José Manuel Otero: «Rande es estéticamente mejorable, pero su ingeniería es imbatible»

El presidente del Grupo Puentes es preciso y contundente: «Sí, soy gallego hasta la médula. Yo soy de Soutelo de Montes»

La ampliación de Rande: un «hito mundial» con una estética «mejorable» El presidente de Grupo Puentes, José Manuel Otero, participó en la construcción del Puente de Rande. Ahora su empresa se ha hecho cargo de su ampliación, cuya ingeniería defiende como imbatible aunque le hubiera gustado dotarla de otra estética

redacción / la voz

Tiene un tono de voz que impone. También una manera de decir las cosas que resulta vertiginosa; a veces descoloca. Sin embargo, a medida que se adentra en conversación, José Manuel Otero, presidente ejecutivo de Grupo Puentes, hace fácil lo difícil. Él construyó el primer puente de Rande. Trabajaba entonces para la Compañía de los Ferrocarriles de Medina del Campo a Zamora y de Ourense a Vigo y Cubiertas y Tejados Empresarios Agrupados S.A. También el segundo puente de Rande es obra suya.

[La entrevista fue realizada antes de la rotura de un tirante del puente nuevo, una incidencia calificada por los expertos de menor y que no altera la puesta en servicio de la infraestructura]

-¿Y cuál es el puente más bonito del mundo?

-Difícil de responder. Todo puente que esté equilibrado, y que su exterior refleje su interior y la función para la que se ha construido ya es bonito. A partir de ahí hay opiniones.

-¿Y para usted?

-Para mí, el antiguo puente de Rande era precioso.

-El viejo puente lo hicieron ustedes, y el nuevo también.

-Se ha afeado profundamente la estética del puente antiguo.

-¿No está satisfecho?

-La estética es manifiestamente mejorable. El puente de Rande antiguo tenía una función que era comunicar las dos orillas de Rande. Es atirantado, con un diseño magnífico y ubicado en un sitio perfecto. Su exterior refleja su alma, dónde tiene que expresar las tensiones a las que está sometido y los esfuerzos que tiene que aguantar. Los elementos resistentes tienen que estar claros y nítidos. Es un puente con una cimentación en roca, con unos pilonos y unos tirantes que sostienen un tablero. Está perfecto. Ahora lo que se ha hecho es una ampliación por fuera, con un único carril. Se ha metido una fila de cables por los laterales manteniendo los antiguos, con lo cual la visión resistente del puente no es nítida. Hay cables negros, blancos, unos que sostienen el interior, el exterior... No es un puente canónico, por lo tanto es estéticamente mejorable.

-¿Usted cómo lo habría hecho?

-Es un tema demasiado técnico para desarrollar en esta entrevista. En cualquier caso, la ampliación desde el punto de vista de la ingeniería es un hito mundial. Y como suele suceder, uno no es profeta en su tierra. En vez de recibir los elogios que creemos merecidos por haber realizado una obra tan importante, tan novedosa de unos 200 millones en el tiempo récord de poco más de un año, las noticias permanentemente son negativas.

-¿Por qué lo dice?

-Dicen que se va a inaugurar después de dos retrasos sobre lo previsto. ¡No hay retraso ninguno! Ha habido estudios previos, comprobaciones… La obra se ha adelantado con respecto al plazo, que concluye en marzo del año que viene de acuerdo con el contrato público de ejecución. Otra cosa es el contrato privado entre las constructoras y la concesionaria. Es un tema privado. Las noticias deberían de ser positivas. Es una maravilla lo que se ha hecho: en plazo y sin ningún incidente ni accidente. La obra se ha hecho bien, y la ha hecho una UTE, formada por una empresa especialista, Puentes y Calzadas, y por Dragados, una de las empresas más grandes que hay en el mundo. Es imbatible en tiempo y forma. Nunca se ha hecho en otro sitio una ampliación lateral de un puente atirantado. En ningún sitio. Aquí se ha optado por una solución que es una maravilla de la ingeniería, con mejor o peor resultado estético.

-¿Es seguro?

-Segurísimo, sin ninguna duda, el moderno y el antiguo.

-Quito, Catar, Ecuador, EE.UU, Polonia, Panamá, Angola, Namibia. Operan en estos países ahora con mucha regularidad...

-Sí, sí sí. Con mayor o menor fortuna, como suele suceder en todos los casos.

-¿Y dónde es más fácil trabajar?

-El idioma favorece. Si hablas español es mucho más fácil trabajar que si no hablas árabe. El inglés es el idioma de la economía mundial.

­­-Las grandes constructoras españolas están en países lejanos. ¿Cómo han llegado hasta allí?

-No quedó más remedio. España ha vivido 20 años con un crecimiento en infraestructuras y construcción que ha sido único en el mundo. En porcentaje sobre el PIB, nadie ha invertido tanto como hizo España desde 1990 hasta el 2007. Eso ha significado que las empresas españolas se han convertido en unos magníficas constructoras. Con la crisis, tenían dos opciones: morir o salir. La mayoría hemos optado por salir porque en España no hay trabajo, se ha frenado en seco la inversión en infraestructuras.

-Si volviera la obra pública a España como en aquel momento...

-Nunca volverá. Las condiciones han cambiado de manera radical. En aquellos inicios no había autopistas. El país ha pasado de la Edad Media a la edad ultramoderna en 20 años. . Las autovías están hechas, los aeropuertos están hechos, los puertos están hechos, el tren está hecho...

-¿A esta compañía qué países le quedan por tocar?

-El objetivo es EE.UU. Tiene unas infraestructuras obsoletas (las construyeron a finales del XIX) y tendrán que hacer una enorme inversión. Es curioso que no haya tren de alta velocidad.

-¿Van a seguir teniendo la sede del grupo en Galicia si su mercado está en todos esos países?

-De momento, sí

-¿Y ese ‘de momento’?

-Si en España no hay ninguna obra más y si nadie se acuerda de nosotros ni te agradece que tengas la sede en Galicia... Nosotros nos manejamos por las más estrictas reglas de los resultados. Estamos aquí porque Galicia es nuestra patria, pero nos debemos a la empresa. En cualquier caso, esta situación no se va a dar de inmediato, ni mucho menos.

-¿Cómo se acordarían de ustedes, de las empresas gallegas?

-Cuando decidan hacer una inversión que recuerden que nosotros generamos muchos puestos de trabajo aquí. En esta oficina hay casi 200 personas. Eso tiene que tener un coeficiente diferenciador. Tenemos mil trabajadores en todo el mundo.

-¿Usted es gallego?

-Sí, yo soy gallego hasta la médula. Soy de Soutelo de Montes.

«Los elementos de contención pensados para los vehículos son cada vez más potentes»

Grupo Puentes, una de las mayores constructoras gallegas, calcula que incrementará este año la facturación hasta los 350 millones de euros, y también el beneficio, que en el 2016 rozó los 20 millones.

-Fueron premiados como empresa transparente. ¿Qué significa esta forma de actuar?

-Todo el mundo tiene que ser consciente de que nosotros somos fiables. No tenemos nada que ocultar. Solo queremos es construir. Nuestros resultados son siempre los verdaderos, no los falsificamos, ni pagamos menos a Hacienda. No engañamos a nuestro cliente. Somos constructores honrados.

-¿Un empresario puede ser buena persona?

-Yo lo soy.

- ¿Una mala persona puede ser empresario?

-Los hay. Demasiados.

-¿Los conoce?

-No. Trabajo mucho y no tengo tiempo de verlos por ahí.

-Como ingeniero, si alguna vez se le cayera algún puente...

-Los puentes no se caen. Es prácticamente imposible. De los puentes que conozco que se hayan caído la causa fue siempre un elemento externo: un trasatlántico que chocó contra un pilar, un terremoto con fuerza mayor a la prevista... El riesgo fundamentalmente se produce en el período de construcción, cuando realmente el puente todavía no está cerrado. La gran ventaja de estas infraestructuras es que no se trata de una obra individual. Trabajan juntos los ingenieros proyectistas, los ingenieros calculistas, los ingenieros de la Administración, los ingenieros constructores, las asistencias técnicas, los equipos de seguridad e higiene… Es muy difícil que se produzca un accidente. Pero el accidente como su nombre indica, lo puede haber, es imposible preverlo todo.

-¿Y cuando le dicen que una persona no puede atravesar un puente porque le da vértigo?

-Si va en un coche, y aún encima siente vértigo lo mejor que puede hacer es quedarse en su casa.

-¿Por qué los ingenieros no estudian este problema?

-¿Pero cómo alguien va a sentir vértigo en un puente?

-Conozco hasta 6 personas que lo sienten. Ver los pilotes en el espacio de un puente minimalista...

-No son minimalistas. Los puentes tienen hoy una barandilla cada vez mayor. Además, las barreras de seguridad y los elementos de contención pensados para los vehículos son cada vez más potentes.

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