El carbón destrona a la hidráulica

La implacable sequía encumbró las centrales de hulla, pero provocó que Galicia generase un 14 % menos y que las «exportaciones» de energía cayesen otro 41 %

Térmica de Meirama
Térmica de Meirama

redacción / la voz

Aunque el 2018 está bien avanzado, todavía no son datos definitivos. Pero el balance provisional de producción de energía en el 2017 en Galicia que maneja Red Eléctrica de España (REE) refleja un desplome tanto de la generación como de la exportación de electricidad al resto de España. La primera cayó un 14%, al pasar de 30.692 gigavatios hora a 26.369; y la segunda, un 41, pues los 10.558 enviados al resto de la península en el 2016 se convirtieron en 6.204. La diferencia entre producción y exportación es la demanda interna de la comunidad, que se mantuvo estable de un año para otro.

La responsabilidad de la bajada de la producción global en Galicia recae fundamentalmente sobre las centrales hidráulicas, que, arrastradas por un 2017 casi entero sin lluvias, generaron un 66 % menos que en el 2016. Es cierto que esa crisis hidrológica benefició a otras tecnologías también instaladas en la comunidad, pero que fueron incapaces de producir lo suficiente para compensar la caída de la energía del agua. Las grandes favorecidas fueron fundamentalmente las centrales de carbón y las de gas natural (ciclos combinados). En ambos casos utilizan combustibles importados.

Según los datos facilitados por el operador del sistema eléctrico, las dos plantas gallegas que generan electricidad a partir de hulla comprada en el exterior (la de Endesa en As Pontes y la de Gas Natural Fenosa en Meirama) produjeron un 14 % más de energía que el año anterior. El carbón fue, de hecho, la primera tecnología en la comunidad, desbancando del podio a la hidráulica, que lució esa medalla de oro en el 2016. El 24 % de la electricidad vendida al sistema por las centrales de carbón de toda España tuvo acento gallego, según figura también en ese balance provisional del 2017.

Por su parte, el incremento de producción más espectacular lo vivieron las dos centrales de ciclo combinado que funcionan en Galicia (la de Endesa en As Pontes, situada enfrente de la térmica de carbón; y la de Gas Natural Fenosa en Arteixo). Generaron entre ambas un 163% más. Claro que esta tecnología está considerada como de respaldo de las renovables, o sea, se echa mano de ella cuando no hay hidráulica o eólica. En cuanto a esta última, el año pasado mantuvo el tipo muy dignamente, pues solo produjo un 4% menos.

Pese a todo, Galicia continúa siendo una comunidad excedentaria de electricidad, aunque en el 2017 inyectó menos energía al resto del sistema nacional.

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