Un cambio legal amenaza el gran atractivo fiscal de las herencias en vida

Gabriel Lemos REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Álvaro Ballesteros

Habrá que tributar más si se venden los bienes antes de que fallezca quien los cedió

26 oct 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

El régimen fiscal de las herencias en vida en Galicia se endurecerá en los próximos meses si la Ley de Medidas de Prevención y Lucha contra el Fraude Fiscal sale adelante en su redacción actual. Y es que el anteproyecto de la norma, actualmente en fase de información pública, recoge entre su articulado un cambio en la ley del IRPF que dinamita uno de los grandes atractivos fiscales de los pactos sucesorios gallegos.

Hasta ahora, estas figuras se están usando en muchos casos para evitar tributar en el IRPF por las plusvalías derivadas de la venta de una vivienda o unas acciones. Con la normativa fiscal actual, si los padres ceden los bienes a los hijos mediante un pacto sucesorio, estos los reciben en su patrimonio, normalmente, al valor de mercado, por lo que si luego los venden la ganancia a efectos fiscales es muy inferior a la que tendrían sus progenitores por vender esos activos. Un ejemplo práctico para entenderlo mejor. Una pareja que comprara una casa por cinco millones de pesetas (30.000 euros) hace treinta años, que ahora tenga un valor a efectos fiscales de 120.000 euros, si decide ponerla en el mercado y la vende a ese precio deberá tributar en el IRPF por esa ganancia de 90.000 euros. Sin embargo, si se la ceden a un hijo mediante un pacto sucesorio, se entiende que este recibe un bien ya valorado en 120.000 euros, por lo que solo generaría una plusvalía que tributaría en el IRPF si la vende por encima de esa cantidad, aunque la operación se cierre justo después de recibir el bien.

Para acabar con este recoveco legal, el Gobierno propone introducir un cambio en la normativa del impuesto sobre la renta que establece que, si la transmisión de los bienes heredados se realiza antes del fallecimiento de la persona que los legó, la plusvalía se calculará tomando como precio de adquisición el que pagó en su día esta última. Por seguir con el ejemplo anterior, si el hijo vende la casa antes de que mueran sus padres, la ganancia se calculará tomando como referencia los 30.000 euros por los que fue adquirida, y no los 120.000 en los que estaba valorada cuando la recibió el descendiente. La factura fiscal, por lo tanto, se encarecería sensiblemente.