«Llegar a 140 años sería terrorífico. Es mejor vivir 70 feliz que más amargado»

La compañía con sede en Carballo factura 27 millones de euros y tiene una plantilla de 1.200 trabajadores


redacción / la voz

Es afable y abierto, al estilo de David Bustamante, al que se parece sobre todo en los gestos y en su forma de expresarse. Roberto Ramos nació en Lugo, estudió INEF en A Coruña y se especializó en alto rendimiento, pero le faltó tiempo para apostar por el mundo de la empresa. Es consejero delegado de Serviocio, una compañía de gestión de espacios deportivos que factura 27 millones. Su plantilla supera los 1.200 trabajadores. Tiene presencia nacional, pero la sede social está en la Costa da Morte.

-Estudió INEF y ahora...

-Les digo a mis hijos que yo me dedico a que la gente viva más tiempo y mejor.

-Por lo que parece, en la facultad le enseñaron a montar empresa. Serviocio está entre los tres primeros operadores del sector a nivel nacional.

-Tuvimos un profesor de Gestión con el que aprendimos. Esta empresa la fundamos en 1993 cuatro estudiantes de INEF. Teníamos veintipoquitos años, y aún no habíamos acabado la carrera. Un año después salieron dos de los socios porque aprobaron las oposiciones a secundaria. Jose Amado y yo seguimos al 50 % con una sociedad que se había constituido en Sigüeiro, pero que después trasladó su domicilio social a Carballo, por una cuestión práctica: mi socio es de Coristanco y así se facilitaba el papeleo. Pasados unos años, un 20 % del capital pasó a manos de dos directivos. [Cuenta cómo evolucionó el sector de las concesiones de las instalaciones deportivas y sigue explicando a partir del 2005]. Teníamos dos concesiones que requerían un desembolso de ocho millones cada una, y no teníamos pulmón financiero.

-¿Fue entonces cuando buscaron un socio?

-Sí, y entró Atlas Capital, que hoy controla el 84 % de las acciones. Cuando hicimos esta operación, en el 2009, quedaron al frente esos dos directivos de los que le hablaba, pero en el 2013 tuvimos que volver. Ellos salieron. Comenzamos la búsqueda de un director general, y al final me pidieron que ocupara yo el cargo.

-¿Por qué dieron aquel paso atrás con 40 años? ¿Querían jubilarse?

-Tanto Jose como yo habíamos hecho mucho esfuerzo. En mi caso empecé limpiando instalaciones, las piscinas, de monitor... Jose se hizo cientos de miles de concursos por toda España para conseguir concesiones. Hay momentos complicados. Montamos la empresa poniendo 100.000 pesetas cada uno, y este año vamos a llegar a 28 millones de facturación. Después, cuando hubo el problema de tensión, nos volvimos a remangar.

-Atlas Capital se irá.

-Como sabemos, los fondos tienen una función en las empresas, en las que suelen estar entre cinco y siete años. Pero Atlas lleva con nosotros nueve, y en estos momentos sabemos que se quedan porque hay un up-side [potencial de crecimiento] muy importante. Existen un montón de oportunidades de negocio.  

-¿Y cuando se vayan?

-Vendrá otro fondo, o... Nosotros hemos hecho alguna operación corporativa pequeña, como fue la compra de Aquafit, con cinco concesiones. Esta operación revela cuál puede ser el proceso. El sector vivirá integraciones. Esta semana he mantenido una reunión con una empresa catalana para adquirirla e intentar integrarla. Nosotros somos compradores, aunque podemos pasar a ser vendedor en cualquier momento.

-Si pagan bien...

-No se trata de eso. A mí me gustaría liderar alguna consolidación importante, que en España las habrá. Hay tres empresas que lideran el ránking nacional: Supera, de A Coruña; Go Fit, de Madrid, y la nuestra. No sé si estas u otras compañías serán las protagonistas de ese proceso, pero el sector se consolidará.

-¿En este mundo de las concesiones hay sobres por debajo?

-Solo una vez: no me lo dijeron a la cara, pero sí sutilmente. Me dejaron caer que, si quería, podía ganar el concurso. Me despedí amablemente y no volví.

-¿La compañía seguirá teniendo la sede social en Carballo?

-Algunas veces mis socios me han planteado..., pero les he dicho que no. Porque es una empresa gallega. Fundada por gente gallega. Mientras Jose y yo estemos aquí y lo podamos mantener, seguiremos teniendo nuestras oficinas principales en Carballo: financiero, recursos humanos y sistemas.

-¿Cuánto deporte hace al día?

-¿Qué le parece?

-No sé, dígame usted.

-Menos del que debería y del que me gustaría. Fui nadador del Club Fluvial de Lugo y últimamente lo que hago es jugar un poquito al pádel, nado algo de vez en cuando. Reconozco que son excusas: si uno quiere, puede sacar una hora al día para hacer deporte.

-Para que una persona viva hasta los 140 años, ¿qué tiene que hacer?

-Ir a Beone, sin duda [risas]. Entre usted y yo, vivir hasta los 140 años me parece terrorífico. El secreto es ser feliz y, si eres feliz, no sé si vivirás mucho o poco, pero lo que vivas será maravilloso. Te puede hacer feliz entrenar, estar sano, rodearte de la gente que te quiere. Es mejor vivir 70 años feliz que muchos más amargado.

-Hay quien defiende que el deporte es malo, o al menos no del todo bueno. Estropea las articulaciones, fastidia las rodillas...

-No, no. Es como todo: si te tomas un vaso de vino es bueno, si te tomas dos botellas, ya no. Todo lo que llevemos al extremo es malo. Como las carreras de 100 kilómetros. Pero si esto te hace feliz... volvemos a lo de antes: hazlo. Hay que intentar ser feliz.

EL PERFIL

Recorrer España desde Ribadeo

Roberto Ramos tiene a Ribadeo en su corazón, donde están también sus tres hijos, de 16, 13 y 5 años. Desde Galicia recorre España. No le queda otra. Serviocio tiene 35 centros (32 son concesiones) en 11 provincias, con casi 170.000 abonados. Echa en falta tiempo para compartir con los amigos. Es normal que amanezca en Madrid, coja un avión a Barcelona y llegue a Galicia, donde cierra algún asunto. Al día siguiente, vuelta a empezar. El 5 de julio celebra en A Coruña el 25.º aniversario de la empresa.

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