Preocupación máxima en Navantia por el futuro de las corbetas árabes

La posible revocación de la venta de bombas al país hace temer a los trabajadores una anulación del encargo que se firmó en julio


ferrol / la voz

Todos los focos están puestos en el mayor contrato firmado hasta el momento por los astilleros públicos españoles. Después de que el Gobierno de Pedro Sánchez filtrase que podría paralizar la venta de 400 bombas de precisión láser a Arabia Saudí, la preocupación se ha disparado en Navantia. Los trabajadores temen represalias del reino árabe y, sobre todo, que estas impliquen la suspensión del pedido para la construcción de cinco corbetas, firmado a principios del verano. Se trata de un encargo valorado en 1.800 millones de euros, que será ejecutado casi en su totalidad en el astillero de San Fernando (Cádiz) aunque también beneficiará a otras factorías, como las gallegas, que se encargarán del suministro de equipos para los barcos.

Aunque inicialmente se llegó a afirmar que el Ministerio de Defensa había comunicado oficialmente su decisión de paralizar la venta de las bombas -comprometida por el anterior Gobierno-, este jueves desde este departamento se negó ese extremo. Además, fuentes del gabinete de Margarita Robles informaron de que será hoy la secretaria de Estado de Comercio, Xiana Margarida Méndez, la que aporte todas las explicaciones necesarias en una comparecencia a las once de la mañana en el Congreso de los Diputados. En concreto, informará «sobre las autorizaciones y exportaciones de armas y material de doble uso a países que las han usado o que existe el riesgo de que las usen en el conflicto del Yemen, sobre la revocación o suspensión de las autorizaciones efectuadas y sobre si va a haber algún cambio de la política de exportación de armas a estos países».

«Auténtica irresponsabilidade»

Pero la ausencia de explicaciones oficiales en los últimos días no ha hecho más que incrementar la preocupación entre los trabajadores. El ferrolano Javier Galán, presidente de la coordinadora de los comités de empresa de Navantia, calificó este jueves de «auténtica irresponsabilidade» la decisión del Gobierno central de suspender el contrato de bombas a Arabia Saudí sin «medir as consecuencias». Aunque aclaró que por el momento la empresa no les había transmitido ninguna variación al respecto, admitió que «cabía a posibilidade» de que el país decidiese congelar el pedido naval.

Este encargo, además de ser vital para el futuro a corto plazo del astillero gaditano -que no cuenta con ninguna otra obra en cartera-, tiene una importancia estratégica para el plan que quiere poner en marcha Navantia para sanear sus cuentas, rejuvenecer sus plantillas y llevar a cabo una revolución de sus procesos, con la implantación del denominado astillero 4.0.

Algunos trabajadores ya apuntaban ayer su temor a que, si se anula esta obra -que iba a reportar cinco años de carga de trabajo-, la empresa que preside Susana Sarriá decida repartir la fabricación de las futuras cinco fragatas F-110 para la Armada española, previstas para Ferrol, con la planta de San Fernando.

La tormenta política también está servida, ya que los populares andaluces reclaman al Ejecutivo de Pedro Sánchez que despeje todas las dudas y se comprometa con el futuro de la empresa.

Ana Pastor será la madrina del buque de acción marítima

En un gesto que no suele ser habitual, una dirigente del principal partido de la oposición será la madrina de uno de los barcos en construcción en Navantia. Así, la presidenta del Congreso, Ana Pastor, (PP) amadrinará el próximo día 14 en el astillero ferrolano el nuevo buque de acción marítima (BAM) construido para la Armada española. La ceremonia dará comienzo a las 17 horas.

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