El AVE sostiene la inversión en Galicia, sin nuevos proyectos que puedan tomar el relevo

El nuevo acceso ferroviario recibirá 663 millones, una cifra inferior por el avance de las obras


redacción / la voz

El AVE ha sido durante quince años el pulmón por el que ha respirado la inversión del Estado en Galicia, a menudo con cifras infladas que después no se reflejaban en la ejecución presupuestaria y sí en los sucesivos retrasos que ha sufrido el nuevo acceso ferroviario a la comunidad. Esta realidad sigue vigente en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado del 2018 que este martes presentó el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, hasta el punto de que el gasto en alta velocidad en Galicia (especialmente en el tramo más complejo, entre Lubián y Ourense) supone el 43,4 % de la inversión real del Estado en Galicia, sin contar otras obras ferroviarias que son vicarias del acceso central o sirven para conectar las ciudades que no están en el itinerario troncal.

El Gobierno central mantiene en sus previsiones de gasto para el 2018 la inversión sostenida que precisa el nuevo acceso ferroviario a Galicia para que pueda finalizarse a finales del 2019 y ponerse en servicio en una fecha indeterminada del 2020. Tanto en Galicia como en la vecina comunidad de Castilla y León se plantea un desembolso de 663 millones de euros, 86 millones menos que en el 2017, un descenso que se explica en el avance de las obras, especialmente en la comunidad vecina, donde está previsto terminar los trabajos del tramo Zamora-Pedralba a finales de este año.

Las obras tienen sus picos más altos de inversión cuando llegan al ecuador de su nivel de ejecución. Pero más adelante comienza a descender la inyección de dinero público. Actualmente, la nueva conexión ferroviaria a Galicia está ejecutada casi al 80 % (se han gastado ya 3.405 de los 4.395 millones que cuesta) y estas cuentas del Estado constituirían el penúltimo esfuerzo presupuestario para poner en servicio esta infraestructura, si es que finalmente se logra el apoyo del PNV para aprobarlas. No obstante, como sucede en muchos otros proyectos, habrá partidas para seguir pagando certificaciones de obra en el 2020 e incluso en el 2021, como se refleja en la programación plurianual.

Además, aún está pendiente la inversión en la variante de Ourense, pues el AVE llegará a esa ciudad con una solución provisional. Para este proyecto apenas se destinan tres millones, insuficientes para iniciar las obras en el corto plazo. El ADIF mantiene como prioridad terminar el acceso central, de forma que otorga inversiones residuales para los accesos directos a las ciudades de Vigo (1 millón) y Lugo (3,6 millones), cifras englobadas en el conjunto de recursos para el acceso noroeste.

Vuelco al Mediterráneo

Por primera vez, el eje ferroviario mediterráneo supera al noroeste en previsión de inversión, con 923 millones frente a los 757 que suman todos los proyectos ferroviarios relacionados con Galicia, según los datos que ayer presentó el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna. Esto explica que la inversión real del ministerio en Galicia (818 millones) crezca mucho menos que en el resto de España, donde sube más de un 17 %.

La segunda partida más importante para infraestructuras, sorpresivamente, se destina al eje atlántico entre A Coruña y Vigo, finalizado en abril del 2015. Los 50,9 millones se utilizarían para culminar la instalación del ERTMS y en la adaptación de las estaciones a la alta velocidad (A Coruña, 30 millones; Santiago, 13; y Vigo, 1,6). Parece que parte de este dinero se destinaría a los itinerarios Vigo-frontera (electrificación) o A Coruña-Ferrol, que siguen siendo los grandes olvidados en las sucesivas cuentas del Estado, a pesar de la innegable rentabilidad social y económica de este eje ferroviario, con tres millones de viajeros anuales desde que fue reformado. El enlace ferroviario con el puerto exterior de Ferrol recibe más de 22 millones.

Al hilo de estas mejoras pendientes, una de las cuestiones que puede resultar preocupante de cara al futuro es la fuerte la inversión del Estado en el AVE, sin que en los Presupuestos surjan proyectos con la consignación suficiente para tomar el relevo a partir del 2020. La autovía Santiago-Lugo (A-54) sigue siendo la obra viaria que más dinero recibe (44,2 millones), junto con la circunvalación de Pontevedra (19,2) y la vía de alta capacidad entre Ourense y Lugo (13,3). La solución al problema de la niebla en la A-8 tendrá su inversión más importante (5,4 millones) para adquirir los prototipos que se probarán en la zona a partir del año que viene, un plan que ya ha salido a contratación. También se da cierta relevancia a obras urbanas como el enlace orbital de Santiago para conectar la A-54 con la AP-9 (8 millones), la conexión de esta autopista con la Ciudad de la Cultura o la reforma de la avenida de Alfonso Molina (3 millones), acceso crucial para A Coruña junto con el vial 18, que recibe otro tanto.

Lo que no avanza

Pero apenas despegan la conexión directa de alta velocidad a Pontevedra y Vigo por Cerdedo ni la reforma de la línea a Lugo ni la autovía de A Mariña (3,6 millones). La continuación de la A-52 para evitar el tortuoso trazado de la A-55 en O Porriño y Mos se realizará (aún no se sabe cuándo) con fondos extrapresupuestarios, y se descarta un plan de cercanías o la reforma del trazado de la antigua Feve. Tampoco avanza el plan para prolongar la autovía del Cantábrico (A-8) desde Baamonde/Guitiriz hasta Santiago.

En lo que respecta a puertos y aeropuertos, las inversiones han entrado en un impás tras las fuertes inversiones realizadas, tanto en las tres terminales aéreas como en los puertos exteriores de A Coruña y Ferrol. No obstante, punta Langosteira sigue asumiendo inversiones (36,2 millones), mientras que la plataforma logística del puerto de Vigo se lleva 24,1 millones. En los aeropuertos se gastarán 18,35 millones.

Algo más de 1.180 millones para Galicia, incluidas las futuras fragatas de Ferrol

El Gobierno prevé aumentar en 5.198 millones de euros los fondos que transferirá a las comunidades autónomas del régimen común por el sistema de financiación en el 2018 y llegar a los 105.020,29 millones, según el proyecto de Presupuestos. La Xunta cuenta con que Galicia recibirá en total 7.412 millones de euros de ese montante, 320 más que el ejercicio anterior, aunque siempre a expensas de que se dé luz verde a las cuentas.

Fuera de ahí, Galicia recibirá una inversión directa (casi toda de Fomento) de 936,79 millones de euros, 12 más que el ejercicio del 2017. Con todo, pasa de suponer el 10 % del gasto regional a apenas el 9 %.

Si se suma el programa de las prometidas fragatas F-110 para Ferrol (250 millones que se incluyen a través de un préstamo), se superarían los 1.180 millones.

Con todo, la cifra total de inversión directa en la comunidad seguirá entre las más bajas de los últimos diez años. Además, el tibio incremento del 1,2 % contrasta con incrementos medios por comunidades del 17 %.

Bonificación para el jacobeo

Las cuentas también incluyen, en este caso con validez hasta el 2021, exenciones a empresas que participen en el año santo jacobeo 2021. Esta cita se ha incluido entre la relación de celebraciones susceptibles de recibir bonificación. Consiste en una deducción del 15 % sobre los gastos de publicidad y propaganda que sirvan directamente para la promoción del evento.

El reparto en las grandes áreas de Galicia

VIGO

Plisan. 13,12 millones

La plataforma logística de Vigo recibirá una inyección de dinero tras estar paralizada. 

Fomento invertirá en el 2018 un total de 13,1 millones en la Plataforma Logística de Vigo (la Plisan, que presta servicio al puerto desde Salvaterra do Miño). Supone la cuarta parte del coste total. La obra lleva parada varios años. Otras inversiones destacadas son 5 millones para el saneamiento de la ciudad, 4 millones para la eficiencia energética y 2,7 millones para la terminal intermodal de Bouzas.

OURENSE

Sede CHMS. 2,7 millones

El Gobierno impulsará la edificación de un inmueble para la hidrográfica del Miño-Sil.

La Confederación Hidrográfica del Miño-Sil lleva demorando la edificación de su nueva sede central desde el 2007. El Gobierno pretende impulsar este proyecto en el 2018 con 2,7 millones que se destinarán a la compra o construcción de un edificio en el casco viejo ourensano. Entre las inversiones de los PGE en Ourense destaca también la variante norte entre Eirasvedras y Quintela.

A CORUÑA

Puerto exterior. 16,4 millones

Para construir un muelle de 350 metros en Langosteira que ya ha sido licitado. 

El puerto exterior contará con otros 10 millones para habilitaciones y seguridad. Fomento dedicará tres millones a la ampliación de Alfonso Molina y otros tres a los trámites iniciales y expropiaciones de la conexión entre la AP-9 y la tercera ronda. Otros cuatro millones se dedicarán a reformar el cruce del Sol y Mar, en la AC-12 a su paso por el municipio de Oleiros.

SANTIAGO

Autovía A-54. 30,7 millones

El vial entrará en servicio en el 2022, 23 años después del primer tramo al aeropuerto.

Las cuentas que Montoro entregó en el Congreso recogen partidas para iniciar las grandes obras que Santiago tiene pendientes. Las principales son la intermodal (13 millones) y el enlace de la AP-9 con la autovía de Lugo. Precisamente, la A-54 se lleva la dotación más importante, esos 30,69 millones para los tramos Lavacolla-Arzúa (17,5 millones) y Arzúa-Melide (13,19 millones). 

FERROL

Programa F-110. 250 millones

Solo para el arranque del programa estrella de los astilleros, las nuevas fragatas.

Las cuentas para Ferrol reservan una partida importante, gestionada a través de un préstamo de Industria a Defensa, para la puesta en marcha del programa estrella de Navantia. También se contemplan mejoras en los astilleros y reformas en el puente de As Pías, así como un estudio para crear la ansiada variante en Betanzos que permita un tren ágil entre A Coruña y Ferrol.

PONTEVEDRA

Circunvalación. 18,3 millones

La principal partida de las cuentas va para la demorada infraestructura. 

El único tramo en obras de la circunvalación de Pontevedra (Vilaboa-A Ermida) recibe en los Presupuestos 15,2 millones de euros, a los que hay que sumar otros tres millones de euros para el tramo Ermida-Pilarteiros, aún sin licitar, y otros cien mil euros para estudios en el tramo Pilarteiros-Curro. A la vez, la continuación de la vía hasta O Salnés se lleva otro medio millón de euros.

LUGO

Autovía a Santiago. 8,8 millones

Es la única partida reseñable, que se invertirá en el tramo de Palas de Rei a Melide. 

La autovía a Santiago no se acabará hasta el 2022, y el tramo Palas-Melide recibirá la mayor inversión tras el 2020. No hay nada para la línea de alta velocidad Lugo-Ourense. Tampoco para la autovía entre esas dos urbes, abandonada hace años; ni para su alternativa, la nacional por Chantada, que ya está intransitable. Lugo ciudad tampoco recibe nada reseñable.

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