La marca Vigo en el morro de Opel

El directivo vigués Juan Antonio Muñoz Codina, nuevo director del Clúster Ibérico de PSA, será el responsable de cuatro fábricas que en el 2020 llegarán a producir un millón de vehículos en España

Muñoz Codina, con chaqueta gris, en su etapa anterior en la planta de Vigo
Muñoz Codina, con chaqueta gris, en su etapa anterior en la planta de Vigo

vigo / la voz

«¿Estabilidad laboral? En la industria del automóvil no hay nada estable». Lo declaraba Juan Antonio Muñoz Codina (Vigo, 58 años) en una entrevista a La Voz de Galicia en el año 2009, tras pactar el convenio colectivo de la factoría viguesa de PSA Peugeot Citroën.

Por aquel entonces ocupaba el cargo de director de recursos humanos, un puesto al que llegó de la mano de Javier Riera, el carismático director de la planta, fulminado cuando París se dio cuenta de los niveles de autonomía y competitividad alcanzados por la planta gallega. Temerosos de un virreinato que levantaba recelos de las superprotegidas fábricas francesas, Riera fue invitado a abandonar la dirección de Vigo, y con él se vinieron abajo todas las opciones para que Muñoz Codina fuera su sucesor.  

PSA decidió entonces afrancesar la planta poniendo al frente a un tecnócrata, Pierre Ianni, y en el 2008 mandó al Codina a hacerse cargo de la pequeña planta de Mangualde, en Portugal, una fábrica satélite de Vigo que absorbe los excedentes de producción de furgonetas de la factoría gallega.

El vigués, ingeniero por la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de la Universidade de Vigo, lo hizo extremadamente bien, y situó a la factoría lusa en los estándares más elevados de eficiencia dentro del grupo. La multinacional decidió entonces rescatarlo y en el 2011 lo puso al frente de Vigo, pilotando los lanzamientos de las renovadas Berlingo y Partner y del Citroën C4 Picasso. Y volvió a hacerlo rematadamente bien. Sus criterios de eficiencia, flexibilidad laboral y optimización de recursos llamaron la atención de Carlos Tavares, que al poco de llegar a la presidencia del grupo, en el año 2014, se lo llevó a París para que se hiciera cargo de la dirección industrial y de la cadena de suministros de PSA para Europa. Eso es lo que ha estado haciendo Muñoz Codina hasta que la semana pasada Tavares le encomendó una doble misión: dirigir la planta de Opel Zaragoza, y ponerse al frente del Clúster Ibérico de PSA, el que integra a las fábricas de Vigo, Madrid, Mangualde y Zaragoza. Un conglomerado industrial que en el 2020 alcanzará una producción de un millón de vehículos.

Pero la tarea fundamental del directivo vigués será la de enderezar el rumbo de Zaragoza y meterla en la senda de la eficiencia. Tavares quiere demostrar que una fábrica de Opel puede alcanzar un nivel de eficiencia tan elevado como el de la mejor factoría de PSA (que sigue siendo Vigo), y considera que si alguien es capaz de conseguirlo ese es Juan Antonio Muñoz Codina. Quienes le conocen en el sector aseguran que el nuevo director del Clúster Ibérico de PSA es el heredero de la denominada cultura Vigo que para PSA es tan importante, y que es referente en la industria europea.

La otra gran figura es el también vigués Javier Varela, forjado en la casa con Riera y hoy máximo responsable de producción, logística y política industrial de Volvo Cars a nivel mundial.

Los sindicatos, por su parte, valoran de Codina su actitud dialogante y su capacidad para alcanzar acuerdos. La industria de componentes aprecia su gran conocimiento del clúster gallego de proveedores, en el que participó desde el primer momento. «Es una persona potente, con una gran capacidad de trabajo y de adaptación. Es difícil encontrar un perfil tan completo», dicen.

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