Portugal compite con sus propias armas

Manoli Sío Dopeso
m. sío dopeso VIGO / LA VOZ

ECONOMÍA

CARLOS FOLGOSO

Las claves de la deslocalización: ayudas fiscales, suelo casi gratis, sueldos bajos y paz social

12 jul 2017 . Actualizado a las 12:46 h.

Allí donde hay buenas condiciones para la inversión y el crecimiento siempre hay multinacionales buscando suelo y facilidades para instalarse. Ese lugar podría ser Galicia, si no fuera porque, cruzando el río Miño, Portugal ha desplegado una gran alfombra roja, de atractivas bonificaciones, por la que no paran de desfilar multinacionales.

Si en el 2016, recién salido del rescate, el vecino luso logró captar más de 900 millones de euros en inversión extranjera directa, este año el país al que todos se refieren ahora como el «milagro de Europa» ya ha avanzado que pulverizará el récord. Y lo hará, en buena medida, a costa de inversores que pensaron en Galicia como primera opción para instalarse. ¿Por qué no lo hicieron? He aquí algunas de las claves de la competitividad lusa que se han convertido en una seria amenaza para la economía gallega.

Suelo industrial

La gran rebaja en Galicia no puede competir con la barra libre lusa. Hace casi dos años, la Xunta intentó contraatacar la política de bajo coste del suelo en Portugal con una operación de grandes rebajas en los polígonos gallegos, con condiciones realmente ventajosas. Además de reducir los precios más del 50 %, la Administración ofrece acuerdos para ocupar parcelas a cambio de una especie de alquiler con derecho a compra, como una concesión con cuota final. Con 12 meses de carencia, el canon anual por metro cuadrado será de entre 0,38 y 2,28 euros. La medida ha servido para desbloquear la venta de alrededor de un 40 % de la superficie disponible. Pero no hay rebaja que pueda con las condiciones que cada ayuntamiento portugués negocia de forma individual con cualquier empresa demandante de suelo. El precio medio en el norte luso es de 20 euros el metro cuadrado. Pero es un coste testimonial, que puede bajar a cero si la inversión lo merece.