La vieja Pescanova, entre el embargo y la disolución

La cúpula cita hoy a su accionariado para pedirle respaldo ante un complejo escenario judicial


vigo / la voz

Hace tiempo que los restos de Pescanova SA presentan un futuro más que complicado. Pero la vieja matriz del grupo que se fue a la quiebra en el 2013, y que ahora carece de oficio y de beneficio (está diluida dentro de Nueva Pescanova, a su vez controlada por los bancos), se aferra a los tribunales para mantenerse viva.

No lo tiene fácil. Así lo reconoce la dirección a su accionariado en la convocatoria de la junta ordinaria que se celebra esta mañana en Redondela (Pontevedra), municipio sede de la corporación pesquera, al que Pescanova SA quiere seguir aferrado, a pesar de que su peso en el conjunto del grupo que preside Jacobo González Robatto es de apenas un 1,65 %.

Los consejeros de la sociedad, de la que se desconoce la identidad de su accionariado de referencia (Fernández de Sousa sigue siendo mayoritario, pese a que sus títulos están embargados), darán cuenta de la gravedad de la situación. Por un lado, no puede hacer frente a la fianza de casi 1.000 millones de euros impuesta por el juez de la Audiencia Nacional José de la Mata; por otro, figura en la causa como imputada junto a 19 acusados más, por su responsabilidad en la quiebra del grupo. Según el auto de apertura de juicio, Pescanova SA debe depositar una fianza de 348,2 millones de euros para responder de las multas solicitadas por las acusaciones, así como de otras por 602,9 millones más conjunta o subsidiariamente con otros acusados, para garantizar la responsabilidad civil.

La medida cautelar está recurrida, pero fuentes del proceso aseguran que será difícil que Pescanova SA logre eludir la orden de embargo. Aunque la vieja Pescanova sostiene que esta suma deberá ser objeto de una quita del 97,5 %, como en su día lo fue la deuda concursada de 4.000 millones de euros.

Por otra parte, los accionistas están al corriente de lo que supondrá un nuevo revés judicial, en este caso, que se vuelvan a tumbar las pretensiones de Pescanova SA de echar abajo la ampliación de capital que diluyó su participación en Nueva Pescanova (del 20 % al actual 1,65 %). Si ese fuera el caso, la sociedad de cartera reconoce ante sus accionistas que carece de recursos para afrontar las costas del proceso.

La antigua Pescanova ha concluido el primer semestre de este año con unas pérdidas de 80.000 euros, según informó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores. El resultado de explotación registró unos números rojos de 31.000 euros, mientras que los gastos de explotación se situaron en pérdidas de 165.000 euros.

Dice la compañía que se ha visto obligada este segundo semestre a ampliar su provisión de 15 millones de euros a 29,9 por los riesgos penales e imputaciones, debido a los procesos en los que se encuentra inmersa la sociedad. Según sus propios datos, «la situación patrimonial de Pescanova SA se mantiene por debajo de la mitad de su capital social, por lo que, según la Ley de Sociedades de Capital, se encontraría en causa de disolución».

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

La vieja Pescanova, entre el embargo y la disolución