Tres nuevos embalses a un paso de Galicia

f. fernández REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Iberdrola

Iberdrola debutará en el 2023 en el negocio hidráulico luso con un complejo en el río Támega, en el norte del país, capaz de suministrar electricidad a Vigo y toda su área metropolitana

30 sep 2018 . Actualizado a las 13:39 h.

Iberdrola debutará dentro de cinco años en el negocio hidráulico de Portugal. Lo hará gestionando un complejo en el río Támega situado a solo una decena de kilómetros de la frontera gallega, que estará compuesto por tres centrales y sus presas correspondientes, capaces de iluminar a una población de 400.000 personas; esto es, a las que residen, por ejemplo, en Vigo y toda su área metropolitana.

Las instalaciones, en obras desde el 2014, sumarán una potencia instalada de 1.158 megavatios -la tercera parte de todas las hidroeléctricas gallegas y similar a la de una sola nuclear- y producirán 1.766 gigavatios hora. La compañía española está invirtiendo 1.500 millones en este proyecto, que incrementará un 6 % la capacidad de generación del sistema luso, un 3 % de su producción total y un 24 % la de energía hidráulica.

En el mercado ibérico

Pero la electricidad de las centrales de Daivoes, Gouvaes y Alto Támega no se quedará al otro lado de la frontera, sino que se comercializará en el mercado ibérico de la electricidad (Mibel), que comparten España y Portugal. Teóricamente, el nuevo torrente hidráulico contribuirá a abaratar la factura de la luz, pues sustituirá a tecnologías como el carbón o el gas que encarecen el mercado, pero nada garantiza que vaya a ser así. El motivo es que la más grande de las tres centrales, la de Gouvaes, será de bombeo, lo que permitirá a Iberdrola almacenar y gestionar el agua de los ríos Támega y Torno como mejor convenga a sus intereses. En una central convencional, la producción está condicionada por el nivel de llenado del embalse. «El bombeo te permite almacenar energía. Cuando hay excedente en la red, te guardas el agua, y cuando hay necesidad, la utilizas», explica el gallego José María Pazos, el negociador de Iberdrola con la Administración lusa.