Montoro, reprobado, se queda donde está

Rajoy blinda al ministro frente al veto del PSOE en plena negociación del techo de gasto

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madrid / colpisa

Poco antes de que el pleno del Congreso reprobara ayer a Cristóbal Montoro por amplia mayoría absoluta, el PSOE anunció su veto al responsable de Hacienda en las negociaciones del techo de gasto. Una delegación de los socialistas acudirá a la reunión bilateral programada en el ministerio, pero con la condición previa de que sus interlocutores sean los secretarios de Estado de Hacienda y Presupuestos.

No habrá inconveniente. Ni el ministro dio señales de inquietud ni el cerco de la oposición llevó al Ejecutivo a replantearse la continuidad del responsable de las cuentas del Estado. «Goza de la confianza del presidente y del Gobierno», zanjó el portavoz, Íñigo Méndez de Vigo. Apenas causó mella el voto de los 197 diputados que ayer respaldaron la iniciativa del PSOE y manifestaron su reproche político a Montoro una vez conocida la sentencia del Tribunal Constitucional contraria a la amnistía fiscal que el Gobierno impulsó en el 2012. La suma de Podemos, Ciudadanos, Esquerra, el PdeCAT, Compromís, Bildu y Nueva Canarias se impuso al rechazo del PP, UPN, Foro Asturias y Coalición Canaria. Y solo los diputados del PNV optaron por la abstención.

Poco tardó el ministro en pasar página. «La vida sigue» sentenció en los pasillos del Congreso. Montoro, que el martes no estuvo presente en el hemiciclo durante el debate de su reprobación, interpretó ayer que la censura de la Cámara es un «acto democrático». Pero descartó que la ofensiva de los grupos parlamentarios tenga algún efecto práctico. «Hay que darle valor, aceptarlo dentro de las reglas, pero no tiene ninguna consecuencia», descartó, mientras el Gobierno defendía que esta herramienta ni tan siquiera está regulada en el derecho parlamentario. En realidad, ninguno de los tres ministros de Mariano Rajoy reprobados en esta legislatura han decidido dar un paso atrás. Únicamente Jorge Fernández Díaz, cuestionado por el Congreso en octubre, durante el período de interinidad del Ejecutivo, acabó por no resistir el embate. Acusado de utilizar a las fuerzas de seguridad contra sus rivales políticos, el responsable de Interior no renovó en el cargo cuando Mariano Rajoy formó en noviembre el nuevo Gobierno. El responsable de Justicia, Rafael Catalá, y el secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto, permanecen, en cambio, en sus puestos. Desde el Ejecutivo se resisten a ceder ante las presiones, que enmarcan en una campaña permanente de la oposición para desgastar a un presidente que sobrevive en minoría. En el caso de Montoro, fuentes gubernamentales entienden, además, que la ofensiva de los partidos se debe a que el ministro es una pieza clave del Gobierno. Es, recuerdan, el responsable de negociar los Presupuestos, la ley que sustenta la legislatura y, por extensión, la que garantiza el mandato de Rajoy.

«No les gusto nada», bromeó Montoro, figura siempre controvertida, en los corrillos de la Cámara baja.

El Gobierno estudiará la rebaja del IRPF que exige Ciudadanos

El ministro de Hacienda se autoenmendó ayer la plana y aceptó estudiar la rebaja del IRPF que ha planteado Ciudadanos como contrapartida a su apoyo al techo de gasto. Pese a recordar que la ley de reformas para el trabajo autónomo ya contiene bajadas de impuestos para este colectivo, negó haber dado un «no rotundo» a los liberales. El Ejecutivo advirtió, en todo caso, de lo difícil de elevar el gasto, rebajar impuestos y cumplir el déficit. Mariano Rajoy ya trasladó a Albert Rivera en el almuerzo que mantuvieron el martes la complicación de lo que propone. En eso mismo incidió el portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, quien aseguró que el Gobierno hablará «con todo el mundo» para la aprobación del techo de gasto y, ante la exigencia de Ciudadanos, respondió que bajar impuestos, reducir el déficit y subir el gasto es «muy complicado» y algo similar a la «cuadratura del círculo».

El déficit autonómico, del 0,3 %

Mientras, el consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) aprobó ayer la senda de consolidación fiscal para el trienio 2018-2020, que mantiene el objetivo de déficit autonómico en el 0,3 % para el 2018 y en el 0 % para los siguientes ejercicios, con el voto en contra de las comunidades gobernadas por los socialistas y de Cataluña. Este año el límite, acordado en el 2016, es del 0,6 %

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