El Ibex cae un 1 %, lastrado por la moción y los tambores de guerra comercial

Mercedes Mora REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Emilio Naranjo

El índice, que llegó a subir más del 1 % por la mañana, acabó cayendo otro tanto

01 jun 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Ni Rajoy, ni Sánchez, ni Aitor Esteban. Quien decidió este jueves el signo de la bolsa española -y del resto de las europeas, amén de la estadounidense, claro- fue Donald Trump y su enésimo golpe de timón en la guerra comercial que amenaza librar con medio mundo.

Hasta que el controvertido mandatario estadounidense irrumpió en escena con una lluvia de aranceles sobre México, Canadá y la Unión Europea bajo el brazo, la atención en las mesas de operaciones del parqué español se la disputaban la moción de censura de Sánchez contra Rajoy en el Congreso y las noticias que llegaban del frente italiano. Allí los ánimos andaban algo más calmados. Parece que el enésimo giro de los acontecimientos evitará la convocatoria urgente de elecciones y dará paso a otra fase de negociaciones para formar un Gobierno. Una expectativa esta que destierra -al menos, de momento- el fantasma del debate sobre la permanencia o no del país en el club del euro. Aunque, recordaban este jueves los analistas, con Italia nunca se sabe.

Y fue precisamente a esta idea a la que se agarraron las bolsas y la deuda para recuperar el ánimo durante la primera parte del día. A esas horas, cuando en el Congreso español ya se debatía la moción, el Ibex llegó a ganar más de un 1 %, mientras que la prima de riesgo -la brecha que separa al bono español a diez años de su homólogo alemán- seguía mejorando. Las cosas cambiaron a eso de las tres y media de la tarde. Cuando los rumores sobre el apoyo del PNV a Sánchez comenzaron a circular por las mesas de operaciones. Pero es que, justo a esa hora, abrió sus puertas Wall Street. Y lo hizo atenazada por los tambores de guerra comercial que retumban otra vez en el mundo. La Casa Blanca acababa de anunciar que en unas horas desempolvaría el hacha y los aranceles contra la Unión Europea, Canadá y México. A lo que Bruselas no tardó en replicar que no piensa quedarse de brazos cruzados. Que si Trump quiere pelea, la tendrá. Pero esa es otra historia.