Ingenieros reciclados como nuevos pastores


redacción / la voz

Ingenieros forestales o agrícolas que se convierten en pastores para vivir en el rural y aprovechar terrenos abandonados. Esa es parte de la nueva realidad del sector ovino-caprino gallego de la que forman parte profesionales como Vanessa Díaz, recién incorporada a una actividad que ya había desarrollado su suegra y que ella decidió retomar una vez la crisis económica se llevó por delante su trabajo como ingeniera agraria. «Tiñamos moita terra abandonada e xa coñecíamos, aínda que fose de xeito afeccionado, como era esta actividade, polo que decidimos apostar pola cría de ovellas», apunta la responsable de la granja Casa da Armada, en Friol, que cuenta con más de 200 cabezas que comercializa a través de la marca Pastores de Galicia. «Aínda queda moito por facer, pero pensamos que este distintivo vai servir para que mellore a forma de comercialización dos que nos dedicamos a isto», apunta.

Opinión que también comparten Miguel Cordero y Yolanda Gómez, ambos ingenieros de montes, para quienes la cría de cabras comenzó como un simple pasatiempo con el que mantener limpias las fincas familiares que, años atrás, se orientaban a la producción láctea. La facilidad del manejo y los buenos resultados obtenidos los animó a ir aumentando su rebaño hasta superar en la actualidad el centenar de reproductoras. «Empezamos un pouco como afección animados por casos de persoas que xa coñecíamos e tamén un pouco para poñer en marcha conceptos aprendidos na carreira relacionados co silvopastoreo», apuntan los integrantes de Teixeiro e Pistón que mantienen más de un centenar de reproductoras en la localidad luguesa de Becerreá. «Temos un produto bo e diferenciado e tamén unha excelente habilidade para aproveitar os recursos da terra, agora o que nos falta é mellorar no ámbito da comercialización. Neste sentido, creo que a marca pode servir para profesionalizar o sector e homoxeneizar a nosa actividade para chegar mellor ao consumidor», explica Miguel Cordero, con quien comparte profesión y formación Gemma San Pedro, responsable de Cabuxa Natur, una de las granjas de cabras de referencia en Galicia, con más de 250 madres.

Esta profesional, sin vinculación laboral previa con el medio rural, tenía claro que su futuro pasaba por la cría de animales apostando por la raza autóctona cabra galega para poner en marcha una explotación en Guntín (Lugo). Su apuesta pasa por producir una carne de cabrito de alta calidad.

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