Un año sin cláusulas suelo: colapso en los juzgados gallegos e hipotecas más caras

Los consumidores denuncian que la mitad de los afectados no han cobrado lo que les corresponde

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redacción / la voz

El mercado hipotecario español saltó por los aires hace un año. Una sentencia del Tribunal de Justicia de la UE declaraba la nulidad de la cláusula suelo desde su origen, por falta de transparencia y abuso sobre los clientes. Corregía una sentencia del Supremo, que aplicaba solo una retroactividad parcial, y abría la puerta a devoluciones millonarias para cientos de miles de hipotecados. Entre ellos, unos 200.000 gallegos.

Doce meses después, la realidad es distinta de la que parecía en diciembre del 2016. La cláusula ha desaparecido de los nuevos contratos, eso es cierto, pero no se ha producido una devolución masiva de lo cobrado indebidamente, no se han suprimido todas las cláusulas antiguas, hay una cola importante para ver los casos en los juzgados, y, de postre, los créditos se han encarecido.

A DOS BANDAS

Esto último era algo esperable. En privado, los bancos aseguraban hace meses que con el euríbor en negativo y sin la posibilidad de establecer un tope mínimo a los préstamos, la financiación para la vivienda tenía que amoldarse. Y así ha sucedido. «Las sentencias judiciales, junto a las modificaciones normativas de la legislación hipotecaria, está llevando a la necesidad de aplicar por parte de las entidades financieras diferenciales algo más elevados de lo que la situación económica podría dar lugar», advierte el Colegio de Registradores en su último informe sobre mercado inmobiliario. En Galicia, el precio medio de las nuevas hipotecas ha subido unas décimas en los últimos doce meses (se han elevado los diferenciales), en contraste con el euríbor, que sigue cayendo. En ese escenario, la banca ha optado, de forma generalizada, por los tipos fijos, más elevados, para suplir la ausencia de un suelo. Su comercialización «es prioritaria», admite un alto directivo bancario gallego. Tanto que el 40 % de las nuevas hipotecas en Galicia ya van con ese indicador.

El precio es una consecuencia de aquella sentencia. La otra está en los juzgados. La avalancha de demandas tras el fallo de la UE -avalancha también alentada por los despachos de abogados- obligó a la creación de juzgados específicos para este caso, pero infradotados de medios. En Galicia, estas salas acumulan ya cerca de 5.000 demandas (la inmensa mayoría, en Vigo y A Coruña), de las cuales en noviembre (última cifra disponible) solo se habían resuelto el 5 %. Eso sí, en un 90 % de los casos a favor de los clientes, apuntan fuentes judiciales. Antes de que llegara aquella sentencia de Luxemburgo, los casos de cláusulas suelo se abordaban en unos cuatro meses. Ahora superan el medio año, según los abogados consultados. «Hace tres meses metí unos casos y no tengo todavía ni la primera notificación», lamenta una abogada coruñesa.

Para intentar evitar un situación que al final se ha producido (ese colapso en los juzgados), el Gobierno articuló a inicios de este año una vía intermedia, un acuerdo extrajudicial cliente-banco, mediante una reclamación en las sucursales. . Las entidades no han aceptado ni la mitad de las peticiones. Argumentan que su caso ya estaba resuelto -con la devolución parcial hasta el 2013, como indicaba el Supremo antes de la sentencia de la UE-, que la cláusula era transparente, o que no procedía, sin más explicaciones, según consta en varios modelos de respuestas.

Las asociaciones de consumidores denuncian que la banca está poniendo trabas a la resolución de este caso, y que en Galicia la mitad de los afectados no han recibido todo el dinero que les correspondería por lo cobrado de más durante años.

La primera gallega a la que le quitaron la cláusula suelo: «Amorticé préstamo y pagué la universidad de mis hijas»

C. Elías / A. Alonso
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