Ganaderos y agricultores exigen que se retrase un año la nueva norma de purines

La Xunta tiene ya casi listas las excepciones que planteará a Bruselas

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Purín por riego: ¿es viable cambiarlo en Galicia? Los ganaderos se quejan del impacto económico que tendrá esta medida en sus bolsillos y piden más tiempo para adaptarse. Los colectivos ecologistas mantienen que el actual sistema supone un nivel altísimo de emisiones de amoníaco

xinzo / la voz

La adaptación a la nueva normativa de purines en Galicia ya está en marcha. Desde la Consellería do Medio Rural indicaron que «la Xunta está estudiando una serie de excepciones sobre la normativa de purines y estiércol» y avanzaron que se publicarán «en breve». Es la respuesta oficial de la Xunta a las reclamaciones del sector primario. La norma supone la prohibición del abono por aspersión, la práctica más extendida en toda Galicia para fertilizar desde hace décadas. Se prohíbe aplicar el purín con cisternas sobre el campo y se impone la inyección subterránea de los nutrientes del suelo.

La nueva reglamentación estatal ya está en vigor, aunque las sanciones por su incumplimiento se posponen y no comenzarán a aplicarse hasta el 1 de enero del 2019.

El propio reglamento posibilita, no obstante, que las comunidades autónomas puedan establecer excepciones, atendiendo a las características específicas de las superficies afectadas, incluidas las condiciones orográficas y climatológicas. Esas especificidades serán la base de la inminente propuesta de la Xunta.

En Galicia, hay unas 20.000 cisternas de purines. El coste para una explotación media por la nueva norma superará los 100.000 euros. «No se trata de nueva maquinaria, sino que será necesario comprar nuevos tractores», valoró Maite Joga, presidenta de Adegal, una agrupación que engloba a cerca de 300 ganaderos y agricultores. «Es imprescindible una moratoria en la norma de al menos un año», dijo.

«Enterrar los residuos orgánicos va a resultar bastante complicado»

Sindo Martínez

Amador Díaz es el presidente de la asociación de productores de la patata de A Limia

El presidente de la asociación de productores de la patata de A Limia, Amador Díaz, considera que el impacto de la nueva normativa sobre el sector del tubérculo antelano será limitado. «El purín solo se echa en las fincas del cereal, aunque lo normal es que muchos productores de patata también lo sean de trigo. Nos vamos a ver afectados. El problema es más peliagudo para el sector ganadero. Tener que enterrar esos residuos orgánicos va a ser complicado», aseguró. Díaz mostró su preocupación por el impacto de esta medida en el sector primario. Manifestó que espera que en breve la Xunta aclare qué medidas va a tomar para paliar las consecuencias que traerá la nueva normativa.

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