Un nobel de economía muy poco convencional

El jurado sueco premia a un teórico estadounidense que defiende los factores psicológicos


El listado de los premios Nobel de Economía probablemente resulte desconcertante para mucha gente. En él se puede decir que hay de (casi) todo: líneas de investigación no solo diferentes, sino contradictorias entre sí. De hecho, en el 2013 se concedió a dos economistas -Shiller y Fama- que proponen argumentos incompatibles entre sí (lo que desde luego, nunca habría ocurrido con el Nobel de Física o el de Medicina). Viéndolo por el lado bueno, esa apertura de criterio ha dado reconocimiento a toda una diversidad de teorías y visiones, lo que muestra que el método económico es más plural de lo que con frecuencia se pretende.

En esta ocasión, al concedérselo a Richard Thaler el jurado del premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel ha reconocido a una pujante, pero aún minoritaria, corriente de pensamiento, la economía del comportamiento, que se caracteriza por introducir una mayor complejidad en la conducta de los sujetos económicos. Es decir, que va bastante más allá de la simpleza del Homo economicus plenamente racional que continuamente optimiza, supuesto que caracteriza la corriente principal de la disciplina. La obra de Thaler se basa sobre todo en los descubrimientos del psicólogo Daniel Kahneman (también nobel de economía), lo que ya da una idea de la línea fronteriza por la que transita esta economía del comportamiento: en ella se funden elementos del análisis económico tradicional con la investigación psicológica. Racionalidad limitada e incertidumbre son dos nociones clave en la obra de estos autores.

«Anomalías» diferentes

Durante años, Thaler (Nueva Jersey, Estados Unidos, 1945) ha ido identificando numerosas situaciones (anomalías, las llama él) en las que los sujetos tienden a comportarse de un modo muy diferente de lo que afirman y predicen los manuales de microeconomía. Buena parte de su investigación está dirigida al estudio de los mercados financieros, uno de los campos en los que tales anomalías se hacen más extensas y profundas. En suma, un Nobel bien merecido a un autor que ha buscado interpretar la realidad económica por caminos nada trillados.

Xosé Carlos Arias es catedrático de Economía Aplicada en la Universidade de Vigo.

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