España sentencia al coche de combustión: ni diésel ni gasolina a la venta en el 2040

Manoli Sío Dopeso
m. Sío dopeso VIGO / LA VOZ

ECONOMÍA

La transición durará 30 años y afectará a 1,5 millones de unidades matriculadas en Galicia

14 nov 2018 . Actualizado a las 10:27 h.

¿Diésel o gasolina? La respuesta es ninguno de los dos. Los coches con motor de combustión tienen fecha de caducidad en España. Se la ha puesto el Gobierno, que pretende que por ley (la de Cambio Climático y Transición Energética) a partir del 2040 quede prohibida la matriculación de todo turismo o furgoneta que utilice combustibles fósiles. 

Ya no es que los vehículos de gasoil tengan los días contados, como aseguró en su día la ministra Teresa Ribera. La sentencia de muerte tiene la misma fecha tanto para los gasolina como para los híbridos y los de gas natural. Ningún coche que emita CO2 podrá estar a la venta después del 31 de diciembre del 2039. 

Solo los eléctricos, los movidos por hidrógeno o por cualquier otra tecnología 100 % limpia podrán comercializarse en España, según el documento de trabajo de la futura ley que el Gobierno ha hecho llegar a los partidos políticos y que ayer confirmaron fuentes del ministerio.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido hoy la medida, en los pasillos del Congreso de los Diputados, antes de entrar a la sesión de control: «Tenemos que ser valientes en todo lo que tiene que ver con el cambio climático», ha dicho, al tiempo que ha recordado que en Alemania la prohibición empezará diez años antes, según informa Efe.

La transición hacia la completa desaparición de los vehículos con motor de combustión durará 30 años y afectará a 1,5 millones de turismos matriculados en Galicia. En el 2050 no podrá ya circular ninguno. El Gobierno cree que es tiempo suficiente para que la industria y el mercado consigan ajustarse al Acuerdo de París contra el cambio climático, y que compromete a los Estados a reducir un 40 % las emisiones de gases de efecto invernadero.

Pero ni la industria del automóvil ni la red comercializadora comparten la opinión del Ejecutivo, al que acusan de confundir al consumidor con anuncios, como el impuesto al diésel, que ha desplomado las ventas de este tipo de motorización. «Estas propuestas provocan incertidumbre y que la gente no sepa qué coche comprar ni cuándo», manifestó ayer la Federación de Asociaciones de Concesionarios de la Automoción (Faconauto) en un comunicado muy crítico. «El clima negativo que rodea a la automoción en España desde hace meses está ocasionando una caída estructural del mercado», denunció esta patronal, que avanza ya, como consecuencia, que la las matriculaciones de turismos y comerciales caen un 22,4 % en lo que va de noviembre.

Dicen los concesionarios que se pueden encontrar fórmulas que no pasen por la prohibición permanente, sino por una ampliación más rápida de la oferta de vehículos de bajas emisiones, y asequibles para la ciudadanía, «de tal manera que no se pongan en riesgo ni el empleo ni la viabilidad del sector».

¿Y qué dicen los fabricantes? El desacuerdo con la ley en ciernes es también grande en la patronal Anfac. «Los pasos que está adoptando el Gobierno en materia de automoción pueden tener un impacto laboral negativo», afirmó su vicepresidente ejecutivo, Mario Armero.