El Supremo aplaza a mañana su decisión sobre el impuesto de las hipotecas

La Sala de lo Contencioso-Administrativo estuvo reunida este lunes durante ocho horas para resolver quién debe pagar el tributo, si los clientes o el banco

;
Impuestos a las hipotecas: cronología de una polémica sentencia El pleno del Supremo decidirá el criterio a seguir sobre quién debe pagar los impuestos hipotecarios, si el banco o el cliente

madrid / la voz

El Tribunal Supremo no se pone de acuerdo: el pleno de la Sala Tercera, la de lo Contencioso-Administrativo, ha estado todo el día reunido para decidir si confirma o no el «giro jurisprudencial» que ha puesto patas arriba el mercado hipotecario desde hace tres semanas. Continuará mañana, a partir de las 10 horas. Los magistrados deben resolver quién debe pagar el impuesto de las hipotecas: si los clientes o el banco. 

La reunión arrancó este lunes a la misma hora, y de los 31 magistrados que componen el pleno solo se encerraron a debatir 28, ya que uno de ellos está de viaje, otro presidía hoy la Junta electoral Central y un tercero se ha abstenido por razones personales, según informaron fuentes jurídicas a Efe. Poco antes de las tres de la tarde, los jueces hicieron una pausa para el almuerzo y en torno a las cinco retomaron la deliberación. Las mismas fuentes ya avanzaban que el pleno podría prolongarse durante todo el día e incluso que su resultado podría no conocerse hasta mañana. Así será. El Supremo reanudará los trabajos este martes a primera hora.

Debaten para decidir quién debe pagar a partir de ahora el impuesto sobre actos jurídicos documentados (AJD) que grava las hipotecas y, también, a partir de cuándo. De los magistrados se espera que restablezcan la seguridad jurídica que permita desbloquear el mercado. Las claves del culebrón, a continuación: 

¿De dónde viene este lío? ¿Quién lo ha provocado?

La sentencia fechada el 16 de octubre pasado y dada a conocer dos días más tarde es el epicentro del problema. Los magistrados de la sección segunda de la Sala Tercera del Supremo, especializada en derecho tributario, fallan a favor de que sea el banco y no el cliente el que pague el impuesto sobre AJD, argumentando que la única interesada en la elevación a escritura pública de la hipoteca es la entidad financiera, y no el prestatario. 

¿Cuál es la discrepancia?

Con esta última y polémica resolución, a la que siguieron otras dos de la misma sala en idéntico sentido, la Sala Tercera da un giro de 180 grados a la jurisprudencia anterior, que fijaba exactamente lo contrario: que el sujeto pasivo del gravamen era el cliente.

Este fallo modifica la jurisprudencia previa del Supremo sobre cómo interpretar la Ley del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, de 1995, y su reglamento. De hecho, anula el artículo de este último que señalaba al prestatario como obligado tributario del gravamen, que oscila entre el 0,5 y el 1,5 % de la hipoteca, según la comunidad autónoma. Cabe recordar que en febrero la Sala Primera (de lo Civil) resolvió en sentido contrario, es decir, interpretando que es el cliente quien tiene que pagar y la propia Sala Tercera (con tres de sus seis magistrados actuales) falló hace un año en idéntico sentido, opuesto a lo que sostiene ahora, provocando un caos sin precedentes.

¿Qué tiene que resolver hoy el Supremo?

Si confirma el volantazo de la última sentencia. Es decir, si se aplicará con carácter general que sea el banco el que pague. Y la otra gran incógnita que el pleno debería despejar, en caso de confirmar el cambio de criterio, es a partir de cuándo la entidad tendría que haber pagado, es decir, aclarar si tiene o no efectos retroactivos. 

¿Qué escenarios hay abiertos?

Varios. El más probable es que el Supremo ratifique la última sentencia sin efectos retroactivos, es decir, que el banco pague de ahora en adelante, pero que no por las hipotecas formalizadas con anterioridad al fallo. Este escenario, el más sencillo, evitaría el caos, pues las Haciendas autonómicas no tendrían que devolver el impuesto a los clientes ni reclamárselo después al banco.

Otra posibilidad es que ratifique la sentencia con efectos retroactivos. Aquí todo apunta a que se limitaría a los últimos cuatro años, que es cuando prescriben los tributos. Aun así, el roto para la banca se calcula en varios miles de millones. Sin embargo, hay quien defiende la retroactividad total, porque si el artículo es nulo, lo es desde su entrada en vigor, tal y como ocurrió con las cláusulas suelo. Esta situación sería compleja, pues las comunidades deberían devolver el dinero a los clientes y luego reclamárselo a los bancos, y estos se negarían a pagar, alegando que cumplieron con la ley vigente, por lo que el asunto acabaría en el Constitucional.

Un tercer escenario sería que el Tribunal no ratifique el cambio de criterio (que pague, como hasta ahora, el cliente), algo poco probable, porque el Supremo habría hecho el ridículo y es un descrédito que no puede permitirse.

La última opción es que el pleno no se pronuncie. Es la peor, pero es real, ya que hay magistrados que consideran ilegal el pleno porque no tiene competencias para revisar una sentencia firme dictada por los jueces competentes (si había dudas, el plenario debió convocarse antes del fallo, no después). La suspensión del pleno mantendría abierta la incertidumbre sobre la retroactividad (aunque el impuesto lo pague a partir de ahora la banca), paralizaría el mercado hipotecario e impactaría en el cierre del año de los bancos, que no sabrían si tienen o no que provisionar. Tendrían que pronunciarse el Banco de España y el BCE

¿Es comparable a las cláusulas suelo?

No. Las cláusulas suelo eran un abuso impuesto por el banco con perjuicio para el cliente, mientras que ahora se trata de un impuesto que no cobra la entidad, sino las Haciendas autonómicas, y que hasta ahora pagaba el cliente porque así lo decían la norma y la jurisprudencia del Supremo. El banco no ha ingresado nada por este gravamen, a diferencia de las cláusulas suelo. En lo que sí puede ser comparable es en el impacto económico que tendría para las cuentas de la banca, en caso de que se aplique retroactividad. 

¿Cómo impactará en las Haciendas autonómicas?

Si es retroactivo, las comunidades tendrían que devolver al cliente lo abonado. Pero todo apunta a que cobrárselo a la banca no sería fácil (lo recurrirían), lo que dispararía su déficit.

La banca se cierra en banda a la retroactividad

Desde que la última sentencia del Supremo desató el caos, el sector financiero, que primero guardó silencio limitándose a asegurar que la firma de hipotecas proseguía con normalidad y pagando el cliente el impuesto sobre AJD, ha ido modulando su discurso y admitiendo la ralentización (cuando no paralización) de la formalización de nuevos créditos. Y no solo eso, sino que con el paso de los días el sector se ha posicionado con claridad contra una potencial retroactividad en el pago del impuesto de las hipotecas, en caso de que el tribunal confirme hoy su cambio de criterio.

Uno tras otro, los consejeros delegados de los grandes bancos aprovecharon en los últimos días las ruedas de prensa de presentación de resultados del tercer trimestre para enviar el mensaje de que no están dispuestos a asumir el abono retroactivo del gravamen. Todos ellos han argumentado que en ningún momento el impuesto sobre AJD tiene que ver directamente con la banca, sino que es una cuestión tributaria que en los últimos 23 años la ley cargó al prestatario, por lo que las entidades se limitaron a cumplir la ley y no ven motivo jurídico alguno para que se revisen, a toro pasado, las reglas del juego. 

Inseguridad jurídica

La queja más repetida ha sido la de la inseguridad jurídica en la que el criterio cambiante del Supremo ha sumido al sector, lo que le supuso, hasta el momento, una abultada factura en capitalización bursátil.

La otra consecuencia de que el impuesto recaiga a partir de ahora en las entidades y no en los clientes (al menos, desde el punto de vista legal) es que la banca ya ha avisado que acabará repercutiéndolo en los prestatarios, aunque cada entidad aplique su propia política comercial. El sector asegura que no trasladar el cliente ese coste pondría en riesgo el negocio.

Los bancos se deja más de 4.000 millones en bolsa desde la decisión del Supremo

La decisión del Tribunal Supremo del pasado 18 de octubre tuvo un impacto tremendo en los mercados, como no se recordaba desde el brexit. La banca española se dejó en una sola jornada más de 5.000 millones, y pasado el impacto inicial, aún no ha logrado recuperarse de aquel palo inicial. Al cierre del pasado viernes, los ocho bancos que cotizan en la bolsa española (seis de ellos, en el selecto Ibex) se han dejado 4.000 millones de euros de capitalización, un 2,6 % en apenas doce sesiones. Especialmente notable ha sido el castigo de los inversores para Bankia y para Unicaja: han perdido un 10 y un 15 % de valoración. Son dos entidades con clara vocación minorista, es decir, muy centradas en pequeños clientes con hipoteca. En el otro lado, el Santander, el único entre los ocho que ha logrado mejorar su capitalización, aunque apenas un 0,5 %. Le beneficia su vocación global, y que el posible impacto de la sentencia del Supremo solo afecta a una parte (España) que no llega a ser el 20 % de todo el mercado que abarca.

No remonta la banca en los mercados pese a que ha presentado resultados francamente buenos en los nuevos primeros meses del año, con unos beneficios globales cercanos a los 14.000 millones de euros. Parece suficiente para poder afrontar el coste del impuesto de las hipotecas, que la agencia Moody’s ha llegado a calcular que supondría unos 640 millones de euros al año si finalmente tienen que pagarlo.

Los grandes bancos españoles acaban de aprobar unos durísimos test de estrés europeos, pero este examen no medía qué pasaría con el manido impuesto.

El endurecimiento de las hipotecas sobrecargará el mercado del alquiler

G. Lemos

Las inmobiliarias dan por hecho que las mayores barreras de acceso disuadirán a muchos potenciales compradores

Aunque las cifras no tienen nada que ver con las de la época de la burbuja, hace ya un par de años que el mercado de la vivienda escapó del tobogán de la crisis y escala la curva de la recuperación. Lo refrendan todas las estadísticas: tanto las de compraventas (que crecieron más de un 11 % hasta agosto respecto al mismo período del año anterior, según el Instituto Nacional de Estadística) como las de precios (con un alza de cerca del 5 % interanual en el mercado de la propiedad, según la tasadora Tinsa, y por encima del 12 % en el de alquiler, según el portal Idealista).

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
6 votos
Comentarios

El Supremo aplaza a mañana su decisión sobre el impuesto de las hipotecas