La antigüedad media de los coches roza en Galicia los 13 años pese a los planes PIVE

Manoli Sío Dopeso
m. sío dopeso REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

MILA MÉNDEZÁLEX LÓPEZ-BENITO

Las ayudas apenas han permitido rejuvenecer un parque móvil aún muy contaminante

14 sep 2017 . Actualizado a las 15:29 h.

Las ayudas que ha estado dando el Gobierno durante cuatro años para aumentar las ventas de coches encontraron en Galicia uno de los mercados más activos. Pero ni los 69.691 vehículos adquiridos con las distintas bonificaciones de los ocho planes PIVE (de entre 700 y 3.000 euros), ni los 27.176 matriculados en lo que va del 2017 han sido suficientes para renovar uno de los parques de automóviles más envejecidos de España.

Los fabricantes de coches, a través de Anfac, su patronal española, tienen datos que confirman que la antigüedad media de los vehículos matriculados en Galicia y en circulación (algo más de 1,6 millones de unidades) ha subido hasta los 12,7 años.

Esta media tan añosa se debe a que seis de cada 10 coches censados en la comunidad tienen más de una década de rodaje. Pocas comunidades superan esa barrera, y el motivo, según explica la red comercial, está muy en consonancia con una población también muy envejecida que ronda de media los 48 años.

Un problema de edad

«La gente más mayor aguanta con su coche de toda la vida. A los conductores de mayor edad incluso les dan miedo los modelos actuales del mercado, porque los ven muy complejos, cuando en realidad es todo lo contrario», explican fuentes de la red comercial, que añaden a este factor, una segunda clave no menos importante: la baja capacidad adquisitiva de los jóvenes.

«Los conductores de entre 45 y 55 años son la que está moviendo el mercado, porque los más jóvenes se van a la segunda mano, con lo que se agravará el problema del envejecimiento del parque de vehículos», aseguran los expertos de este negocio.

Los datos de ventas indican que el mercado gallego de nuevos crece, incluso más que la media, a cuenta de las renovaciones de flotas de empresas más que por compras particulares. Eso hace que la reposición se convierta en un proceso lento, al que poco van a contribuir los 50 millones de euros que el Gobierno va a destinar al nuevo plan PIVE que entrará en vigor este otoño. Según los borradores que se están debatiendo, dejará fuera de las ayudas a los vehículos diésel y de gasolina convencionales (con emisiones superiores a 120 gramos de CO2 por kilómetros) para primar la compra de híbridos y eléctricos, siguiendo la estela no contaminante que marca la UE.

Las consecuencias de todo esto impactan en las cuentas de resultados de los concesionarios y fabricantes, pero también en la salud y la seguridad de los gallegos. Desde Anfac denuncian que este envejecimiento del parque de vehículos (no solo el gallego) «supone un riesgo en materia de seguridad y un aumento de las emisiones a la atmósfera».

Toca retirada

El 80 % de los vehículos que circulan por Galicia son turismos, y además es el medio de transporte preferido, según la DGT. Por este motivo, los fabricantes dicen que es necesario seguir ofreciendo iniciativas, como los planes PIVE, «para retirar de la circulación los vehículos viejos e incorporar otros nuevos, dotados de tecnologías basadas en la seguridad de los ocupantes y la reducción de emisiones contaminantes», dice Anfac.