«Llegar a 140 años sería terrorífico. Es mejor vivir 70 feliz que más amargado»

Sofía Vázquez
Sofía Vázquez REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

MARCOS MÍGUEZ

La compañía con sede en Carballo factura 27 millones de euros y tiene una plantilla de 1.200 trabajadores

02 jun 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Es afable y abierto, al estilo de David Bustamante, al que se parece sobre todo en los gestos y en su forma de expresarse. Roberto Ramos nació en Lugo, estudió INEF en A Coruña y se especializó en alto rendimiento, pero le faltó tiempo para apostar por el mundo de la empresa. Es consejero delegado de Serviocio, una compañía de gestión de espacios deportivos que factura 27 millones. Su plantilla supera los 1.200 trabajadores. Tiene presencia nacional, pero la sede social está en la Costa da Morte.

-Estudió INEF y ahora...

-Les digo a mis hijos que yo me dedico a que la gente viva más tiempo y mejor.

-Por lo que parece, en la facultad le enseñaron a montar empresa. Serviocio está entre los tres primeros operadores del sector a nivel nacional.

-Tuvimos un profesor de Gestión con el que aprendimos. Esta empresa la fundamos en 1993 cuatro estudiantes de INEF. Teníamos veintipoquitos años, y aún no habíamos acabado la carrera. Un año después salieron dos de los socios porque aprobaron las oposiciones a secundaria. Jose Amado y yo seguimos al 50 % con una sociedad que se había constituido en Sigüeiro, pero que después trasladó su domicilio social a Carballo, por una cuestión práctica: mi socio es de Coristanco y así se facilitaba el papeleo. Pasados unos años, un 20 % del capital pasó a manos de dos directivos. [Cuenta cómo evolucionó el sector de las concesiones de las instalaciones deportivas y sigue explicando a partir del 2005]. Teníamos dos concesiones que requerían un desembolso de ocho millones cada una, y no teníamos pulmón financiero.

-¿Fue entonces cuando buscaron un socio?

-Sí, y entró Atlas Capital, que hoy controla el 84 % de las acciones. Cuando hicimos esta operación, en el 2009, quedaron al frente esos dos directivos de los que le hablaba, pero en el 2013 tuvimos que volver. Ellos salieron. Comenzamos la búsqueda de un director general, y al final me pidieron que ocupara yo el cargo.

-¿Por qué dieron aquel paso atrás con 40 años? ¿Querían jubilarse?

-Tanto Jose como yo habíamos hecho mucho esfuerzo. En mi caso empecé limpiando instalaciones, las piscinas, de monitor... Jose se hizo cientos de miles de concursos por toda España para conseguir concesiones. Hay momentos complicados. Montamos la empresa poniendo 100.000 pesetas cada uno, y este año vamos a llegar a 28 millones de facturación. Después, cuando hubo el problema de tensión, nos volvimos a remangar.

-Atlas Capital se irá.

-Como sabemos, los fondos tienen una función en las empresas, en las que suelen estar entre cinco y siete años. Pero Atlas lleva con nosotros nueve, y en estos momentos sabemos que se quedan porque hay un up-side [potencial de crecimiento] muy importante. Existen un montón de oportunidades de negocio.  

-¿Y cuando se vayan?

-Vendrá otro fondo, o... Nosotros hemos hecho alguna operación corporativa pequeña, como fue la compra de Aquafit, con cinco concesiones. Esta operación revela cuál puede ser el proceso. El sector vivirá integraciones. Esta semana he mantenido una reunión con una empresa catalana para adquirirla e intentar integrarla. Nosotros somos compradores, aunque podemos pasar a ser vendedor en cualquier momento.