El desplome del diésel amenaza con saturar las ventas de coches de gasolina

Las fábricas españolas reprograman la producción para evitar largas listas de espera


redacción / la voz

Seis de la tarde en un concesionario de Vigo. El cielo encapotado invita a ir de compras. Julio suele ser un buen mes. «Esta mañana hemos cerrado dos ventas y, de aquí a que cerremos, caerá al menos una más. Curiosamente, las tres con motores de gasolina», afirma Víctor S. , encargado del establecimiento, que nos pide omitir la marca. «El tema del diésel es muy delicado y el mercado está muy sensible a cualquier cosa que digas», se disculpa.

En exposición hay cinco vehículos ya matriculados. Son los llamados kilómetro cero. Solo uno tiene motor de gasolina. Los otros cuatro son modelos de gasoil, que se ofrecen con un descuento adicional de 1.000 euros.

«El diésel sigue saliendo. Pero es cierto que hay más modelos en stock de gasoil que de gasolina» afirma Víctor, que se esfuerza en quitar hierro al asunto. «El diésel se va a seguir fabricando y se va a seguir vendiendo», augura.

Pero no es eso lo que dice el mercado. Las ventas de los coches de gasoil suponen en este momento un 35 % del total en España (al cierre de junio), y las previsiones de Anfac, la patronal española de los fabricantes de coches, es que el ejercicio se cierre con una caída de las ventas del 22 % en este tipo de combustión.

España es un país dieselizado y Galicia, hasta ahora, lo era todavía más. Hasta hace un par de años, siete de cada diez coches nuevos se movían con gasoil. Son más caros que los de gasolina, pero llenar el depósito cuesta menos.

El fraude de las emisiones de más de 11 millones de vehículos fabricados por el grupo Volkswagen, el conocido Dieselgate, hizo caer el mercado. Pero el desplome se ha acentuado en lo que va de año, y amenaza con un hundimiento absoluto de este segmento a partir del 1 de enero del 2019, cuando el Gobierno que preside Sánchez decrete la subida del gasoil 9,55 céntimos de euro por litro para equipararlo a la gasolina.

Además de razones medioambientales, existe un claro afán recaudatorio en esta medida, con una impacto en las arcas públicas que el Gobierno estima en 2.100 millones de euros al año.

Para los fabricantes, esta nueva fiscalidad supone un golpe irreparable al mercado de este tipo de vehículos; y ante el escenario que se les presenta, ya han comenzado a reprogramar sus producciones en función de un fuerte incremento de la demanda de la principal alternativa al gasoil. En realidad ya se está produciendo. «Las ventas de coches de gasolina se ha disparado un 30 % en lo que va de año», apuntan desde Faconauto, la patronal de los concesionarios, que asegura que este vuelco es patente en particulares y empresas, y de manera especial, en las del sector del renting.

«Los constructores tienen que empezar a fabricar de otra manera, pero los planes no se pueden variar de la noche a la mañana, tienen un coste», explican fuentes del sector gallego sobre el impacto que este giro del mercado pueda tener sobre la producción que PSA hace en Vigo, en donde el 77 % de los modelos que se fabrican son diésel.

Así lo ve Tavares

Dice Carlos Tavares, el presidente de PSA que «el colapso de las ventas del diésel no está contribuyendo a la mejora del medio ambiente, sino que van en la dirección opuesta». Y añade: «Entendemos que la UE y los Estados europeos han tomado decisiones científicas y están asumiendo sus responsabilidades de cara a la electrificación del parque. Estamos en un mundo darwinista, lo entendemos y nos movemos rápido».

Autónomos y empresas de transporte, en pie de guerra

Los autónomos tendrán un sobrecoste medio de 2.100 euros anuales si el Gobierno sube el diésel. Esta es la advertencia, que ha lanzado la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos, referente a los planes del Gobierno de subir el coste de este carburante.

Según sus estimaciones, esta situación tendrá como consecuencia para los bolsillos de miles de autónomos un desembolso adicional de 15 euros por depósito. Y perjudicará «en especial» a los autónomos que trabajan en las comunidades donde ya se aplica el incremento fiscal adicional del tramo territorial de 4,7 céntimos. UPTA cree que es «muy preocupante» la escalada «imparable» de los precios del gasoil y recuerda que esta subida ha significado un aumento de más de 80 euros mensuales en el gasto medio de los autónomos que necesitan utilizar sus vehículos para trabajar.

Por su parte, el presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, ha alertado de que la subida del impuesto que grava al gasoil sería «un palo duro» para unos 200.000 autónomos que utilizan este carburante como principal materia prima de su actividad.

Por otro lado, la Confederación del Transporte (CETM) tampoco califica de positiva la medida. Para ellos supone una «imprudencia» la posible subida de los impuestos al diésel. La CETM ha manifestado su «hartazgo» por que desde el Ejecutivo se plantee, «de forma periódica», la puesta en marcha de nuevos impuestos que afectan a la actividad del transporte de mercancías por carretera. «Es difícil de entender por qué el Gobierno se empeña en poner en marcha políticas fiscales que se ceban sobre un sector de actividad, como es el del transporte de mercancías por carretera», señalan desde la patronal.

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