Los gallegos prefieren comprar coche nuevo, pero aguantan con el viejo más de diez años

La antigüedad del parque supera el decenio de media, a pesar del incremento de las ventas


redacción / la voz

Las ventas de coches crecen a buen ritmo en Galicia. El año arrancó con un incremento del 10 % respecto al año pasado. Durante el mes de enero, descontando los festivos, cada día se matricularon 153 turismos (3.665 unidades en total). Pero aun así la comunidad mantiene un parque de vehículos preocupantemente envejecido. Lo vienen avisando las estadísticas de Tráfico y las patronales del sector (fabricantes y vendedores), y lo confirma la encuesta realizada por la firma demoscópica Sondaxe para La Voz de Galicia.

El sondeo revela que la antigüedad media de los vehículos gallegos supera los 10 años, ligeramente por encima de la media española, que, por primera vez desde la crisis, empieza a bajar del decenio.

Era peor antes de las ocho ediciones de los planes de ayuda a la compra (PIVE) que impulsó el Gobierno entre los años 2012 y 2016 para dinamizar el mercado y sacar al sector del atolladero. La media de edad llegó a superar los 12 años. Pero no hay que llamarse a engaño. La situación sigue sin ser buena, porque mientras el mayor ritmo de compra rejuvenece las flotas en A Coruña y en Lugo (en ambos casos la antigüedad del parque de vehículos es de 9,8 años de media, según el sondeo), en Ourense la edad media del censo es de casi 12 años (11,79) y en Pontevedra pasa de los dos lustros.

La encuesta muestra que es en las ciudades de más 50.000 habitantes donde ruedan las matrículas más nuevas. También revela que son los clientes con rentas mensuales superiores a los 2.400 euros los que más van de compras a los concesionarios gallegos. Aunque, según Sondaxe, existe una franja de consumidores, con ingresos de entre 600 y 1.200 euros, que conducen los coches más nuevos, un dato que se corresponde con el de la población más joven, que adquiere su primer vehículo tras incorporarse al mercado laboral.

Población envejecida

En el fondo, lo que subyace en Galicia es una cuestión de economía, sí, pero también de edad y de hábitos de consumo. Según explican fuentes de la red comercial, el mercado gallego del automóvil está muy en consonancia con una población también muy envejecida que ronda los 48 años de media. La encuesta constata que una gran mayoría de los conductores (74,1 %) no deciden cambiar de coche hasta que este pasa de los diez años, y son muy bajos los porcentajes de quienes cambian de modelo con menos de cinco o tres años.

La antigüedad y el número de kilómetros son las principales razones que justifican una nueva adquisición para el 57,4 % de los encuestados. Este criterio pesa de forma mayoritaria en las cuatro provincias. Las necesidades familiares y una mejor seguridad son otras de las razones de peso, aunque en menor medida. Y solo una minoría (4,9 %) se comprarían un turismo nuevo por capricho, aunque ese porcentaje sube en Lugo al 13,5 %.

Segunda mano, minoritaria

A la hora de cambiar de coche, la primera opción para la mayoría de los consumidores gallegos es la compra de un turismo nuevo. Solo el 26 % se plantean ya directamente ir a por un modelo de segunda mano.

Casi nueve de cada diez hogares gallegos (el 86 %) tienen uno o más coches. De hecho, la media de vehículos por domicilio es de 1,58, con más incidencia en A Coruña. La franja de edad comprendida entre los 45 y los 64 años es la más dinámica del mercado gallego, tanto por la frecuencia con la que renuevan el coche como por el número de turismos por hogar.

También eso tiene una explicación más allá del poder adquisitivo. «La gente más mayor aguanta con su coche de toda la vida. A los conductores de mayor edad les dan miedo los modelos actuales del mercado, porque los ven muy complejos, cuando en realidad es todo lo contrario», explican fuentes de la red comercial.

Los descuentos de los concesionarios y la oferta de kilómetros cero sustituyen a los incentivos del PIVE

Que el mercado del automóvil se mueve a golpe de ofertas es algo que saben muy bien los fabricantes y vendedores, que, a través de sus patronales, insisten una y otra vez al Gobierno central para que retome los planes de incentivos a la compra de vehículos.

Desde que en julio del 2016 se agotó el último PIVE, las redes comerciales han tenido que ingeniárselas para que parezca que todos los días están de rebajas. Y sus razones tienen. Porque la encuesta de Sondaxe deja muy claro que uno de los principales factores que los consumidores gallegos tienen en cuenta a la hora de plantearse el cambio de coche es la existencia de descuentos. La filosofía de que lo que no está rebajado no se vende se impone también en la automoción, y eso hace que casi ocho de cada diez consultados que entran a un concesionario pregunten primero por los descuentos.

Equipamiento y prestaciones

La disponibilidad de vehículos de kilómetro cero, o automatriculados por el propio concesionario, se ha convertido también en uno de los grandes movilizadores de ventas. ¿Por qué hay tanta oferta de este tipo de coches en el mercado? El sector gallego reconoce que estas ventas, que incluyen kilómetros cero, exportaciones y flotas para uso interno, han crecido en los últimos tiempos para alcanzar los objetivos comerciales establecidos por las marcas cuando estaba en vigor el plan PIVE.

Otro dato interesante que revela el sondeo es que la marca ya no es un elemento de fidelización del cliente. De hecho, mientras que el 32 % lo que más valoran cuando va a comprar un coche es la confianza de la marca, lo que más sopesan un 30 % es el equipamiento del modelo y las prestaciones que ofrece. El precio condiciona al 22 % de los compradores y la confianza en el concesionario apenas influye en un 5 % de los encuestados por Sondaxe.

Para el mantenimiento, el mercado gallego se muestra, en general, poco oficialista. De hecho, el 33 % de los conductores son fieles al servicio del concesionario, mientras que la mayoría se decantan por llevar el coche a un taller.

Cambio de tendencia: híbridos y eléctricos son ya alternativas al diésel

r. santamarta, m. sío dopeso

Los conductores gallegos empiezan a priorizar las nuevas motorizaciones ante futuras compras frente al gasoil

El mercado gallego ha sido remolón a la hora de entrar en las nuevas motorizaciones. Hasta hace apenas dos años, el diésel era tan hegemónico que marcaba siete de cada diez adquisiciones de coches nuevos en Galicia. Esto se nota hasta en el consumo: por cada litro de gasolina que se despacha en la red de surtidores de la comunidad (datos oficiales de la patronal Cores), se sirven seis de gasoil. La encuesta de Sondaxe para La Voz revela que hasta un 81 % de los consultados dicen tener un coche movido por este carburante. Hay un 36 % de automóviles de gasolina y un insignificante 0,9 % de híbridos (la respuesta podía ser múltiple).

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