Una firma madrileña ofrece 600.000 euros para reflotar la textil gallega Naffta

e. v. pita VIGO / LA VOZ

ECONOMÍA

El único postor promete contratar a 20 trabajadores e invertir un millón en 5 años

28 jun 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Rafa Nadal podría volver a vestir ropa deportiva gallega. La empresa madrileña Confecciones Artesanas Aries Fuentenebrothers SL ha hecho una propuesta para comprar la marca y una unidad productiva de la textil viguesa Naffta Sport, que entró en fase de liquidación en el 2017. El postor envió al administrador concursal una oferta para adquirir por 600.000 euros la unidad productiva y la marca que fabrica ropa deportiva femenina y que vistió a equipos de tenis de la Copa Davis y la Federación Nacional. Naffta era un grande del sector textil gallego, asentada en el Parque Tecnológico, hasta que entró en concurso en octubre del 2017 con una deuda de 4 millones. En el 2013 había sido rescatada con capital privado, pero acumuló nueva deuda. El nuevo postor -una sociedad creada a finales del 2016 y con un único administrador, David Fuentenebro- promete invertir un millón en cinco años y contratar a 20 trabajadores.

El Juzgado de lo Mercantil número 3 de Pontevedra, con sede en Vigo, ha dado un plazo de quince días para que las partes personadas y otros postores mejoren las cuantías y condiciones de la oferta de Confecciones Artesanas. La firma quiere desarrollar nuevas líneas de negocio y acceder al mercado de la ropa deportiva a través de una marca consolidada. Su idea es adquirir la unidad productiva de Naffta en el período de liquidación. Pretende mantener «los elementos esenciales que hicieron de Naffta hace escasos años una marca deportiva líder en ventas en nuestro país». Hará «una gestión rigurosa para sanear el balance y dar beneficios en el menor tiempo posible», se lee en la oferta.

Confecciones Artesanas quiere cubrir la masa del concurso con 220.000 euros, generar mayor valor a la marca Naffta con una inversión de 100.000 euros e invertir en tecnología, lo que incluye equipos informáticos, maquinaria y otro mobiliario. La firma madrileña asegura que cuenta con financiación privada «preaprobada».