La industria alerta de que el coste del alza del diésel lo asumirá «toda la economía»

El proyecto pasaría por gravar con hasta 9,5 céntimos de euro por litro de diésel para igualar su precio al de la gasolina


madrid / colpisa

Las alarmas se han encendido en la industria ante la penalización en el consumo de gasoil que quiere aplicar Hacienda. Las organizaciones empresariales vinculadas a la automoción, el transporte de mercancías o las fábricas de componentes auxiliares, entre otras, advierten al Gobierno de las «graves consecuencias» que tendrá para la recuperación económica, en general, y para el empleo y la producción de muchas fábricas.

El sector del automóvil ha tomado la avanzadilla en estas advertencias al indicar que «se pueden perder oportunidades de nuevas adjudicaciones de modelos y, con ello, que la industria se debilite gravemente». Son las palabras del presidente de Anfac (la patronal del automóvil), José Vicente de los Mozos, quien recuerda que esta industria emplea a 40.000 trabajadores en 17 fábricas y produce más de 1,2 millones de diésel cada año. De los Mozos ya ha mantenido un encuentro con la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, a quien le expuso la necesidad de trabajar «en un nuevo modelo de movilidad cero y bajas emisiones, en atacar el envejecimiento del parque automovilístico y en desarrollar el coche alternativo», sin tener que penalizar fiscalmente al diésel.

Para Confemetal (la patronal del metal) esa medida de Hacienda «condena a los motores diésel» y provoca «perjuicios» que «se pagarán en términos de generación de actividad y empleo». Recuerda que esos motores son «clave en numerosas tareas productivas en las que su sustitución es muy difícil y costosa». Por su parte, la Confederación Española de Transportes de Mercancías (CETM) advierte que el alza de los impuestos que gravan el gasoil «también repercutirá de forma negativa en el conjunto de la economía». Consideran que el Gobierno va a «cebarse» con un sector que «juega un papel estratégico en el engranaje para el correcto funcionamiento de la industria, el turismo y el comercio».

Con el objetivo de enfriar los ánimos, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, aseguró ayer que la equiparación de precios entre el gasoil y la gasolina «no incidirá» sobre los resultados de las pymes o autónomos, ni tampoco sobre los sectores más «vulnerables», como los transportistas.

Así, aunque Montero defendió una subida de impuestos al gasoil por el aspecto contaminante en línea con las recomendaciones europeas, aclaró que es un camino que hay que recorrer «progresivamente» para eliminar prácticas que puedan perjudicar al medio ambiente o sean nocivas contra la salud, «como ya han hecho ayuntamientos de grandes ciudades con las limitaciones al tráfico» de los vehículos más contaminantes, en referencia a Madrid y Barcelona.

El proyecto pasaría por gravar con hasta 9,5 céntimos de euro por litro de diésel para igualar su precio al de la gasolina. Ahora, un litro de diésel se comercializa, de media, a 1,24 euros, mientras que el de la gasolina de 95 octanos se vende a 1,34 euros. Además, a partir del 1 de enero de 2019, los precios se encarecerán en 22 provincias, también para equipararse con los de las otras 30. Los Presupuestos del Estado incluían una subida del tipo autonómico que grava los combustibles y que permitía ofertar los precios más bajos de toda España a País Vasco, Cantabria, La Rioja, Castilla y León y Navarra. Además, verán incrementados los precios quienes reposten en Aragón, Asturias,Madrid y Extremadura, aunque el alza se notará algo menos.

En cualquier caso, la subida de impuestos al diésel no se hará efectiva de un día para otro, sino que de forma «progresiva» con la intención de «disuadir» el uso de este carburante. Por su parte, la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, ya manifestó el pasado miércoles en el Congreso que el diésel tenía «los días contados» y que su «impacto» en la calidad del aire «es lo suficientemente importante como para ir pensando en un proceso de salida».

Los concesionarios gallegos tienen que deshacerse de 6.000 coches en 40 días

m. sío dopeso

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Julio y agosto son siempre meses de movimiento en los concesionarios. Hay más tiempo para comprar y buenas ofertas para dar salida a vehículos matriculados por las propias marcas y kilómetros cero en el primer semestre del año.

Pero este verano se está dando una situación inédita que difícilmente se volverá a repetir. Por un lado, los concesionarios gallegos acumulan más de 6.000 unidades automatriculadas en stock, que es más del doble de lo habitual, en parte por la caída de la demanda de los vehículos diésel. «Hay más oferta disponible de gasoil, porque en las fábricas europeas se produce también más vehículo diésel», explican fuente de la red comercial.

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