Los bancos pagarán el impuesto de la hipoteca al tipo general, sin descuentos

La Xunta recaudará más al no aplicarse las bonificaciones actuales a jóvenes o discapacitados


Redacción / la Voz

Está aún por ver si los consumidores se beneficiarán de la decisión del Gobierno de cargar a la banca el pago del impuesto de la hipoteca. Dependerá de si las entidades deciden o no repercutirles a sus clientes el sobrecoste en la letra pequeña del préstamo, a través de mayores diferenciales u otras cláusulas. Pero si la medida tiene un ganador claro ese es, sin duda, el erario público. Más en concreto, las Haciendas autonómicas, que verán elevada su recaudación por el impuesto de actos jurídicos documentados.

Y es que los bancos no podrán acogerse a la batería de descuentos y bonificaciones fiscales de los que hasta ahora disfrutaban en ese tributo los contribuyentes particulares, la mayoría por razón de edad, situación familiar o discapacidad, sino que tendrán que pagar el impuesto a su tipo general, lo que elevará sensiblemente los ingresos para las arcas públicas, que hasta el pasado martes corrían el riesgo de tener que devolver 5.000 millones, si el Supremo hubiese acordado la devolución del impuesto a los clientes con una retroactividad de cuatro años.

«Desde el momento en el que se plantea que sea el prestamista, las entidades financieras, el que pague este impuesto decaen aquellas bonificaciones que iban dirigidas a ciudadanos y que, por tanto, tenían que ver con personas que tuvieran una discapacidad o menos edad. Los requisitos no se cumplen, evidentemente, porque no se pueden aplicar a la persona jurídica», explicaba el pasado jueves la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, tras el Consejo de Ministros en el que el Gobierno aprobó el real decreto que carga a la banca el pago del impuesto.

A la espera de la reunión técnica que los responsables del ministerio mantendrán esta semana con los directores generales de tributos de las autonomías, en la que se tratará de armonizar la política que se seguirá en la aplicación del impuesto de la hipoteca (cedido a las comunidades) en su nueva configuración, desde la Xunta confirmaron ayer que en Galicia los bancos tendrán que tributar al tipo general del impuesto, fijado en el 1,5 %.

Hasta ahora, la Axencia Tributaria de Galicia mantenía tipos reducidos para aquellos casos en los que la hipoteca financiaba la compra de la primera vivienda del contribuyente (con un gravamen del 1 %) o cuando se concedía a discapacitados, menores de 36 años o familias numerosas (en cuyo caso el tipo se rebajaba al 0,5 %). Aunque las bonificaciones siguen legalmente activas, el cambio del sujeto pasivo del impuesto impide que la banca se las pueda aplicar, incluso en el caso de que los clientes a los que concedan la hipoteca cumplan los requisitos fijados, ya que estos se establecen para el contribuyente, que pasa a ser la entidad financiera.

Por este motivo, antes incluso de la reunión convocada en Madrid, el Gobierno catalán anunció ya ayer que suprimirá los tipos reducidos del impuesto a las hipotecas, aduciendo que «no tiene sentido» mantenerlos ahora que son los bancos los que tributan, explicó la portavoz del Govern, Elsa Artadi. Con esta medida, la Hacienda catalana espera recaudar 16,5 millones adicionales, un 8 % más.

En el caso de Galicia, no han trascendido los datos de en cuánto podría elevarse la recaudación por actos jurídicos documentados, que el año pasado aportó a las arcas autonómicas (por todos los conceptos gravados, no solo las hipotecas) 73 millones de euros.

Las claves del impuesto

El tipo general

Del 1,5 %. Galicia está entre las comunidades que aplican el impuesto de la hipoteca en el tipo más alto de los posibles.

Bonificaciones

Ya no se aplicarán. Hasta ahora, menores de 36 años, discapacitados o familias numerosas tributaban a tipos reducidos.

Autoliquidación

El banco debe declarar. Desde Facenda recuerdan que, al ser una autoliquidación, es el banco el que debe declarar el impuesto.

La tasación será el único gasto del préstamo que tendrá que abonar el cliente, según el texto de la futura ley hipotecaria

J. M. C.

Los bancos pagarán los gastos correspondientes a la escritura, como la gestoría y el arancel notarial

Los bandazos del Tribunal Supremo sobre el impuesto de las hipotecas han derivado en un bumerán contra las entidades financieras, que a partir de ahora verán cómo tienen que hacerse cargo de prácticamente todos los gastos asociados a la escritura hipotecaria a excepción de la tasación de la vivienda. Ese es el acuerdo al que llegaron ayer los diputados de la Comisión de Economía del Congreso, que negocian la reforma de la ley hipotecaria, cuyo texto definirá quién abona cada gasto.

Serán los bancos los que carguen, una vez que el texto normativo haya sido refrendado, con la mayor parte de esas facturas, frente a lo que ocurría hasta la semana pasada, que los clientes liquidaban la mayor parte de esos conceptos. El banco asumirá por ley los gastos correspondientes a la escritura, como la gestoría y el arancel notarial. Serán las entidades, además, las que tengan que pagar la primera copia del contrato, aunque en caso de que el cliente solicite una copia, será este quien la sufrague.

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