contratos de buques en vigor


vigo / la voz

Superada la crisis de la construcción naval en Galicia, el objetivo ya no es mantenerse, sino volver a ganar dinero. Y eso es lo que ya ha empezado a ocurrir a lo largo del 2018, el año en el que el sector ha regresado a la senda de los beneficios.

La industria destinada a la construcción de buques, integrada en Galicia por 138 empresas auxiliares del naval, con una decena de astilleros al frente, cerrará el 2018 con un volumen de negocio que supera los 2.000 millones de euros. Son ventas que se sitúan ligeramente por encima del ejercicio anterior, en el que se rozó esa suma por primera vez después de diez años de depresión e incertidumbre, desencadenados por el conflicto europeo de las falsas ayudas de Estado (tax lease).

Ahora la industria vuelve a estar fuerte, y buena muestra de ello son los 30 contratos en vigor, lo que le permite encarar el 2019 con la calma necesaria para seguir ganando licitaciones. Así lo afirma Aclunaga, el Clúster del Naval Gallego, que representa a la práctica totalidad del sector, y que pone fin al actual ejercicio haciendo balance positivo de un año que culmina dejando atrás las incertidumbres que planeaban sobre Navantia. «Valoramos muy positivamente la reciente aprobación de las inversiones para contratar la construcción de 5 fragatas F-110 en los astilleros de Navantia en Ferrol, con todo lo que ello implica para la continuidad y fortalecimiento de la industria naval en Galicia», manifiesta el clúster.

A por unas ventas récord

No es para menos, ya que este multipedido, cuya construcción arrancará en el año 2020, supondrá una inversión de más de 4.300 millones de euros. De seguir la misma tónica en el sector de los astilleros privados, con un ritmo similar de contrataciones anuales, en el plazo de dos años, el conjunto del sector podría llegar a alcanzar cifras de facturación récord.

De momento, la carga de trabajo contratada en el ámbito privado garantiza plena actividad en los astilleros de las rías de Vigo y Pontevedra para más de dos años. Con la excepción de Factorías Vulcano, que lucha por su supervivencia mientras termina la construcción del único buque que tiene en cartera, un ferri para la naviera canaria Armas.

Por lo demás, el sector se muestra boyante. Solo los contratos en vigor de Hijos de J. Barreras alcanzan los 700 millones de euros de valor, con el buque de crucero para The Ritz-Carlton, convertido en todo un hito para la construcción naval gallega. Potente es también la carga de trabajo contratada por Armón Vigo (de matriz asturiana), con una decena de buques, la mayoría de ellos pesqueros. Al igual que la de Freire Shipyards, con una clientela internacional de armadores que piden pesqueros de última generación y buques científicos.

En Pontevedra, Nodosa, que hace poco entregó el pesquero Argos Cíes (sustituto del emblemático Estai) a la armadora viguesa Pereira, amplía sus encargos con media docena de arrastreros y dos portacontenedores. También Metalships se engancha a la recuperación, lastrada por la malograda venta del astillero a China Sonangol. Una vez recuperado el control del cien por cien por parte del empresario Manuel Rodríguez, el astillero ha cerrado el contrato con un armador alemán para la construcción del que pretende ser el mayor crucero de vela del mundo.

Se necesitan trabajadores

Dice Aclunaga que, como reflejan el destino y la tipología de los buques encargados, «el naval gallego continúa reforzando su internacionalización y diferenciación como industria especializada en la construcción de buques a medida de los requerimientos del armador». Eso se refleja en unidades de alta complejidad tanto en el segmento de pesqueros como en buques científicos, militares, multipropósito o de transporte de pasajeros, sin olvidar el off-shore, especialmente en el ámbito de la energía eólica marina.

Dice Asime, la patronal del metal, que con la carga de trabajo que está contratada, el sector gallego incrementará en un período de 12 meses un 5 % el volumen del empleo actual, llegando hasta 3.000 puestos de trabajo nuevos. Esto provocará, según sus estimaciones, como mínimo, un incremento en la facturación del sector de un 5 % en el 2019.

El naval ha generado este año 600 nuevos empleos. Las previsiones de Asime pasan por incorporar varios centenares más en los próximos meses. Las necesidades están cifradas en alrededor de un millar de puestos de trabajo solo en los astilleros privados de la ría de Vigo.

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