Un empresario gallego se queda con la marca Caramelo por medio millón

Kosu Nuno, la sociedad adjudicataria, ya tiene una colección lista para relanzar la firma

Emblemática tienda de Caramelo en la calle Serrano de Madrid, en plena fase de expansión del grupo
Emblemática tienda de Caramelo en la calle Serrano de Madrid, en plena fase de expansión del grupo

vigo / la voz

Ha costado más de dos años, pero ahora sí, Caramelo se queda en Galicia. La sociedad Kosu Nuno, detrás de la que se encuentra un inversor gallego, es la propietaria de la marca, a falta de que la decisión judicial sea firme. Y todo apunta a que lo será, porque los abogados de los otros dos ofertantes en litigio están aconsejando a sus clientes que abandonen ya el proceso de recursos.

Así las cosas, Postquam Cosmetics, el grupo de productos cosméticos con sede en Valladolid, ya no podrá quedarse con la marca Caramelo, porque la ganó en una subasta a la que se presentó sin estar convocado, en julio del 2017. Una sentencia del Juzgado de lo Mercantil número 2 de A Coruña del pasado mes de enero, ratificada ahora en un auto dictado este pasado 4 de junio, en el que se desestima el recurso de Postquam, declara nula su participación en la puja y da por «no realizada» la adjudicación por una suma de 505.000 euros, la cantidad más elevada, que lo convirtió en virtual ganador.

Descartado el grupo vallisoletano, se proclama como mejor oferta la realizada por Kosu Nuno, por importe de 500.000 euros, según manifiesta el fallo, que también echa por tierra la protesta elevada por Dorrego, otra de las ofertantes.

La abogada de Kosu Nuno, Carmen Tarrón, confirmó ayer el fallo judicial y avanzó los planes del nuevo propietario de la marca Caramelo, del que no ha querido facilitar la identidad hasta que la sentencia sea firme. «Kosu Nuno tiene toda la intención de cumplir la oferta. Ya tiene la primera colección preparada y ha nombrado una directora creativa», manifestó la letrada.

Una nueva etapa

Sobre la sociedad Kosu Nuno se limitó a afirmar que «es una empresa con una fuerte inversión detrás, que dará a conocer próximamente sus planes».

Comienza así una nueva etapa en la ya dilatada historia de la marca de moda gallega. Caramelo fue fundada en 1969 por José Antonio Caramelo y Luis Gestal en A Coruña. Echó andar como fabricante de prendas de exterior impermeables y poco después lanzó sus propias marcas de moda: Tommy Harrods, de pantalones; Chelton, de cazadoras, y Yale, de camisas. La marca Caramelo como tal se creó en 1984.

Al calor de la bonanza económica y de los apoyos institucionales, vivió una época dorada, con protagonistas como Gene Cabaleiro, Florentino, Verino o Adolfo Domínguez. Apostó por las compras para crecer y, en el 2005, tomó el control de Antonio Pernas para ganar impulso. Pero cuando la crisis contrajo las ventas, todo empezó a venirse abajo.

En junio del 2007, Caramelo anunció que Inveravante (el brazo inversor de Manuel Jove) y Sodiga se habían hecho con el 45,2 % del capital. Inveravante llegó a controlar el 92,5 %. A lo largo de los siguientes diez años, la empresa ejecutó varios ERE y finalmente en el 2013 entró en concurso de acreedores. En el 2016, en liquidación. A inicios del 2017 cerró su última tienda, en el centro de A Coruña.

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