La bajada de la leche hace un agujero de 20 millones a las granjas gallegas

Los precios de la materia prima encadenan seis meses en caída y rozan ya los 30 céntimos


Redacción / La Voz

Tras un período de cierta estabilidad, las vacas flacas vuelven al campo gallego. La preocupación se ha extendido entre los productores de leche, que observan impotentes como el precio de su materia prima no deja de caer. De hecho, en lo que va de año, las cotizaciones se han ido reduciendo mes tras mes, sin excepciones. Si en diciembre se liquidaba el litro a 32,2 céntimos -el valor más alto desde octubre del 2014-, en junio, último dato publicado hasta el momento por el Fondo Español de Garantía Agraria (Fega), la cotización media se situó en 30,4 céntimos.

En términos económicos, este desplome en las liquidaciones de la leche en origen se traduce en un roto de más de 20 millones de euros en la facturación de las 7.800 explotaciones gallegas que permanecen en activo. Todo ello en un momento en el que las granjas intentan aún recuperarse de la grave crisis de rentabilidad provocada por el bajón de precios que provocó la desaparición de las cuotas lácteas en abril del 2015.

La principal razón que parece justificar esta depreciación de la leche hay que buscarla, según los expertos, en la estacionalidad. Durante la primavera y el verano la producción aumenta -Galicia batió en mayo su récord histórico, al poner en el mercado más de 243 millones de litros- y el consumo se reduce de forma significativa. Este excedente acostumbra a ejercer una presión a la baja sobre la remuneración que reciben los ganaderos. Estos, sin embargo, culpan a las lácteas de reducir los precios de forma arbitraria, argumentando que en el conjunto de Europa las cotizaciones han repuntado casi un 3 % durante el último mes. 

«Pode haber motivos vinculados á caída da graxa e da proteína, que valoran especialmente na UE, pero tamén por unha redución real do prezo estipulado nos contratos», apunta Román Santalla, responsable de ganadería de UPA, matriz estatal de Unións Agrarias, que sin embargo critica que como la industria láctea «siga rateando eses 3 ou 4 céntimos de forma permanente van debilitar un sector que perde competitividade co conxunto de Europa».

Opinión similar defienden desde la Asociación Agraria de Galicia. Su presidente, Francisco Bello, indica que «ao nivel dos mercados mundiais do leite non hai motivos que xustifiquen alterar a estabilidade actual dos prezos, incluso a pesar dos continuos aumentos da produción rexistrados en Galicia».

Desde ambas organizaciones se aboga por que el nuevo paquete lácteo, actualmente en fase de presentación de alegaciones por parte de las organizaciones profesionales agrarias, sirva para reforzar al sector productor dentro de la negociación colectiva. «Se non o consegue será un auténtico fracaso e, neste sentido, os gandeiros tamén temos que dar un paso adiante e unirnos para fortalecer a nosa posición negociadora», explica Román Santalla, que tampoco descarta la vía de la concertación a través de mesas como la de la Interprofesional Láctea (Inlac) o, incluso, de la comisión de seguimiento del acuerdo lácteo.

Más de diez años con los precios más bajos de Europa

Galicia produjo durante el pasado año algo más de 2,6 millones de toneladas de leche, el 40 % del total estatal. Esta indudable posición de dominio no tiene, sin embargo, un reflejo en las cotizaciones que reciben los ganaderos gallegos. Al contrario, llevan más de una década siendo los que menos dinero reciben por cada litro que entregan a la industria, ya no solo dentro de España sino incluso entre las principales regiones lácteas europeas.

Mientras el precio medio registrado en el conjunto del Estado el año pasado se situó en 31,8 céntimos por litro, en Galicia se quedó en apenas 30,6. Aunque esta diferencia de poco más de un céntimo puede considerarse prácticamente insignificante, si se aplica al enorme volumen de leche que se produce de la comunidad representa un quebranto en los ingresos de los productores superior a los 30 millones de euros.

Si la comparación se realiza con el conjunto de la Unión Europea, el diferencial resulta todavía más alarmante, pues la cotización media que registró la leche en el territorio comunitario se elevó hasta los 34,9 céntimos por litro en el 2017, según los datos publicados por la consultora holandesa LTO. Mientras en Europa el repunte interanual de las cotizaciones en origen fue del 24 %, en Galicia apenas alcanzó el 10 %.

Las causas

¿Y por qué la leche gallega es la peor pagada de España? En opinión de distintas asociaciones de productores, no hay causas objetivas que lo justifiquen, sino que las diferencias están fundamentadas únicamente en las políticas comerciales de las industrias lácteas. Un claro ejemplo es que una misma empresa que recoge leche en Lugo a 29 céntimos la paga a los ganaderos asturianos dos o tres céntimos más cara.

Desde el sector industrial, por su parte, se apunta a las primas por cantidad que reciben las granjas por volumen de ventas como uno de los motivos que justifican estas diferencias de precios. Mientras la producción media por explotación se sitúa en Galicia en el entorno de las 200 toneladas anuales, en el conjunto del Estado supera ya las 300. También se apunta a la dispersión territorial y a la distancia entre las explotaciones y los núcleos de producción, que disparan los costes de recogida de la materia prima, como argumento para explicar esa disparidad en las cotizaciones.

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