Así son los inversores gallegos más influyentes

Más de cien «start-ups» crecen financiadas con capital privado arriesgado por «business angels»

José del Barrio, Roberto Pérez Marijuán, Manuel García, Rubén Ferreiro y Juan Güell
José del Barrio, Roberto Pérez Marijuán, Manuel García, Rubén Ferreiro y Juan Güell

redacción / la voz

Invertir en talento da dinero, y en España cada vez hay más ahorradores que, hartos del interés cero que ofrece la banca, se deciden a apostar su capital a hacer crecer proyectos emprendedores.

Hay muchas fórmulas de convertirse en mecenas, pero de todas ellas, la más valorada, por su aportación de experiencia, además de dinero, claro está, es la de los business angels (ángeles inversores), que en Galicia impulsan más de un centenar de empresas emergentes o start-ups.

En la comunidad no hay muchos, pero su labor es estratégica, porque apuestan por la idea en las fases iniciales, y su capacidad de influencia ejerce un efecto tractor de capital privado. Eso les convierte en el motor que mueve la creación de sociedades.

Algunos de ellos forman parte de la Asociación de redes de business angel de España (Aeban), que aglutina 38 redes en 11 comunidades autónomas. El último año realizaron alrededor de 2.000 inversiones por valor de 40 millones de euros.

En Galicia, la actividad del business angel tiene un nombre de referencia: Redinvest. Se trata de una red de 50 inversores privados que lleva tres años destinando recursos para apoyar el nacimiento de negocios innovadores. La suma inyectada en forma de capitalización es de 2,5 millones de euros en cuatro años (en un total de 15 proyectos).

Detrás de todo ese trabajo está Juan Güell, actual presidente del Círculo de Empresarios de Galicia y de la consultora Dosvalor. «Antes esto no se llamaba business angel [se ríe]. Yo empecé porque conocía a gente que me gustaba cómo trabajaba. Al principio ponía menos capital y más tiempo, ahora es un poco al revés. Tengo una experiencia muy positiva porque muchas cosas que empecé han ido bien y me han permitido vivir bien», afirma.

Algo de altruismo

Güell reconoce que ver nacer y consolidarse una empresa genera una gran satisfacción personal, pero aclara que el objetivo no es ser una oenegé. «Incluso si quieres hacer algo altruista, el enfoque tiene que ser siempre el hacer negocios rentables. Si no, te estás equivocando», afirma.

Güell es un inversor ángel influyente. En donde él decide poner dinero siempre hay socios dispuestos a seguirle. «Para que esto funcione hay que invertir en varios proyectos y pocas cantidades porque la mortalidad es muy elevada. De las 15 iniciativas que apoyamos solo van a sobrevivir dos o tres, lo cual es un porcentaje razonable. También es cierto que estamos invirtiendo en fases muy tempranas de los proyectos, que tiene mayor riesgo», explica.

Rubén Ferreiro, presidente del grupo Wiko ((Elogia, Ibrands, mOddity, Mittum, Moose & Marketing4ecommerce) es business angel a título personal, y también a través de Lanai, un vehículo de inversión en star-tups en fase semilla integrada por 7 socios. En total, maneja una cartera de 15 participadas.

¿Qué hay de ángel en su labor? «El concepto de apoyo a emprendedores. No tengo claro que vaya a recuperar el dinero cada vez que me lanzo a invertir en un proyecto», afirma. Pero lo cierto es que no le ha ido mal. «Mi experiencia hasta ahora ha sido rentable. Lo normal es que de 10 ideas de negocio salgan una o dos bien, y yo he tenido suerte», asegura.

«Lo que tienes que tener claro es que hay que diversificar, tener paciencia y no esperar retornos a corto. Y muy importante, asumir que puedes perder», afirma Ferreiro.

Manuel García es emprendedor desde hace más de 25 años. En diciembre del 2012 fundó Zarpamos, la primera aceleradora de start-ups de Galicia.

Más que dinero

«Participamos como socio industrial o invirtiendo desde cero a 100.000 euros, somos el capital semilla normalmente. Dependiendo del proyecto, podemos acompañar en otra ronda, pero siempre y cuando podamos aportar otra cosa, que no sea dinero», explica. Zarpamos tiene en estos momentos entre manos 8 empresas capitalizadas y más de 100 iniciativas analizadas, afirma. «Dar dinero no optimiza el recorrido de un proyecto. Es muy importante acompañar y suplir sus deficiencias» añade.

José del Barrio, madrileño de familia gallega, fue uno de los socios fundadores de La nevera roja, el portal español de comida a domicilio vendido por 80 millones a un grupo alemán. Ahora ha creado Samaipata Ventures, un fondo de inversión para emprendedores de comercio electrónico y mercados on-line que prevé invertir 20 millones de euros en el apoyo a proyectos empresariales.

«Ayudamos a los emprendedores con financiación, claro, y con captación de talento, porque un emprendedor, además de levantar dinero, también tiene que levantar talento, captar a la gente más brillante para una start-up que a lo mejor está en un garaje. Y también podemos darles nuestra visión de los negocios, de las dinámicas de mercado», afirma.

Javier Pérez Marijuán es el CEO de la consultora Suma Importancia y responde a un perfil diferente de business angel, pero cada vez más necesario. «No aporto dinero, sino conocimiento y apoyo a la comercialización. Gran parte de la remuneración la recibimos en acciones, y en ese sentido sí se nos puede considerar inversores», afirma. «No hay que olvidar que el objetivo de un business angel es recuperar su inversión con plusvalías, y para eso es necesario hacer crecer rápido el negocio y vender sus participaciones a los siguientes inversores», aclara.

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