Tecnología invisible al servicio del cliente

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Parte de los equipos de procesamiento de datos en la sede central del BBVA, en Madrid
Parte de los equipos de procesamiento de datos en la sede central del BBVA, en Madrid BENITO ORDOÑEZ

Sirviéndose del uso masivo de datos («big data») y de las cadenas de bloques («blockchain»), el BBVA ha logrado agilizar procesos y ofrecer nuevos servicios a particulares y empresas

12 nov 2019 . Actualizado a las 22:04 h.

El BBVA lleva años marcando como prioridad la transformación tecnológica, con un objetivo claro: facilitar el trabajo a los clientes, tanto particulares como empresas. Desarrolla varias soluciones a través de sus propios equipos, o en colaboración con start-up, y sirviéndose de dos herramientas muy rupturistas: el blockchain y el big data. Pero sin que esos términos interfieran en la actividad de sus clientes. Una tecnología subterránea, invisible, al servicio de los usuarios. De esta forma, el banco se ha convertido en referente en la transformación de la industria financiera. En banca mayorista, el grupo está innovando tanto en sus productos de financiación como en la digitalización de sus soluciones de cara a mejorar la experiencia de clientes, empresas y corporaciones. Estas son algunas soluciones.  

Préstamos a empresas

Una tecnología que da rapidez, agilidad y seguridad. El blockchain, la llamada cadena de bloques, puede aportar importantes mejoras. Por un lado, garantiza la transparencia y trazabilidad de la contratación. Y por otro lado, este sistema también digitaliza el proceso de la negociación de créditos, por ejemplo, algo que mejora los tiempos de gestión, que pasan de días a horas, según las primeras experiencias que ha empezado a poner en marcha el BBVA. Ya hay varios casos de éxito. El primero, una operación de 75 millones con Indra pionera en todo el mundo.   

Más ejemplos. BBVA firmó con ACS un nuevo préstamo sobre esta tecnología, un crédito corporativo de 100 millones de euros a largo plazo, cuya finalidad es cubrir necesidades financieras generales. Tanto el grupo constructor y de servicios como el banco pudieron consultar de manera autónoma y en todo momento el estado de la contratación y las condiciones, gracias a la trazabilidad que permite esta tecnología.