Galicia logra la primera gran inversión de un proveedor de PSA en diez años

El alemán Benteler descarta Portugal para una planta de 30 millones y 250 empleos


vigo / la voz

La planta gallega del grupo PSA está a punto de sacar al mercado un triple lanzamiento de furgonetas (Peugeot, Citroën y Opel). Es el mayor proyecto de construcción asignado a la factoría viguesa en sus 60 años de vida. Pero ha sido la primera vez que un nuevo modelo no ha llegado acompañado del asentamiento de más fabricantes de componentes. La decena de multinacionales que han obtenido carga de trabajo se han instalado en el norte de Portugal.

Ahora arranca otro lanzamiento, denominado internamente V20, que se venderá en el 2020, y que se corresponde con un modelo todocamino de Peugeot. Pero la gran novedad es que este proyecto ha conseguido que Galicia logre amarrar la primera gran inversión de un proveedor del automóvil en casi un decenio.

La multinacional alemana Benteler Automotive ha optado por Galicia para construir una nueva planta, en la que invertirá 30 millones de euros para, en enero del 2019, estar produciendo componentes (módulos para chasis, carrocería, motor y sistemas de escape, así como sistemas para vehículos eléctricos) con una plantilla de 250 trabajadores.

 

Portugal 10, Galicia 1

La decisión deja fuera de la puja varias localizaciones en el norte de Portugal (Vilanova de Cerveira y Viana, entre otras) que desde el primer momento hasta el último han estado presionando con condiciones e incentivos difíciles de igualar paras las Administraciones gallegas que participan en las negociaciones (autonómica y local).

Las opciones finalistas para la instalación de Benteler son el municipio de Mos, el emplazamiento con el que más ha estado trabajando hasta ahora la Xunta; y O Porriño, en donde Benteler ha puesto el ojo en el polígono de As Gándaras a una parcela de 70.000 metros cuadrados (necesita 40.000), propiedad de un pool bancario liderado por Abanca, que antes pertenecía a la quebrada Prefabricados Castelo.

La decisión es cuestión de semanas, pero, intereses locales al margen, la opción de la multinacional alemana supone un cambio en las preferencias de los proveedores del automóvil, volcados en el norte de Portugal, que parecía irreversible.

Hay que remontarse al año 2008 para encontrar el último anuncio de implantación de una multinacional del automóvil en Galicia. Fue la norteamericana Snop, que arrancó sus instalaciones en Nigrán (Pontevedra) dos años más tarde.

Desde entonces, al menos diez multinacionales que barajaron como primera opción instalarse en la comunidad, acabaron en Portugal. Entre las más recientes está el proveedor francés de piezas de motor Bontaz Center. Se va a Viana, con sus 25 millones de inversión y 900 empleos (en tres años). Allí la cámara municipal aprobó un decreto de exenciones fiscales para facilitar su entrada. 

Inversiones perdidas

En la lista de inversiones perdidas están también las francesas Mora (con 5 millones, en Arcos de Valdevez) o Steep Plastique (50 millones y 250 puestos de trabajo) en Viana, en donde su nueva planta arrancará la actividad este verano. También en Viana, Eurostyle Systems invirtió 18 millones y creó 100 empleos.

Junto a Viana, Valença es el emplazamiento preferido por los nuevos inversores, por su proximidad a Vigo. Allí irá la japonesa Howa, con 10 millones y 170 empleos, por citar los más próximos en el tiempo.

Benteler cuenta con más de 28.000 empleados y 130 localizaciones en 38 países. Bajo el holding de gestión estratégica Benteler International AG, el negocio operativo se organiza en tres divisiones de negocio legalmente independientes. La de mayor peso es la de Automotive, que representa más del 75 % de la facturación del grupo. 

Desde su implantación en Vigo hace 12 años con una planta, Benteler ha invertido 88,3 millones. Desde Galicia trabaja para PSA, General Motors, Volkswagen y Fiat. Emplea a más de 350 trabajadores y facturó 78 millones de euros el año pasado, según el Informe Ardán.

La batalla de los costes se sigue perdiendo en Portugal

La evolución del ritmo de captación de proveedores de Citroën por parte de Portugal es directamente proporcional a la debilitación de la inversión extranjera del sector en Galicia. Un ejemplo: en el 2005, el número de auxiliares de Citroën asentadas en el norte luso se reducía a 10. Hoy hay 30 a pleno rendimiento.

La clave está en la propia multinacional PSA y en su política de costes. El constructor francés exige a sus proveedores los precios más bajos, y esas garantías de competitividad no se encuentran en Galicia, sino en Portugal. Al menos hasta ahora. Eso explica que la diez nuevas multinacionales que van a trabajar para los lanzamientos de la planta de PSA Vigo se hayan ido directamente a instalarse en suelo luso.

¿Qué ofrece Portugal para conseguir seducir a las multinacionales? Suelo industrial casi regalado, incentivos fiscales a la contratación y mano de obra más barata (un 30 % de media) despejan toda duda a la hora de elegir entre uno y otro lado de la frontera. En el norte de Portugal, además, el cose de un trabajador es hasta un 50 % más barato por un doble efecto: la menor masa salarial y el mayor número de horas trabajadas. 

Menos dependientes

En todo caso, el anillo de proveedores de PSA asentados en Galicia sigue siendo uno de los más potentes de España y, lo más importante, según el sector, es que ha reducido la dependencia de su principal cliente. Si hace una década la multinacional francesa se llevaba el 65 % de la producción, ahora es el 35 %.

Las 118 firmas asociadas producen el 60 % de las piezas que conforman la anatomía de un vehículo. Casi todas las auxiliares (un total de 101) exportan buena parte de su producción por valor de 1.400 millones (año 2017).

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
22 votos
Tags
Comentarios

Galicia logra la primera gran inversión de un proveedor de PSA en diez años