La subida del salario mínimo aportará 1.500 millones en cotizaciones sociales

El Gobierno prevé elevar también las bases máximas para recaudar otros 780 millones


Redacción / La Voz

Subir el salario mínimo de los 735,9 euros al mes (en 14 pagas) en los que está fijado ahora a los 900 que establece el pacto presupuestario cerrado por el Gobierno y Unidos Podemos reportaría hasta 1.500 millones de euros en ingresos adicionales a la Seguridad Social el próximo año. Así figura en el documento remitido a las autoridades comunitarias, que deben ahora estudiar si las líneas maestras de las cuentas públicas del 2019 se ajustan a los compromisos de reducción del déficit impuestos por la Comisión Europea.

Y es que, por ley, la base mínima de cotización no puede ser inferior al importe del SMI, con lo que el alza de este último en más de un 22 % elevará en la misma proporción el umbral mínimo de tributación de empresas y trabajadores por las nóminas abonadas (hay cerca de 1,5 millones de asalariados en este tramo más bajo, el triple de los beneficiarios de la última subida del salario mínimo). Así, si este año esa base está establecida en 858,6 euros para cuatro de los siete principales grupos de cotización (resultado de prorratear los 735,9 euros del SMI en doce mensualidades), el año que viene la referencia se fijaría en 1.050.

Sobre esa cantidad hay que aplicar el tipo de cotización, que es del 23,6 % para la empresa y del 4,7 % para el trabajador. Así, la aportación de la primera por cada empleado en base mínima pasará de 202,6 a 247,8 euros al mes, mientras que la del asalariado se elevará de 40,3 a 49,3 euros. Si se une la subida de la contribución fiscal a la del sueldo, el sobrecoste anual para la empresa por cada trabajador que perciba el SMI sería de 2.839,2 euros: 2.296,8 vendrían por la subida a 900 euros y otros 542,4 por el alza de las cotizaciones.

La operación es muy rentable para el Estado, al que la subida del salario mínimo solo le supone un sobrecoste de 340 millones al año -tal y como recoge el propio plan presupuestario-, principalmente por la renegociación de contratos adjudicados a empresas que pagan sueldos bajos a sus plantillas. Ni una cuarta parte de los 1.500 millones que recaudará para sanear las cuentas de la Seguridad Social.

Y eso, sin contar con el efecto arrastre que se podría producir en otros estratos salariales -que el Gobierno espera que se vean favorecidos por la inercia, con incrementos también en las nóminas por encima de los 900 euros, que la patronal ya ha puesto en cuarentena- y la subida de la base mínima de los autónomos, que supondrá un incremento de la cuota en 420 euros al año. 

No se destopará la base máxima

El documento enviado a Bruselas también deja entrever que el Gobierno prepara una fuerte alza de las bases máximas de cotización para el próximo año. Sin cuantificar la subida, el plan presupuestario recoge un ingreso previsto de 780 millones de euros por la actualización de ese tope máximo de contribución a la Seguridad Social. Actualmente, el límite máximo por el que deben cotizar empresas y trabajadores está establecido en 3.803,7 euros mensuales, por lo que, si el salario está por encima de esa cifra, el tramo que lo supera no cuenta para calcular la cotización (sí tributa en IRPF). Esa base máxima, que está en vigor desde el pasado 1 de agosto, con los últimos Presupuestos del Ejecutivo del PP, que la elevaron un 1,4 %, reportará unos ingresos adicionales de 132 millones este año, según los cálculos de Hacienda.

Para alcanzar los 780 millones previstos para el 2019 la subida para el próximo año debería rondar el 3 %, aunque no hay todavía confirmación oficial del Gobierno. Lo que sí parece despejar el plan presupuestario es la idea del destope de las cotizaciones sociales (eliminar esos límites máximos de aportación a la Seguridad Social), que el propio Ejecutivo había puesto sobre la mesa en sus primeros días y que, según los cálculos más conservadores, tendría un coste de 4.470 millones al año para empresas y trabajadores.

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Fran Balado

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