¿Eres usuario de Spotify? Así cambiará la música que escuchas en la aplicación

ECONOMÍA

La salida a bolsa de la plataforma modifica su línea de negocio, desde la creación de contenidos propios emulando a Netflix o la venta de dispositivos como Apple

02 abr 2018 . Actualizado a las 17:45 h.

Spotify llega este martes a la Bolsa de Nueva York. El servidor de streaming lo hará con una oferta pública (OPV) de hasta 1.000 millones de dólares y podría situar a la compañía con un valor de 20.000 millones. Al menos eso espera su fundador, el sueco Daniel Ek, que ve en su empresa un espejo de Netflix en versión musical. Lo hace tras doce años en los que Spotify se ha convertido en un gigante con pies de barro, luego de alcanzar los 157 millones de usuarios en todo el mundo y no firmar un solo año con beneficios. 

Durante el último lustro, el número de usuarios premium se ha disparado, pasando de 6 a 70 millones. La predicción desde la compañía es cerrar el año con 26 millones más. Sin embargo, el éxito de suscriptores contrasta con los resultados económicos. En este período, desde 2012, Spotify ha sumado 2.800 millones de dólares de pérdidas. La mayor parte de ese dinero ha ido a parar a los sellos discográficos. 

El negocio no lo es tanto para Spotify. El flujo de dinero para un artista de una gran discográfica le deja apenas un tercio de los ingresos. Pongamos como ejemplo a Taylor Swift, que el año pasado decidió volver a compartir su música en streaming sin imponer condiciones. Por cada euro que entra en Spotify para escuchar su música, 90 céntimos proceden de los usuarios que pagan por el servicio y los 10 restantes vienen de la publicidad.

Para una artista de su caché, los ingresos se reparten entre la cantante, las discográficas y el propio Spotify. Los sellos se llevan la mayor parte del pastel, con 50 céntimos frente a los 29 que se quedan en la empresa europea. La autora de «Shake it off» o «Blank Space» ganaría 18 centavos tras la operación.

La cantante Taylor Swift
La cantante Taylor Swift ROBYN BECK | AFP

Las discográficas Sony BMG, Universal Music, Warner Music y EMI controlan algo más del 16% de la compañía sueca. Pero el dominio de estas sobre Spotify es aún mayor debido a que más del 80% de su biblioteca musical lleva el sello de estas productoras. Como resultado, la plataforma ha pagado unos 5.000 millones de dólares a los titulares de derechos de autor hasta la fecha. 

Entrar en bolsa para sobrevivir

Las opciones en Estocolmo para evitar la quiebra pasan por buscar un nuevo modelo de negocio. Si se mira en Netflix, lo más probable es que aproveche la OPV para intentar liberarse de la presión de las discográficas y producir sus propios contenidos. Por el momento, Spotify ya ha apostado por incluir podcasts en su oferta.

Otra de las opciones que se contemplan es ampliar la línea de productos y empezar a comercializar hardware. El analista de la revista Forbes, Bobby Owinski, es escéptico por la salida a bolsa de la aplicación debido a su pobre balance económico, pero también sugiere la posibilidad de entrar en el negocio de los aparatos electrónicos. «Quizá lo mejor para Spotify es emular a Apple y sacar una línea de altavoces inteligentes», propone.

El CEO de Spotify, Daniel Ek
El CEO de Spotify, Daniel Ek SHANNON STAPLETON | Reuters

A partir del martes, la firma europea será la primera dedicada al servicio de streaming que cotice en bolsa. Un giro difícil de imaginar en 2006, cuando Spotify se creó como un modelo gratuito soportado por la publicidad. Cualquier usuario puede escuchar música sin pagar doce años después, aunque la opción freemium permite quitar anuncios y disfrutar de ventajas (como descargar canciones sin conexión) por precios que rondan los 10 euros.