El Eurogrupo decide hoy si De Guindos vive su retiro dorado en el BCE

Cristina Porteiro
cristina porteiro BRUSELAS / CORRESPONSAL

ECONOMÍA

J.J.Guillén | Efe

El español cuenta con muchos apoyos entre los ministros, pero no en la Eurocámara

19 feb 2018 . Actualizado a las 07:17 h.

No lo quiere el Parlamento Europeo y no lo quieren en el Banco Central Europeo (BCE), pero el ministro español de Economía, Luis de Guindos, podría conseguir esta tarde el visto bueno del Eurogrupo para tomar el relevo del portugués Vítor Constancio en la vicepresidencia del supervisor europeo. El mandato del luso expira el próximo 31 de mayo.

El retiro dorado de ocho años al que aspira el madrileño en Fráncfort (con un salario anual de 334.000 euros) está en manos de los ministros del euro, quienes se reúnen hoy en Bruselas para decidir si aúpan al gobernador del Banco de Irlanda, Philip Lane, o al español.

En sus manos cuentan con la opinión del Parlamento Europeo. La institución dejó claro el pasado jueves que Lane es su preferido. «Fue más convincente», señaló en un comunicado el presidente de la Comisión de Economía, Roberto Gualtieri. El irlandés es un tecnócrata de amplia experiencia y formación bancaria, capaz de disertar durante horas sobre sus planes de política monetaria.

A De Guindos solo lo respaldan los populares. Su pasado vinculado a Lehman Brothers, la gestión de la crisis bancaria y el hecho de que quiera aterrizar directamente en el BCE desde el Ministerio de Economía han generado amplio rechazo. Pero una cosa es lo que opinen la Eurocámara y el BCE, juicios no vinculantes, y otra muy distinta lo que decidan los ministros del euro.

De Guindos insiste en que, esta vez sí, el puesto será suyo. Todos quieren ahorrarle una segunda humillación después de que el español perdiese en el 2015 la presidencia del Eurogrupo a manos del holandés Jeroen Dijsselbloem. También ha llegado el momento de poner fin a la infrarrepresentación de España en los altos cargos más influyentes de la UE. Una pérdida de poder que se fue agrandando desde el 2012, cuando el país dijo adiós a su silla en el BCE.

Con su elección, España volvería a las altas esferas comunitarias tras seis años fuera Pero ¿con qué apoyos cuenta? Los Gobiernos socialdemócratas de Portugal, Eslovaquia y Malta expresaron abiertamente su apoyo a Luis de Guindos, quien también podría hacerse con el voto de las dos grandes potencias: Alemania y Francia. Berlín no vería con malos ojos que el español accediese al cargo si le garantiza el apoyo para aupar al presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, a la presidencia del BCE cuando Mario Draghi haga las maletas. Los galos navegan entre dos aguas, aunque fuentes diplomáticas francesas aseguran que su ministro de Economía, Bruno Le Maire, siempre ha dicho que Luis de Guindos «se merece un cargo de ese tipo» y añaden que hoy «no habrá sorpresas».

Eso es precisamente lo que quiere evitar el presidente del Eurogrupo, Mario Centeno. Si la contienda se inclina claramente a favor de Luis de Guindos, sugerirán la retirada a tiempo del irlandés para no forzar una votación.

No habrá presentaciones por parte de los aspirantes, entre otras cosas porque Lane no tiene permitida la entrada a la reunión a la que sí asistirá De Guindos en calidad de ministro. Si supera la prueba de hoy, el pasaje está garantizado. A pesar de que deberá comparecer de nuevo ante la Eurocámara el 27 de febrero, son los líderes europeos los que tendrán la última palabra. Deberán ratificarlo en el cargo en la cumbre del 23 de marzo. Su andadura en el BCE no comenzaría a rodar hasta el 1 de junio.