vigo / la voz

La automoción gallega, con el grupo PSA al frente y 118 proveedores de componentes, fabrica casi cerca de medio millón de coches al año. El 78 % de estos vehículos llevan montado un motor diésel, y más del 80 % de la producción de la factoría de Vigo se va al mercado extranjero. Por eso, el mensaje lanzado este miércoles por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no pudo resultar más alarmante: «Si la industria española del automóvil no hace una transición al vehículo eléctrico y autónomo, no podrá seguir exportando». El argumento que Sánchez dio  en el Congreso se basa en que ocho de cada diez coches que se fabrican en España (algo más en Galicia) se exportan a Bélgica, Francia, el Reino Unido o Alemania, países que, según recordó, anunciaron que prohibirán los vehículos de combustión entre el 2030 y el 2040.

La industria del automóvil es muy crítica con el borrador de la ley de cambio climático, que prohibirá en España la venta y matriculación de coches que emitan C02 en el 2040 (y su circulación en el 2050). Y Anfac, la patronal de los fabricantes, encajaba este miércoles el nuevo envite del presidente con «estupor y preocupación».

Más allá de eso, en Galicia, el sector se muestra confiado en la hoja de ruta marcada por el grupo PSA, para que en el año 2025 todos sus modelos tengan una versión eléctrica. «Aquí la transición ecológica ya está encarrilada», aseguran fuentes de la industria gallega que lidera el gigante francés. El grupo que preside Carlos Tavares ya produce en Vigo al día una media de 10 vehículos comerciales eléctricos (Citroën Berlingo y Peugeot Partner).

Ahora el grupo ha ratificado la asignación de tres modelos 100 % eléctricos que se harán en España: el Opel eCorsa, que se montará en la factoría de Figueruelas en el 2020; el Peugeot 2008 eléctrico, que se ensamblará en las instalaciones de Vigo a partir de ese mismo año (antes llegará en versión térmica); y la variante del Citroën C4, en la planta de Villaverde (Madrid) en el 2021. El grupo aún no ha puesto fecha exacta a la electrificación de la nueva gama de vehículos comerciales que está en pleno proceso de lanzamiento en Vigo bajo las marcas Opel, Peugeot y Citroën, pero según avanzó hace unos días, todos los segmentos de furgonetas tendrán su correspondiente versión eléctrica antes del 2025. Con esta planificación, todos los modelos producidos por el grupo PSA en Vigo tendrán una variante cien por cien eléctrica en el mercado entre 15 y 20 años antes de que España y otros socios europeos prohíban el motor de combustión.

El producto estará en el mercado. Otra cosa es lo que pida el cliente, algo que el Gobierno empieza a ver como un problema para que se cumplan sus objetivos. «Soy consciente de que la demanda de vehículos eléctricos y autónomos es escasa hoy. Por eso estamos llevando a cabo medidas para estimularlo», reconoció Sánchez.

El Gobierno ha avanzado una serie de estímulos, como la puesta en marcha de un programa de ayudas a la movilidad basado en el uso de las energías alternativas o la aplicación de una tarifa eléctrica con discriminación horaria para favorecer las recargas en las horas supervalle. Pero no ha facilitado más detalles.

Galicia apunta a Lishen, un nuevo gigante asiático de baterías

Tras años de repliegue por la crisis, los gigantes asiáticos especializados en la producción de baterías de litio (son las que equipan los coches eléctricos) han retomado sus planes de expansión en Europa, con el objetivo de reforzar su posición de liderazgo en este mercado de rápido crecimiento.

Hace unos meses, GS Yuasa, el constructor japonés que hace ahora ocho años estuvo a punto de instalarse en Galicia en consorcio con Mitsubishi, decidió retomar el proyecto que entonces archivó. Pero ya no será en Galicia en donde construya su filial europea, sino en Hungría.

Al volante de un eléctrico por primera vez Silencio, se rueda. El comfort acústico es una de las principales diferencias entre este tipo de coche y uno con motor de combustión. Son suaves y prácticos en ciudad. Su autonomía aumenta, pero no hay una red de carga amplia y requiere paciencia.

El Consorcio de la Zona Franca de Vigo, que participó en las negociaciones con GS Yuasa, se ha lanzado esta vez en solitario a la búsqueda de un nuevo proyecto. Lo hizo durante una reciente visita a China. La dirección del gigante Lishen Power Battery System recibió en la sede del grupo, en Taijin, al presidente del consorcio vigués, David Regades.

PSA, que por volumen de producción es el segundo mayor grupo de Europa y cuenta en Vigo con su principal motor industrial, es el gran gancho lanzado por el Consorcio para captar la atención de los asiáticos.

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PSA y la automoción gallega blindan su futuro electrificando todos sus modelos